
2º) The Jinx: Una serie documental única en su especie. Un thriller policíaco sin necesidad de persecuciones e interesante de principio a fin con un protagonista que no se deja conocer fácilmente.
3º) Guerra y Paz: Ponerse a la altura de una de las mejores novelas de todos los tiempos es prácticamente imposible para todo el mundo. Menos para la BBC.

4º) Happy Valley (2ª temporada): Aún mejor que la 1ª. Veracidad británica en una serie policíaca tan cercana a los personajes que te resulta entrañable, con un elenco de actores en el que están todos
inmejorables.
5º) Motel Bates (4ª temporada): Otra sana adicción. Norman sigue creciendo y la serie mejora siendo cada vez más compleja y fascinante.

7º) The Crown: Peter Morgan es un genio, hacer interesante a Isabel II es un verdadero milagro. Los británicos tienen un don para contar la Historia a su manera haciéndonos creer que es verdadera. Un don muy grande, que dirían en Una terapia peligrosa.
8º) Daredevil (2ª temporada): El mejor superhéroe de la pequeña pantalla a mucha distancia del resto. Detrás está Drew Goddard, y se nota.
9º) Broadchurch (2ª temporada): Con tanto personaje atormentado es difícil construir una historia tan atractiva y humana que no agote al espectador. Una gran serie que sigue en pie.
10º) Outcast: No es tan perfecta como podría pero Robert Kirkman ha hecho una serie de terror
diferente a las demás con momentos gloriosos.
11º) Rick and Morty (2ª temporada): Dibujos animados para adultos en el mejor de los sentidos. Una serie inteligente, ácida y muy creativa del director de Community.
12º) Sherlock: El anticipo de la 4ª temporada fue un gran comienzo de año. La novia abominable era un capítulo extraño y muy meritorio.