"Un día más con vida": Cannes tenía razón

Una de las muestras de cine más incontestables del año. Y una historia espléndida de un periodista único en su especie.

Calificación: 8´5



"Red Joan": Poco más que un juego de mesa

La KGB, la bomba atómica, los servicios de inteligencia... Todo merece un tratamiento más inteligente en esta película de sobremesa.

Calificación: 5

"Cold War": Un verdadero autor

El director polaco de Ida se mantiene fiel a sus señas de identidad que le han llevado a ser uno de los cineastas más prestigiosos del mundo.

Calificación: 7´5



"Pájaros de verano": El vuelo imperial de Ciro Guerra

Ciro Guerra vuelve a demostrar que es uno de los directores latinoamericanos más destacables. Su última película es un verdadero espectáculo para ver en pantalla grande.

Calificación: 9



"Un hombre fiel": Ligereza francesa

Les encanta hacer este tipo de películas. Todos con su voz en off saltando de un sentimiento a otro con ese romanticismo tan irreal y encantado de haberse conocido.

Calificación: 5

"El reino": Sorogoyen también come aparte.

Hace unos días el Marca titulaba "Messi come aparte". Con Sorogoyen pasa lo mismo. Está en lo más alto y no parece cansado de crecer.

Calificación: 9



"Yuli": ¿De Icíar Bollaín y Paul Laverty?

Icíar Bollaín y Paul Laverty son dos maestros del cine europeo pero este viaje cubano no me ha convencido casi nada.

Calificación: 6



"Beautiful Boy": Con la metanfetamina no se juega

Después de Breaking Bad no todo el mundo puede ponerse a hacer una película sobre esa droga tan terrible. Aunque sea con un reparto excelente.

Calificación: 6



"First Man": Ay, las expectativas

Damien Chazelle (Whiplash, La La Land) es lo más valioso que ha dado el cine norteamericano en los últimos años. Su tercera película no está a la altura. Ni mucho menos.

Calificación: 6







"El amor menos pensado": Mejor comedia que drama

Una comedia que tiene dos actores con mayúsculas que se entienden y la cámara les quiere. Mucho. Quizás el director podría haber aprovechado mejor tanto tiempo con ellos en pantalla.

Calificación: 6´5



Asfixiando a Chejov

Me parecía imposible que la última versión cinematográfica de La Gaviota, una de las obras maestras del teatro de Chejov, fuese una mala película. Con ese repartazo, un buen presupuesto y ese texto era díficil no salir a hombros. Pero así es. Coincido plenamente lo que apuntan Jordi Costa en El País o Peter Debruge en Variety: el montaje y la planificación matan la lírica de Chejov.



La película es apresurada, entrecortada y asediada por insertos musicales desatinados. Los actores, fantásticos, acaban ahogados en un ritmo exasperante en el que el espectador no tiene la pausa necesaria para escuchar, contemplar y reflexionar sobre un texto tan complejo y fascinante. ¿Por qué a un director como Michael Mayer (Smash, Flicka, Una casa en el fin del mundo) se le encarga la versión de una obra tan intocable? Lo desconozco, pero ha sido un error evidente. No hace falta más que comparar esta película con otra versión chejoviana: Vania en la calle 42 (1994), esa obra de arte de Louis Malle y David Mamet interpretada por una gloriosa Julianne Moore.

Calificación: 5

"Ganar el viento" no sale gratis

Esto no es un documental; es un terremoto. Desde el principio hasta al final. Todo se tambalea viendo a estos niños vivir esquivando a la muerte con la mayor naturalidad. Hay muchas veces que dan ganas de bajarse del tren, de evitarse un mal rato delante de la pantalla. Lo entiendo. Yo no tuve valor de dejarlo. Y creo que el trayecto completo es inolvidable. De esos que hacen que al seguir tu vida todo sea diferente.

Calificación: 8´5



"Misión Imposible 6": El talento de sorprender rizando el rizo

Christopher McQuarrie comenzó su carrera como guionista ganando el Oscar por Sospechosos habituales en 1995. Desde entonces ha escrito y dirigido con mucho menos talento: Secuestro infernal, Jack Reacher, Misión imposible 5... La aparición de esta sexta parte de la saga patrocinada en cada plano por Tom Cruise no hacía presagiar un cambio de tercio pero tengo que reconocer que me ha sorprendido. Con más de dos horas y media de duración la película es entretenida, inteligente, emotiva y diferente en casi todos sus aspectos. Incluso la banda sonora aporta ingredientes originales a un menú que suele apestar a precocinado. 

McQuarrie hace guiños constantes al resto de capítulos de la saga y cruza todas las tramas posibles con orden y concierto permitiendo que cada personaje respire y aporte algo a la historia. Hay 5 o 6 escenas de acción interminables que gracias a la música, el reparto y los giros en el guion te mantienen atento a cada detalle.

Una película de acción muy trabajada tanto técnica como dramáticamente. Tom Cruise ha tenido que disfrutar como nunca ya que su personaje vive cada minuto de película de manera extrema. Un placer encontrarse con un blockbuster tan completo a estas alturas de un verano con un mundial tedioso y una cartelera que en general es un retablo de deshechos.

Calificación: 8

Brad Bird sin superpoderes

Los Increíbles 2 aumenta mis dudas sobre las segundas partes de Pixar. Aunque en Toy Story 2 la experiencia fue espléndida (después de rehacer la película por completo una vez que ya estaba terminada), creo que las secuelas no le sientan bien. Son historias tan originales y fascinantes en la narración de mundos imaginarios que una vez que ya han creado el planeta lo mejor es contemplar su trayectoria en medio de la galaxia. 

La primera parte de Los Increíbles fue una de las primeras obras maestras de Pixar adorada por público de todas las edades. En su continuación hay dos personajes que salen muy fortalecidos: Jack Jack y la modista Edna Moda. Cuando salen en pantalla la película se convierte en extraordinaria por humor, ingenio y talento para llevar al espectador a lugares imprevistos. Pero el protagonismo ésta vez se lo lleva Elastigirl con una trama previsible y bastante insulsa con un discurso plagado de rutinas. Tampoco el resto de tramas secundarias están a la altura de la primera parte con Mr. Increíble muy estático, Dash poco perfilado y Violeta demasiado encasillada en un romance adolescente al que le asfixian los tópicos. 

Han pasado 14 años desde la primera aparición de Los Increíbles. Mucho tiempo para pensar y dar vueltas con Brad Bird a la cabeza del equipo creador. Es evidente que en esta segunda parte hay espectacularidad, pericia técnica y algunas escenas muy divertidas. Pero faltan los superpoderes que hacían volar a la magistral primera parte. No hay un antagónico con suficiente  interés y eso hace que la película le falte tensión en 118 minutos que acaban siendo excesivos.

Calificación: 7    

"Paquita" quiere más

La 2ª temporada de la representante de PS Managment, ahora en Netflix, ha sido sensacional. El segundo capítulo se queda un poco fuera de juego pero los cuatro restantes son muy divertidos, con un ingenio más elegante y variado que en la primera temporada. Los Javis se han convertido en los Woody Allen de las series españolas: todo el mundo quiere un cameo en Paquita Salas. Aunque sean dos líneas.



La cantidad de estrellas estrelladas que aparecen en esta nueva temporada es meteórica. Y la capacidad de reírse de sí mismas y de ese mundo tan estrafalario de glamour y burbuja es inaudito. Basta con ver a Míriam Díaz-Aroca o Ana García Obregón en pleno esperpento de sí mismas.

La selección de las canciones para la serie vuelve a ser un elemento fundamental para lograr ese ambiente ochentero de caspa y brillantina. Los finales del primer y el último capítulo (para mí los mejores de la temporada) llegan muy lejos gracias a el impulso de las míticas No controles de Olé Olé y Punto de partida de Rocío Jurado. 



Si los anuncios promocionales fueron muy celebrados, esta segunda temporada ha estado a la altura. Paquita sigue creciendo y quiere más. Nosotros también. Habrá tercera temporada.

Calificación: 8








"Wonder": Cuando el cine nos hace mejores

Segunda película de Stephen Chbosky. La primera no fue una película perfecta pero resultaba simpática y tenía giros atinados que aprovechaban un reparto de jóvenes adorable.



Con Wonder este director ha dado un impulso poderoso a su carrera. No es la película perfecta que podría, pero sigue siendo maravillosa. Con un reparto extraordinario y una historia magnífica, Wonder tiene cientos de detalles de guión que hacen que la película remueva con habilidad, genere interés, haga reír. Es muy complicado encontrar un argumento que aspira a hacer mejor al espectador y, en mi opinión, acierte al conseguirlo. De Wonder me sobra el personaje canino, un poquito de metraje de relleno y una banda sonora insulsa. Pero me encanta la estructura narrativa desde 4 puntos de vista, el actor protagonista que ya deslumbró en La habitación, varias escenas fantásticas de Julia Roberts, el humor del personaje de Owen Wilson...

El descubrimiento es Izabela Vidovic, que interpreta a la hermana del niño protagonista. Tiene una gran personaje y ella está excepcional. Esta norteamericana de raíces yugoslavas es de esas actrices adolescentes que parece que lleva toda su vida siendo filmada. La naturalidad que logra en cada escena, su capacidad para definir un personaje con detalles mínimos es un regalo.

Calificación: 8

Genialidad nipona

El cine japonés tiene una facilidad única para hablar de sentimientos con una sencillez tan poética y humana como universal. Yôji Yamada tiene 86 años en los que ha hecho decenas de películas como Una familia de Tokio, La casa del tejado rojo o Love & Honor. En Nagasaki, Recuerdos de mi hijo (2015) ha conseguido uno de esos milagros del cine que sólo pueden realizar los grandes maestros. Ya lo hizo Hitchcock en Vertigo o Dreyer en Ordet. Ambos fundían el mundo de los vivos y los muertos en películas con naturalidad y sugerencia.

Yamada ha hecho una película encantadora sobre la bondad humana superviviente a una bomba atómica. Con delicadeza y humor, con unos actores que transmiten vida y verdad en cada gesto, con la sencillez y la poesía de los grandes sabios. Excepto una última escena un tanto excesiva, el resto tiene unas medidas perfectas. Cine espléndido. A la altura de mi novela favorita: Requiem por Nagasaki.   

Calificación: 9

Han Nadie

Veo con extrañeza la unanimidad devota a la hora de hablar de Phil Lord y Christopher Miller y el desprecio hacia Ron Howard sobre sus aportaciones a Han Solo. Ni los creadores de Lego Movie son Billy Wilder y Woody Allen, ni Ron Howard es Ed Wood.  El problema es que Han Solo es una película sin gracia, espectáculo, ritmo... Por no tener no tiene ni luz (qué manía de dejarlo todo en sombra) ni color en el vestuario (el marrón que viste Han Solo es lo que le faltaba a una reencarnación imposible de Harrison Ford).

Sólo se salva un robot nuevo bastante simpático. El resto es agotador desde el primer momento. Un chicle que sabía mucho mejor hace 40 años. Mayor delito tienen los Kasdan (padre e hijo) que han hecho un guión tan insípido con unos personajes que te dejan tan frío como el hielo que congeló en su día al mejor personaje de Star Wars.

Me gustaría saber cuánto dinero ha costado esta película. Dicen que prácticamente Ron Howard la ha rehecho por completo casi duplicando el presupuesto. Nunca lo sabremos. Por ahora la taquilla inicial no ha sido muy buena. Será peor en las próximas semanas.

P.D: Paul Bettany no parece preocupado en hacerse de oro gracias a películas fallidas y carísimas. Comprendo que no es fácil amar el arte ante que el dólar pero debería cuidar un poco más su filmografía. Talento tiene y dinero le sobra.

Calificación: 5

"La catedral del mar": Mole sin arte

La novela de Ildefonso Falcones en la que se basa esta serie ha sido uno de los mayores éxitos editoriales en España en los últimos años. El apodado "Ken Follet español" (por las similitudes entre La catedral del mar y Los pilares de la tierra) cuenta la historia del hijo de un campesino en la Barcelona feudalista del siglo XIV. Todo es tragedia y conflicto en una vida de pruebas constantes de supervivencia: violaciones, hambre, asesinatos, traiciones...

La medida es asequible: una temporada de 8 capítulos de una hora de duración. El director es Jordi Frades, un experto en series y películas históricas de calidad: Isabel, La corona partida. Los guionistas son Antonio Onetti (Amar es para siempre, GAL), Sergio Barrejón (Servir y proteger, La sonata del silencio) y Rodolf Sirera (La señora, Mar de Fons), responsable del libreto del episodio piloto.

El diseño de producción es bueno, aunque sin llegar a la excelencia en la recreación histórica de series como Isabel y Carlos, Rey Emperador. En el reparto hay algunos de los mejores actores de nuestro país como Pablo Derqui, Ginés García Millán, Nora Navas o Michelle Jenner, y otros habituales de la televisión que no transmiten ninguna emoción como Daniel Grao, Aitor Luna o Alain Hernández.



Últimamente no suelo escribir críticas de serie después de ver el episodio piloto. La experiencia demuestra que una serie puede crecer o derrumbarse con el avance de la temporada. Sin embargo esta serie merece un primer comentario por la expectación que ha generado y porque dudo que cambie demasiado. Al fin y al cabo los grandes problemas de esta serie vienen de la novela, escrita para impactar y mantener el interés a cualquier precio. El retrato de la época es lúgubre y plano, con personajes crueles, ricos e inhumanos enfrentados a inocentes campesinos hambrientos. Ya el punto de partida me produce mucha distancia. La manera de generar dramatismo es menos sutil que una canción de Maluma. Consiste en seleccionar personajes y acribillarlos a golpes hasta que se les caiga la piel a tiras.

Muere un niño y echan la culpa al hijo del campesino, se casa un pobre y secuestran y violan a la esposa sin estrenar, castigan a una criada y la matan desnuda a latigazos ante la mirada de todo el servicio... Todo muy a lo Juego de tronos pero con personajes anónimos y diálogos banales. Por otro lado el actor protagonista en este episodio inicial (Daniel Grao) te deja indiferente. Me gustaría que Natalia de Molina, Nora Navas y Ginés García Millán tuviesen mejores frases y unos personajes más desarrollados para aprovechar todo su talento, pero no es así.

Supongo que en la galería de generalidades y simplezas en los próximos capítulos habrá más violaciones, muertes y calamidades a la clase campesina. Y ahí seguro que se incorporarán la Iglesia y la Inquisición como los Reyes de las tinieblas medievales dispuestos a aniquilar el arte, la ciencia y la bondad humana. Apuesto lo que queráis.

Calificación: 5/10            


Silenciosa genialidad

John Krasinski es un actor con cara de buena persona casado con Emily Blunt desde 2010, con quien ha tenido dos hijos Hazel y Violet de 2 y 4 años. Tiene mi edad: 38 años. Y es uno de los protagonistas del cine de 2018 con todo merecimiento gracias a una película de terror cortita y sensacional.

Cuento estos detalles de la vida personal porque son importantes para entender a este actor convertido en los últimos años en marido, director, guionista y productor. Su interés por las historias familiares ya se había demostrado en su segunda película como realizador: la entrañable y simpática Los Hollar.

Un lugar tranquilo es una historia sobre todos los miedos de un padre de familia. Sin gritos ni apariciones de demonios o fanstasmas, Krasinski consigue retratar una familia encantadora que apenas puede alzar la voz, comunicar el afecto que sienten entre ellos o aquello que les hace sufrir. No cuento casi nada del argumento porque lo mejor de esta película es dejarse llevar sin saber nada de ella. La premisa de la historia, la evolución de la trama y el despliegue dramático de los personajes es tan genial, arriesgado y sutil, tan enraizado en aspectos universales de la sensibilidad, que no me extraña que la película esté siendo un taquillazo brutal.



El presupuesto de esta producción es de 17 millones de dólares y por ahora ya ha ingresado 240 cuando todavía queda bastante carrete. Es un fenómeno que recuerda al de la infladísima Dejame entrar (que costó 4,5 y ganó 255 además de ganar el Oscar al mejor guion original). Con una gran diferencia: está tiene personajes y no títeres como protagonistas. En Un lugar tranquilo hay mucho cine, humanismo y tensión psicológica del nivel de los grandes maestros de la ciencia-ficción y del terror gótico. Hitchcock o Shyamalan con un acercamiento a los personajes del Spielberg más delicado.

Tengo pocas dudas que se hablará mucho de esta película a lo largo del año además de ver su repercusión en el cine de los próximos años. Por ahora Krasinski estrena serie como protagonista: la versión televisiva de Jack Ryan.  

Calificación: 8´5

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