El delito es darle a Mike Flanagan 152 minutos de metraje

Hay que tener valor para hacer una secuela de El resplandor de Kubrick... Pero ese no es el problema de Doctor Sueño. Al menos para mí, que nunca he tenido la película protagonizada por un desorbitado Jack Nicholson como una película de terror modélica. Más bien me parece una obra respetable que ha envejecido mucho más deprisa que El exorcista o Psicosis.

Vuelvo a Mike Flanagan y su Doctor Sueño. Su trabajo no es comparable a Kubrick porque la historia va por otro lado, por lo visto más cercano a la novela de Stephen King. El niño del triciclo ha crecido y tiene superpoderes. Suena mal, pero yo no he escrito el guion. Lo peor es que tiene una pandilla de poseídos que también les salen lucecitas de los ojos y que van por el mundo consumiendo los últimos hálitos vitales. La batalla entre Ewan y otra niña prodigio contra el reverso tenebroso dura dos larguísimas horas y media.



Conforme iban pasando los minutos me acordaba de la crítica de Javier Ocaña en El País: totalmente de acuerdo. Yo salvo a Ewan McGregor y algunas escenas (qué lástima no haber aprovechado mejor la condición del Doctor Sueño como acompañante en el momento de la muerte), pero hay decisiones de guión que rozan el ridículo.

Y lo de las reiteraciones no tiene nombre. Le pasaba a Mike Flanagan en La maldición de Hill House y le vuelve a suceder ahora. Una y otra vez los mismos sustos, el servicio de teletransporte, las voces distorsionadas, las reuniones de la pandilla aspirando los dichosos vaporcillos... Por cierto, que en uno de esos aquellarres se meriendan a Jacob Tremblay (En la habitación, Wonder) con un empacho de gore muy innecesario.

Lo peor de todo es que los personajes interesan muy poco. Ninguno sale del molde y carece de una cierto encanto o empatía.

Calificación: 5

Woody Allen, 83 años. Admirable

Timothée Chalamet (Lady Bird, Call me by your name) tiene 23 años y Elle Fanning 21 (Super 8, Maléfica). Ellos son una pareja de jóvenes universitario en el delicioso y enésimo viaje de Woody Allen a Nueva York. El anciano director les saca 60 años pero sigue teniendo esa chispa que o se tiene o no se tiene. Es verdad que en sus casi 50 películas ese genio se ha volatilizado, pero no en esta ocasión.

Esta historia coral tiene todos los ingredientes de las grandes comedias de Woody Allen: las relaciones que se rompen una y otra vez, su fascinación por la ciudad, la lluvia, la muerte, los personajes de verbo fácil que apenas logran atisbos de felicidad... Chalamet es el último alter ego del cineasta, un romántico universitario que ha planeado el fin de semana perfecto y que, en la lógica de Woody Allen , nada sale como esperaba. Ella es una estudiante de periodismo radiante que va a entrevistar a su director favorito, pero tampoco su fin de semana es nada previsible. 

Las tramas secundarias se multiplican, cada una de ellas con el humor y el talento de las mejores películas del cineasta y actores tan diversos como Selena Gomez, Jude Law, Diego Luna, Liev Schreiber, Annaleigh Ashford, Rebecca Hall, Cherry Jones o Will Rogers. 

En 90 minutos de entretenimiento divertidísimo e inteligente sobran algunas chistes grueso del Woody Allen más nihilista y cenizo. Uno de muy mal gusto todo hay que decirlo. Pero todo el resto de mecanismos narrativos de la película funcionan con una vitalidad admirable, fotografiada con maestría por su inseparable Vittorio Storaro (79 años). Hasta hay tiempo para el drama en una comedia que vuela gracias a giros y guiños del guionistas más grandes de los últimos tiempos.

Calificación: 8

"Joker": La trampa que impide la genialidad

El buen cine es el que sorprende, y está claro que nadie pensaba que DC Comics iba a salir tan laureado del Festival de Venecia con un película sobre el trillado Joker. Y menos con un director de orquesta como Todd Phillips, un cómico sin ninguna experiencia en este tipo de superproducciones y que tenía en su filmografía bodrio como Salidos de cuentas, Escuela de pringaos o Starsky & Hutch.



Este nuevo Joker es distinto a los anteriores; más psicológico y menos dinámico, bordado un actor que lleva interpretando seres perturbados casi una década. Joaquin Phoenix ganará el Oscar sin lugar a dudas por un personaje maltratado hasta el exceso para que el espectador se ponga peligrosamente en el bando de los antisistema. Visualmente la película capta esa atmósfera de perdición desquiciante con los planos quebrados y con el granulado y colorido quemado de las películas de serie B de los 70. Todo puesta al servicio del lenguaje corporal del actor protagonista que se ha pasado meses adelgazando 25 kilos, ensayando esa risa histérica cercana al llanto epiléptico.

La película tiene momentos magníficos, con una violencia concretada en 4 o 5 escenas imprevistas y brutales, siempre acompañadas por la partitura de la islandesa Hildur Guðnadóttir (Chernobyl) que hace un trabajo formidable y perturbador.

Reconociendo la grandeza de la película, me quedo insatisfecho con el maniqueísmo de Phillips, muy forzado a la hora de retratar a los brokers de Wall Street, la polícía y, especialmente, el padre de Batman. Igualmente un uso más moderado de la risa de Joaquín Phoenix y de las desgracias-palizas-humillaciones al payaso hubiese hecho que la película fuese más inteligente y menos tramposa. Le ha faltado ese escalón de sugerencia que sí tenía, por no ir muy lejos, El caballero óscuro de Nolan.

Calificación: 8

"Ad Astra": James Gray conoce la ruta

En la última película de James Gray hay destellos de Interstellar, First Man, La llegada,  o Gravity. Pero es un viaje distinto, personal. En mi opinión superior a las películas de Nolan y Chazelle, e inferior a las obras maestras de Villeneuve y Cuarón. Sin duda una de las películas del año y la consolidación de James Gray como un cineasta como firma y mucho que sorprender todavía (tiene 50 años).

Me quedo con la parte final en que la interpretación y el guión son muy sutiles. en esos momentos la película crece y se instala en el terreno metafísico con una habilidad y sensibilidad. Aunque la banda sonora de Max Richter es correcta no llega a sumergirte como lo hacía en La llegada. Tommy Lee Jones y Brad Pitt si que están de lección magistral de interpretación.

Calificación: 8

El mejor Assayas

Lo reconozco, el cine de Olivier Assayas me he aburrido durante mucho tiempo. Películas como Después de mayo y Personal Shopper no lograron interesarme en ningún momento. Pero Viaje a Sils María (2014) es muy distinta. Es una de las mejores películas del cine sobre el cine que he visto en los últimos años. Se nota que Assayas ha sido crítico de cine y conoce perfectamente ese mundo de musas, tan irreal como fácilmente tóxico. Sorprende lo bien que aguanta el plano Kristen Stewart a Juliette Binoche, en un duelo en el que nadie presagiaba el empate final.

La trama secundaria de Chloë Grace Moretz es fantástica y muy actual. Esa actriz joven que se deja seducir por el cine de superhéroes mientras intenta equilibrar su carrera con películas europeas de prestigio es brillante.

El guion es tan espléndido como la puesta en escena y la planificación de Assayas, que demuestra virtuosismo y sensibilidad para escoger las localizaciones y los encuadres más acertados para matizar la historia y los personajes. 

La película termina con el canon de Pachelbel, ya utilizado en su día por Garci y Redford en 1982 en las oscarizadas Volver a empezar y Gente corriente.  

Calificación: 8´5



"En un lugar solitario": la excelencia de Nicholas Ray

Aunque no suele aparecer en primera fila, Nicholas Ray (1911-1979) fue uno de los mejores gracias a películas como En un lugar solitario. Cine negro con una caligrafía perfecta de personajes complejos, románticos perdedores y violencia imprevisible. Con un guion perfecto de Andrew Solt (Mujercitas, Juana de Arco) la película es tan completa, medida y sugerente que dan ganas de para el proyector y volver a ver la escena. Humprhey Bogart y Gloria Grahame son el paradigma del amor torrencial que amenaza con acabar con todo, de esa difícil empatía y confianza cuando la pasión forma parte de la rutina.

Esa señora de la limpieza que se pasa el día fumando y termina siendo una celestina imprevista no tiene precio. Y esa declaración de amor en la cocina... Y esos secundarios... Una obra maestra de 89 minutos que no le sobra ni un plano ni una línea.

Calificación: 10     

Las 34 películas que ví en el Festival de San Sebastián de 2019

Un año que no pasará a la historia del festival aunque hemos tenido 7 tesoros. Si queréis comparar con otros año os dejo mis notas de las ediciones de 2018, 2017 y 2016.

1º) Parásitos de Bong Joon-ho: Cuando una Palma de Oro en Cannes se queda pequeña... (9´5)
2º) Especiales de Éric Toledano y Olivier Nakache: El mundo de los demás (8´5)
3º) Lo que arde de Oliver Laxe: El arte que quema y que cura (8´5)
4º) Los miserables de Ladj Ly: Francia en pie de guerra (8´5)
5º) Las letras de Jordi de Maider Fernández Iriarte: Alfabeto necesario (8´5)
6º) La verdad de Koreeda: El reto francés del maestro japonés (8)
7º) Luz de mi vida de Casey Affleck: Un salto extraordinario (8)


8º) El tiempo contigo de Makoto Shinkai: Vuela menos, pero vuela (7)
9º) La odisea de los giles de Sebastián Borensztein: En Argentina no se pierde (7)
11º) Hasta siempre, hijo mío de Wang Xiaoshuai: El legado de Mao (7)
12º) Amazing Grace de Alan Elliott y Sydney Pollack: Palabras mayores de Aretha (7)
13º) Una gran mujer de Kantemir Balagov: La vida dura en Leningrado, 1945 (7)
14º) La hija del ladrón de Belén Funes: Greta y todo lo demás (6´5)


15º) Sorry we missed you de Ken Loach: El desamparo reconocible (6)
16º) Dieciseite de Daniel Sánchez Arévalo: El buen rollo por bandera (6)
17º) Thalasso de Guillaume Nicloux: Decadente y divertido balneario (6)
18º) Ema de Pablo Larraín: Decepción imprevista (6)
19º) Comportarse como adultos de Costa Gavras: Varoufakis, tu película (6)
21º) The Laundromat de Steven Soderbergh: Cine desatado (5)


22º) Los consejos de Alice de Nicolas PariserExcedente francés (5)
23º) Y los pájaros vuelan de Louise Archambault: Vejez para olvidar (5)
24º) Waiting for the Barbarians de Ciro Guerra: Estado de sedación (5)
26º) Adiós de Paco Cabezas: Un thriller que se desangra (5)
27º) El faro de Robert Eggers: A Melville no le veo en este botellón: (5)
28º) Una obra maestra de Giuseppe Capotondi: El billete de Donald (4)


29º) Seberg de Benedict Andrews: Biopic insulso de Jean (4)
30º) The Climb de Michael Angelo Covino: Con amigos así (4)
31º) Patrick de Gonçalo Waddington: El trauma interminable (3)
32º) Zeroville de James Franco: De la Concha de Oro a una superfumada (3)
33º) The other lamb de Malgorzata Szumowska: Ni para un microcorto (3)
34) A dark, dark man de Adilkhan Yerzhanov: Imperdonable muermo kazako (3)


"The climb": Con amigos así...

Esta comedia es de esas operas primas que se cree muy ingeniosa y divertida, pero es imposible y soez.

Calificación: 4



La vida dura en Leningrado (1945)

Cineasta con presente y futuro que espero que algún día nos cuente una historia que no sea tan tremendamente opresiva. Lleva dos que son para tirarse al viaducto.

Calificación: 7 




Si no emocionas ni con un violín...

Esta película tenía de todo: reparto, presupuesto, historia... Pero faltaba guión, sutileza, una banda sonora en condiciones.

Calificación: 5




Nakache y Toledano me ganan por completo

Esta historia real tiene humor, emoción y hace pensar sobre una cuestión tan espinosa como es el cuidado de las personas con trastornos de comportamiento.

Calificación: 8´5
 



El buen rollo de Daniel Sánchez Arévalo

El director de Gordos y La gran familia española sigue sin incordiar a nadie con su cine. No es poco. Ni suficiente.

Calificación: 6




Ciro Guerra en estado de sedación

La escena de la película que incluyo a continuación lo dice todo. Un director grande y repartazo que se empeñan en aburrirte.

Calificación: 5




Donald Sutherland nos ha salido caro

Traer a este gran actor a San Sebastián con una película tan mediocre es una pena. Una historia extraña que no tiene ni pies ni cabeza.

Calificación: 4




La tierra de Ken Loach

El director británico sigue con sus actores desconocidos y sus historias de maltratados en la sociedad británica. En esta ocasión con menos méritos y más excesos.

Calificación: 6




Divertido e insustancial balneario

Reírse de sí mismo con ese peso y esas adicciones tiene gracia. Aún así Depardieu y Houllebecq tienen poco que contar más que ellos mismos.

Calificación: 6




Vejez para olvidar

Está basada en una novela que supongo que tendrá más que contar que este frío retrato canadiense de la tercera edad.

Calificación: 5




Aretha Franklin: Palabras mayores

Un concierto de gospel que te hace escuchar de una manera distinta

Calificación: 7




El arte que cura

En Cannes le adoran y tienen motivos. Oliver Laxe dibuja un maravilloso retablo en llamas con personajes auténticos de una aldea gallega desértica.

Calificación: 8,5




"Patrick": El trauma interminable

Todo muy turbio y espeso en este descalabro cinematográfico portugués que se ha colado en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián.

Calificación: 3




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