Sólo les pido a los Goya

Como Van Basten al fútbol, cosas que me encantarían que tuviesen los Goya:

1º) Un guión. O sea, que lo haga un guionista. Que es verdad que las ceremonias suelen ser un plomo pero hay algunas que contratan a guionistas buenos que hacen que el espectáculo sea entretenido. Por ejemplo, los Premios Feroz, que no tienen tanto dinero pero tienen guionistas. Y en España tenemos escritores formidables, muchos de ellos en paro.

2º)  Que los que salgan hablen de cine. De nuestras películas, de la edad de oro que vive nuestro cine. Ya sabemos lo del IVA, la crisis, Montoro, Rajoy, Trump... Pero ya. No es el momento. Estamos todo el día con la matraca en la cabeza, hagan todos un esfuerzo y no den un mitín. Otro,



3º) Una horita y media de ceremonia. Como el fútbol, 90 minutos. Discursos breves, que cada nominado tenga díez segundos preparados en los que no de las gracias a su mujer, su madre, los productores. Eso luego a cada uno, en persona, mirándole a los ojos. Ya sé que es vuestro momento ganador, pero pensad en los millones que os están viendo. Procurad que después de vuestro discurso quieran ver la película que habéis hecho. No suele ser lo habitual.

4º) Los bailes y coreografías no suelen ser lo nuestro. Los monólogos sí. Ahí está Leo Harlem, que es un ser superior. Tenemos a José Mota, que es el mejor cómico de este país. Santiago Segura tuvo una intervención gloriosa hace años en los Goya. Y Paquita Salas ahí subida en el escenario sería maravilloso. Prueben y verán. Pero Dani Rovira, contente. Reduce marcha y no ocupes tanta ceremonia. No es fácil siempre ser brillante. Has tenido momentos muy divertidos y muchos muy cargantes. Abrevia y prepara bien. Y háblanos de cine. Si lo haces bien te lo diremos. Y si no también. No eramos cuatro y no estábamos borrachos, eramos prácticamente todos.

¡Ay Paquita! ¡Qué buen comienzo! ¡Y qué lástima luego!

Los 3 primeros capítulos de Paquita Salas son enmarcables. Divertidos, ingeniosos, ácidos. Esta representante de actores adicta a la bollería industrial podría ser un derivado más de Carmina Barros, Los Morancos, un personaje secundario de Almodóvar o una protagonista de La que se avecina. Y durante 3 capítulos no lo es. Tiene más recorrido, más inteligencia y una cierta dignidad en su ser cutre y zampadonuts. Incluso logra un dramatismo bastante funcional con canciones muy bien insertadas.



Esta mujer es todo coraje y hace lo imposible porque sus representantes lleguen al Goya. O al Oscar, porque ella vive lanzada con una autoestima a prueba de bombas. El ambiente que recrea la serie en estos primeros capítulos está muy logrado: todos en constante estado de postureo, de afectividad extrema que pasa del amor a la fobia más radical envuelta en una burbuja que apenas roza la realidad.

En esa línea la intro es sensacional, con una imagen voluntariamente degradadada, imágenes de los Goya de glamour casposo, las chicas de Azúcar Moreno bajando por las escaleras hacia el escenario luminoso. Y Paquita en frente del cartel de fritanga barata.



Los diálogos, el formato de falso documental, la cámara en plan Dogma 95, las interpretaciones, el ritmo de gags y situaciones es de comedia perfecta. Humor de personajes gruesos tratados con amabilidad, sin ceder a lo fácil y zafio.

Calificación de los 3 primeros capítulos: 8/10

Pero hay un momento en que la magia se pierde y la originalidad se convierte en trivialidad. Paquita pasa a encadenar gags torpes, mal interpretados por los secundarios, con muy poca chispa en las situaciones. La comercial de un sistema para adelgazar, la bruja que lee las cartas a todas las de la agencia de representantes, Andrés Pajares en su enésima aparición del rey del trasnochadísimo destape en una escena porno chacha, el baile y las canciones con tan poca imaginación. Y Paquita Salas enseñándole una pechuga al tío de Telepizza.

Todo suena tan redundante y visto que parece que la serie ha cambiado de productores, guionistas y directores. O que se les han acabado las ideas. Pero muy de golpe. Una pena, porque me iba a hacer fan de Paquita, iba a pedir que presentase los Goya, que hiciese una nueva temporada, más larga y que la pueda ver más gente. Pero me da miedo la esquizofrenia de la serie. Desde luego hay un talento que estaba ahí y espero que vuelva. Si es así, yo me apunto al equipo de esta nueva faraona de la tele española.

Calificación de los capítulos 4º y 5º: 5/10


Premiables 2017: Bailad, bailad benditos

El director de la extraordinaria Whiplash (una de las operas primas más redondas en muchos años) ha realizado un musical sin grandes canciones ni bailes deslumbrantes. Pero ha hecho una película sobresaliente con un guión delicioso y dos actores adorados por la cámara desde el primer fotograma. De Emma Stone no me sorprende (viene de lejos), pero de Ryan Gosling... Este actor es uno de los mejores de su generación, pero llevaba tiempo encasillándose peligrosamente en cine de arte y ensayo, empeñado en repetir su rostro hierático que hizo furor en la sobrevalorada Drive, y que repitió en películas tan insoportables como Sólo Dios perdona.

En La La Land, Ryan Gosling cobra vida, canta, baila y sonríe. Y todo lo hace a la perfección en un homenaje al idealismo, al cine clásico, al color. Con Ryan Gosling y Emma Stone, que sólo ponerlos delante de la cámara ya tiembla el castillo, es más sencillo de lo que parece hacer una gran película. Es como pasarle la pelota a Messi o a Iniesta; sabes que lo rutinario es la magia.



Con mucha habilidad la película crítica un modo de concebir el arte simplemente utilitarista. Ahí es dónde La La Land logra algunos de sus momentos más geniales. En los conciertos que tiene que dar él y los castings que tiene que padecer ella. Con un humanismo tierno, matizado, luminoso pero contrastado con los inoportunos grises, las dos horas de metraje son un verdadero placer para el espectador. Un placer diferente y muy personal que ya ha ganado casi todo y aun le quedan mucho por recoger en los BAFTA (11 nominaciones), los Oscar...

Sería la 11ª vez que un musical gana el Oscar a la mejor película, aunque desde 1969 sólo una vez ha logrado llevarse el gran premio (Chicago, 2002).

POR AHORA, La La Land ha ganado 7 Globos de Oro (película musical o comedia, actor, actriz, música y canción), Premio del Público en Festival de Toronto, Copa Volpi a la Mejor actriz en Festival de Venecia, También fue seleccionada como una de las 10 mejores películas del año para el American Film Institute (AFI) y la National Board of Review (NBR), Mejor película para el Círculo de Críticos de Nueva York, Mejor Banda Sonora para los Críticos de Los Ángeles.

La gran pregunta es ¿La La Land es lo mejor del año? Para mí no. De hecho me parece más tumbativa Whiplash, un verdadero tsunami de intensidad cinematográfica comparado con esta preciosa tormenta musical. Y, puestos a premiar, me quedo con la última de Mel Gibson (Hasta el último hombre), Clnt Eastwood (Sully) o Villeneuve (La llegada). Pero aplaudiré el Oscar a La La Land sin problemas. Es una peli maravillosa para disfrutar en una pantalla grande, con el inconveniente de tener algunos detalles mejorables (ese baile inicial más propio de Mamma Mía que de un musical de Oscar o el discutible final).

Calificación: 8,5



Blade Runner 2049

Se estrenará el 6 de octubre y espero que antes pase por el Festival de Cine de San Sebastián. Allí Villeneuve se ha convertido en un regalo anual con películas como Incendies, Sicario o La llegada. El guionista es Hampton Fancher, el mismo de la obra original de Ridley Scott de 1982, un escritor dedicado prácticamente a escribir y reescribir las múltiples versiones de esta obra maestra.



Como novedades de ésta nueva película destaca la participación de un Ryan Gosling en su mejor momento después de La la land  y... ¡Ana de Armas! No me pidáis explicaciones que no soy capaz de dar (aún tiemblo con el recuerdo de Por un puñado de besos). También intervendrán Jared Leto y Robin Wright.

El compositor encargado de que todo lo que hace Villeneuve sea maravilloso volverá a ponerse a su servicio. Tiene el listón muy alto; ponerse a la altura de la intocable banda sonora de Vangelis de la película original.

No será nada fácil que la película mantenga el nivel de Ridley Scott en 1982, pero sí hay un director en el que tengo total confianza es Denis Villeneuve. Se lo ha ganado.

Loewe 2012: Las parodias no llegaron tan lejos

Lo he pensado mucho y creo que no hay nada igual. No recuerdo nada parecido, algo tan impactante en publicidad, cine, televisión... No hay palabras. Hubo todo tipo de parodias pero ninguna tan tremenda como el original.

Premiables 2017: El "Silencio" de Scorsese

Hace unas semanas, antes de ver la película, mi pre-juicio sobre esta película era:

Tiene un talento innegable, pero tengo que reconocer que de los considerados grandes genios del cine actual  Scorsese es el que menos me convence. Sus altibajos, virulencias, exageraciones y barroquismos me acaban agotando en la mayoría de los casos. Hay gente que le entusiasma la orgía de 2/3 horas (según el montaje) de Di Caprio en El lobo de Wall Street. Yo no le veo ni evolución al personaje ni la más pizca de originalidad a una vida tan rutinaria.

De la próxima película de Martin Scorsese se ha hablado mucho, no sólo porque le hizo cambiar el título a la última de Almodóvar (que se llamaba Silencio y acabo siendo Julieta), sino porque es un proyecto con muchos elementos de interés.



Es evidente que a Scorsese una película sobre la busqueda de un jesuita portugués que acaba de perder su fe en el Japón del siglo XVII es todo un caramelo para desarrollar sus conocidas fobias sobre el catolicismo. En su favor tiene un reparto portentoso con Andrew Garfield, Adam Driver y Liam Neeson. Además tiene como base argumental una novela de Shusaku Endo, uno de los mejores escritores japoneses del siglo XX.

Ojalá me equivoqué y Scorsese no haya volcado toda su perversidad religiosa en desnaturalizar una historia magnífica y real. Lo digo de verdad. El director de Uno de los nuestros o La edad de la inocencia podría filmar una de sus mejores películas. En menos de un mes (el estreno es el 5 de enero en España), tendremos la respuesta.

Ayer pude ver por fin Silencio y tengo sensaciones encontradas. No es una película fácil ni en la duración (excesiva para lo que cuenta) ni en la estructura; demasiado repetitiva con una voz en off muy constante, y escenas y diálogos de torturas y razonamientos muy redundantes. La planificación, dirección artística y el nivel interpretativo es impecable y el argumento mantiene el interés en la mayor parte del metraje. Además la película tiene matices que agradezco y me sorprenden en Scorsese. Y desde luego se trata de la mejor de la peculiar trilogía religiosa, muy superior a The Kundum y La última tentación de Cristo.



El problema de este Silencio es que la oscuridad del trayecto es asfixiante. Está claro que la intención del director es mover a la reflexión racional más que emotiva, y lo consigue en parte con la ausencia de música y abundancia de diálogos sugerentes. Pero es una visión del martirio, la religión y el amor tan traumática como le gusta a Scorsese. Respetuosa con la religión de los dos "bandos", pero demasiado áspera y monolítica. A lo largo de más de 150 minutos hay una constante suplica a un Dios que se le escucha en el silencio. Hay momentos en los que parece que la criatura dialoga con su Dios, pero no son precisamente entrañables.

La película tiene muchas lecturas posibles y eso hace que sea valiosa, pero no se la recomendaría ni a mi peor enemigo. No me importa sufrir en el cine. Es más, me encanta sufrir en el cine siempre y cuando haya una cierta catarsis liberadora. Y aquí brilla por su ausencia. En definitiva, Silencio se parece muy poco a De dioses y hombres o La misión, películas de argumento similar a la de Scorsese, que me siguen fascinando por su mezcla armónica de reflexión, piedad, cine y música.

Calificación: 7´5/10

"Westworld" y la caspa moderna de HBO

Es divertido leer los comentarios y críticas de especialistas en TV sobre esta serie de Jonathan Nolan (Person of interest) y J.J. Abrams (Perdidos, Fringe). Hay algunos devotos que ven en esta serie la sustituta natural de Juego de tronos en el podium mundial de la HBO en los próximos años, una ficción llena de dobles lecturas, inteconexión de historias, etc. Otros están indignados ante tanto postureo vacuo en los diálogos y en la trama, y tanto HBO (culos, tetas, prostíbulos, personajes que sólo piensan en otros personajes para acostarse con ellos cuánto antes mejor).

Para empezar, el argumento de esta serie no es original, ya que se trata de un remake de una olvidada película de 1973 dirigida por el gran escritor de ciencia-ficción Michael Crichton, protagonizada por Yul Brynner y James Brolin. Cuenta la historia de un parque de atracciones que recrea en diferentes zonas a la Roma Imperial, el Oeste americano y la Europa Medieval. La novedad es que los asistentes al parque pueden conectar y comunicarse con los personajes de la época interpretados por robots animados. En original se tituló a la película Westworld y en España se tradujo como Almas de metal.



Siete años más tarde esta historia se centró en el western y se trasladó a la televisión en una serie del mismo título. Allí podíamos ver una joven Connie Sellecca, que con el tiempo sería la famosa protagonista de El superhéroe americano. Este nuevo Westworld era mucho más fallido que la película original y tuvo una escasa aparición en televisión (apenas se emitieron 5 capítulos).



Con estos precedentes no parecía muy entusiasmante lanzarse a una nueva versión, pero la HBO y Jonathan Nolan lograron un presupuesto generoso y un reparto espectacular: Evan Rachel-Wood, Anthony Hopkins, Ed Harris, James Mardsen, Rodrigo Santoro Sidse Babett Knudsen, protagonista de la prestigiosa serie danesa Borgen.

Desde la intro de la serie vemos que la ingeniería robótica dirigida a la satisfacción sexual va a ser un tema fundamental. Y como desde Terminator la robótica siempre ha sido una excusa perfecta para despelotar al protagonista, aquí lo hacen a lo grande.¡Que se note que es HBO! Cientos de humanoides en desnudo integral en un sólo plano, qué más se pueda pedir a una serie marca de la casa. Por supuesto lo primero que harán los asistentes al parque es localizar el prostíbulo y a cada una de las putas robóticas.



Pero no se equivoquen, esto es HBO y no Gran Hermano. Y Nolan no es Jorge Javier o Mercedes Milá, así que el guión, que firma él mismo, tiene esa aparente riqueza conceptual y metafórica que resultaba atractiva en El caballero oscuro y Origen, y muy pedante-insultante a la inteligencia media en Interstellar. El resultado final es un cocktail entre la sugerencia de una canción calentorra del verano y un manual de psicología astral escrito con lenguaje barroco. Los personajes, humanos o no, son marionetas sin ninguna empatía con el espectador, que actúan de manera incoherente, casi siempre impulsiva, a merced de la triple vuelta de tuerca y el quinto looping que este parque temático nos ofrece. Pero todo muy lento, sin persecuciones. Somos HBO, it´s different.

Basta leer algunas de las perlas de Westworld para entender el celofán filosófico de un guión con menos complejidad que un capítulo de Bonanza. "Tenia una pregunta, una que no debe hacerse y me dio una respuesta, una que no debe conocerse: el infierno está vacío y los demonios están aquí". "Placeres violentos que traen finales violentos". "No es un parque temático, sino un mundo completo". Todas estas máximas no son más que fuegos de artificio de una serie robótica, inanimada y epidérmica en cada diálogo. No es casual que cualquier búsqueda en Internet de Westworld nos lleve a escenas de orgías concurridas y no a diálogos brillantes o planos visualmente creativos.

Pero hay mucha gente que está fanática perdida con esta serie. Correcto, supongo que casi todos que ven en las últimas películas y series de los Wachowski (Sense8, El atlas de las nubes, El destino de Jupiter) el cine, la religión y la ciencia que necesita el mundo moderno. Yo veo a un par de iluminados con un ego a prueba de bombas gastando (y perdiendo) millones de dólares en aburrir al 95% de los que fuimos fanáticos defensores del primer Matrix. 

Westworld es la gota que colma la paciencia de los que pensamos que la HBO se ha pasado de burra y de lista hace bastantes años. El mismo tiempo que está aprovechando Netflix para robarle la creatividad, premios y telespectadores. HBO presumirá de moderna, pero no deja de acumular caspa.

Calificación: 5

"Sherlock" siempre gana

Aunque no es el mejor capítulo de la serie, La seis Thatcher (primer capítulo de la 4º temporada después de Sherlock después de un valioso preámbulo) es una buena manera de comenzar el 2017. Una vez más el guión es lo principal, con una trama rocambolesca y un personaje principal insoportable con destellos de vulnerabilidad.

Este primer capítulo no pierde el interés y se entiende bien, algo que no siempre sucede en esta serie. Las piezas se colocan y descolocan con orden y concierto y hay suficientes diálogos y detalles de genialidad en todos los personajes. La inteligencia, el humor y la moderna estética visual siguen actualizando a Conan Doyle con un grupo de actores en el que Benedict Cumberbatch acompaña (que no asfixia), a un elenco de actores colosales.

Calificación: 7,5

Los Globos de Oro apuntan a "La La Land"

La mejor noticia de los Globos de Oro de este año es que parece que han premiado a una de las mejores del año. La La Land ha ganado los premios más importantes: Película comedia o musical, director, actriz principal (Emma Stone), actor principal (Ryan Gosling) y guión. Además del Globo de Oro a la mejor banda sonora y a la canción principal. 7 premios de 7 nominaciones.



Por lo demás, esta ceremonia de los Globos de Oro se recordará por los speech anti-Trump de Meryl Streep y compañía, y por la ausencia entre las películas nominadas de títulos tan imponentes como Silencio de Martin Scorsese, La llegada de Dennis Villeneuve, Sully de Clint Eastwood, Cafe Society de Woody Allen o Buscando a Dory de Andrew Stanton (que no estuvo entre las 5 finalistas al premio al mejor film de animación).



Desgraciadamente la obra maestra de Mel Gibson ha sido ninguneada en favor de una película inferior pero muy apoyada por el lobby con más poder en el cine actual. Moonlight obtuvo el premio a la mejor película dramática de un total de 6 nominaciones posibles.



En la categoría de series The Crown ganó a mi preferida Stranger Things. Mejor serie dramática y mejor actriz para una producción elegante y por momentos sobresaliente sobre un personaje histórico más bien gélido como es la Reina Isabel II de Inglaterra.

Lo más doloroso en el apartado de ficción televisiva es que entre las nominadas no estaban series gigantes como Guerra y Paz, The Jinx, Motel Bates o Daredevil.

Dentro de nada los Oscar (fecha de las nominaciones 24 de enero, entrega de premios 6 de enero) y los BAFTA podrán repartir justicia con un poco más de claridad.

10 series de 2016

1º) Stranger Things: Nostalgia con personalidad propia. Una serie para un público muy amplio y entretenida como pocas. Visualmente perfecta con un guión espléndido y actores creíbles. Lo tiene todo. Esperando ya la 2ª temporada.

2º) The Jinx: Una serie documental única en su especie. Un thriller policíaco sin necesidad de persecuciones e interesante de principio a fin con un protagonista que no se deja conocer fácilmente.

3º) Guerra y Paz: Ponerse a la altura de una de las mejores novelas de todos los tiempos es prácticamente imposible para todo el mundo. Menos para la BBC.

4º) Happy Valley (2ª temporada): Aún mejor que la 1ª. Veracidad británica en una serie policíaca tan cercana a los personajes que te resulta entrañable, con un elenco de actores en el que están todos inmejorables.

5º) Motel Bates (4ª temporada): Otra sana adicción. Norman sigue creciendo y la serie mejora siendo cada vez más compleja y fascinante.

6º) Daredevil (2ª temporada): El mejor superhéroe de la pequeña pantalla a mucha distancia del resto. Detrás está Drew Goddard, y se nota.

7º) Broadchurch (2ª temporada): Con tanto personaje atormentado es difícil construir una historia tan atractiva y humana que no agote al espectador. Una gran serie que sigue en pie.

8º) Outcast: No es tan perfecta como podría pero Robert Kirkman ha hecho una serie de terror diferente a las demás con momentos gloriosos.

9º) Rick and Morty (2ª temporada): Dibujos animados para adultos en el mejor de los sentidos. Una serie inteligente, ácida y muy creativa del director de Community.

10º) Sherlock: El anticipo de la 4ª temporada fue un gran comienzo de año. La novia abominable era un capítulo extraño y muy meritorio.

"Guerra y paz": la BBC sí que puede

Muchos lo han intentado pero la BBC lo ha conseguido. Una versión deslumbrante del clásico de Tolstoi en una miniserie de 6 capítulos. Tom Harper (Peaky Blinders) tiene un reparto y un guión maravillosos, con una dirección artística cuidadísima que hace que la historia desfile con tanta elegancia como en la grandísima novela.

Hay espectáculo en las batallas y una planificación cinematográfica que da a cada escena la fuerza dramática que necesita.

Paul Dano, James Norton, Lily James... Todos consiguen que en los personaje haya encanto y definición milimétrica. Es una de las mejores series de los últimos años sin lugar a dudas.

Calificación: 8´5

"Lady Dynamite": Le llamaban loca

Las series protagonizadas por seres locos que hablan de sí mismos y de sus extravagancias con un orgullo a prueba de bomba tienen momentos mágicos. Lady Dynamite tiene bastantes gags muy originales sobre la vida de una cómica que hace monólogos y apariciones ridículas en series y películas. En un principio este personaje principal no tiene desperdicio y parece que no va a ser otra insoportable Lena Dunham (Girls) que se las sabe todas, va de mujer única y encima da lecciones desde su caótico egocentrismo.

Con el paso de capítulos los chistes empiezan a entrar en el terreno de lo zafio y hermético. Lo que resultaba espontáneo y ligero, ahora resulta más cargante y repetitivo. La protagonista empieza a ser a ratos una cargante niña mimada con toques de genialidad y bastantes caprichos, con un talento intermitente que no termina de ser suficiente.

Series como Lady Dynamite hacen que valore más comedias televisivas como Portlandia. Pasan las temporadas y siguen siendo creativos y diferentes, elegantes y muy inteligentes en su humor.

Calificación: 6

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