"J. Edgar": Eastwood, a dos pasos de John Ford

Eastwood cambia de rubio: Damon por Di Caprio. Tenía que hacer algo distinto, un quiebro para recuperar el nivel de Gran Torino perdido en las simplemente correctas Invictus y Más allá de la vida. La historia del presidente Hoover es una buena materia prima para pasar por el filtro del director de Sin perdón, Un mundo perfecto y Million Dollar Baby.




Aunque todavía queda mucho la película tiene pinta de Oscar: sería el tercero para Clint que se quedaría a una estatuilla del más galardonado: John Ford, ni más ni menos. Por cierto que acabo de rescatar un minuto glorioso de una entrevista imposible que le intentó hacerle Peter Bogdanovich al de Galway.




Además, el director nacido en San Francisco batiría un récord personal: ser el director más longevo en ganar un Oscar con 81 años (registro que ya tiene desde que ganó el Oscar con Millión Dollar Baby en 2004 a la edad de 74 años).




Sería una meta difícil de batir siempre y cuando a la Academia no le dé por nominar ahora al inmortal Manoel de Oliveira (102 años, a tres meses de llegar a los 103). No tiene pinta, es un director más de Cannes y Venecia.

El Rey León... ¿otra vez nº1 en taquilla?



Sí, por 2º semana consecutiva la adaptación al 3D del clásico de Disney es nº1 de taquilla en Estados Unidos (superando a Brad Pitt en Moneyball).



El Rey León 3D ya lleva ingresados más de 60 millones. James Cameron debe estar frotándose las manos con la versión de Titanic en su formato favorito que pretende estrenar el 6 de abril de 2012.

Elías Querejeta: ¿Dónde estaríamos sin él?

Acabó el Festival de cine de San Sebastián. Y los premiados que se queden con los premios. No queda otra, es el sino de tantos años en que se premia lo hermético, lo que nadie verá fuera del festival. La película española Los pasos dobles (mejor película) y la griega Adikos Kosmos (mejor director y actor) han sido las grandes vencedoras para el Jurado. La inmensa mayoría de los críticos nos aburrimos como ostras con estas películas (con diferencia han sido las que han logrado un mayor número de deserciones del Kursaal), pero da igual.

Al menos no le han dado todos los premios a Kim Ki-Duk y Amén (ya puestos a premiar lo alienígena, no había nada más tedioso). Y se agradece que a Kore-Eda le hayan dado el premio guión y a María León el de la mejor actriz (aunque por lo visto en la ceremonia tengo la sensación de que más que interpretar lo que hace en la película es ser ella misma).

Lo que menos se entiende es que en un año así se haya premiado la sal gruesa, el chiste fácil y los personajes toscos de Julie Delpy en su película Le Skylab. Lo siento por Urbizu, Terence Davies, José Coronado, Rachel Weisz... Pero tengo claro que a sus películas les queda mucho carrete en taquilla y en otros festivales.

De Zinemaldia 2011 me quedo con las películas que he ido comentando estos días: Extraterrestre, Arrugas, The Deep Blue Sea, Bertsolaris, Kiseki, No habrá paz para los malvados, El árbol de la vida... Y las secciones dedicadas al cine negro norteamericano, a Jacques Demy y el justo Premio Zinemira concedido con todo merecimiento a Elías Querejeta, uno de los productores que no cayó en la trampa del cine del momento y se dedicó a arriesgarse a hacer un cine que, éste si, quedará para siempre...



"La voz dormida" o la oportunidad perdida de Zambrano

Llevaba tiempo esperando ver la próxima película de Benito Zambrano. En los últimos años su aproximación a la guerra civil española era una manera ingeniosa de presentar la humanidad en ambos bandos, la ideología que no es capaz de mutilar la libertad humana que permite ayudar a personas que no piensan como tú. Era sólo un anuncio, del Atlético de Madrid para más emoción, pero que reflejaba con brillantez los cientos de miles de seres humanos que en medio de la contienda ven que nos son tan distintos al bando contrario, y que lo que quieren es tener que dejar de matar su alma a base de disparos al vecino. El espíritu de Berlanga y La vaquilla está presente en este anuncio.

 

Desgraciadamente, después de ver La voz dormida tengo la sensación de oportunidad perdida. Zambrano evidentemente tenía una tendencia a la izquierda pero es un director y escritor con talento que si había realizado un anuncio así y había hecho Solas,  podría hacer "La película española sobre la Guerra Civil" que espectadores de todas las ideologías y creencias pudiesen ver sin sentirse atacados.

En la rueda de prensa de ayer de La voz dormida hubo un momento de tensión. Un periodista preguntó al director Benito Zambrano si no le había dado miedo contar una historia tan parecida a la de la película de Emilio Martínez Lázaro, Las 13 rosas, teniendo en cuenta que además ya hay una buena masa de películas sobre la guerra civil española. En ese momento saltó a la palestra el indignado productor de la película diciendo que "Eso es una mentira que a base de repetirla la gente se la cree. Y es una mentira de un sector muy concreto y radical. No deberías dejarte engañar por ella". Ese tono de contestación, agresor y emocionalmente descontrolado, es un fiel reflejo de La voz dormida.

 

Viendo la película de Zambrano, de la que me gustan unas cuantas cosas (la mayoría relacionadas con la luz y la gracia andaluza que desprende el personaje de María León), me viene un sentimiento de "otra vez más", la misma piedra. Llevo más de un año diciendo que el cine español está teniendo obras de inmensa calidad. Sin embargo sigo echando de menos la aparición de una película sobre la guerra civil que no me manipule, que muestre matices en los dos lados. Que alguien se atreva a hacer algo parecido a La lista de Schindler, una película protagonizada por un nazi poliédrico, cruel, despiadado y frívolo, y a la vez compasivo, generoso, capaz de arriesgar su vida y riquezas por salvar a miles de judíos. O lo que el cine alemán lleva tiempo haciendo con El hundimiento R.A.F. Facción del ejército rojo o La ola.

En La voz dormida no se ven esas ganas de contar una historia verdadera sino de dejar claro un mensaje. Lo dice Inma Cuesta a una carcelera falangista que ha perdido tres familiares en la Guerra: "Nosotros no empezamos la guerra". Y lo dice su director: "La película trata sobre una guerra que no tenia que haber sucedido". De esta manera su película cae en el tópico que hace que un gran porcentaje de espectadores y críticos estemos hartos del cine histórico que nos subraya una y otra vez que una España era la buena, moderna, libre, comprensiva y democrática y la otra era maligna, medieval, fascista y dictadora.

La ventaja de Zambrano es que es hábil en varios tramos de la película. Hay que reconocerle que tiene retratos que echan para atrás: la monja de la porra, el cura amanerado, un policía ultracatólico que blasfema, la carcelera del moño que tiene diálogos que ni Cruela de Vil en 101 dálmatas... Pero al menos no utiliza excesivamente la retórica repúblicana como lo hacía Martínez Lázaro en Las 13 rosas, Vicente Aranda en Libertarias o Ken Loach en Tierra y libertad. No hay grandes discursos porque Zambrano prefiere definir personajes, algo que hace de maravilla en los personajes de un lado y que se echa de menos en los personajes maniqueos del otro.



Da pena que Zambrano deje para el final un destello de humanidad en el bando nacional, esa carcelera que se conmueve es el único matiz en un collage plagado de excesos. "Yo soy así, andaluz, excesivo" decía ayer el director en la rueda de prensa. Quizá ese sea el problema, pero en Solas hizo un retrato que conmovía a cualquiera, fuera del signo que fuera. La voz dormida no es así, más que intentar curar la memoria perdida lo que hace es reabrir una herida que siga dividiendo, creando conflicto entre unos y otros. Tiene narices que el único director que hasta ahora ha sido capaz de hacer una película conciliadora, que muestre que hubo bondad y maldad a ambos lados de la trinchera sea un director inglés: Roland Joffé en su magnífica película There be dragons.

 

La libertad para caminar dentro de esa película, como la que percibo en Lope, También la lluvia o Bruc (que fácil era taladrar tópicos napoleónicos, colonialistas..), es lo que más echo de menos en la tercera película de Zambrano. Y eso que el diseño de producción es bueno y la interpretación también. Se hace larga, en mi opinión por un exceso de escena de lágrima fácil (gente que llora, se abraza, les torturan, les humillan), pero cierra bien el telón al estilo de Solas, con una voz en off que da una cierta esperanza. Pero ya es tarde, el muerto y los tópicos ya han sido desenterrados en 115 minutos de dirección única y toscamente señalizada.

Calificación: 5

"Happy end": otro suicidio para Suecia

A los fineses y a los suecos deberían prohibirles hacer dramas. No dudo que Guillermo Arriaga (miembro del Jurado de este Festival) esté entusiasmado con este conglomerado de tragedias y miserias humanas, pero a mí ya me pilla cansado estas películas nórdicas en las que todo es tan tremendamente horrible que el suicidio es la única posibilidad racional. Hay sexo desenfrenado, violencia marital, mentiras, traiciones... Y al final, una caricia que quiere resolver todo. Está bien interpretado y dirigido pero echas tanto de menos matiz, mesura, algún giro ingenioso de amabilidad que te sorprenda. Vamos, que probablemente estemos ante una de las favoritas para la Concha de Oro. Así es la vida.

Otro "Milagro" de Kore-eda

El peligro que tiene un director como Kore-eda es que te malacostumbra. Kiseki (Milagro) es otra maravilla, esta vez sobre la infancia, las ilusiones, la amistad sin condiciones. Después de Nadie sabe, Still Walking y Air Doll, el director nipón hace un retrato entrañable de dos hermanos que buscan el milagro de ver unidos a sus padres que se acaban de separar.

Kiseki es una película de esas que te deja sin aliento, que tiene un humor universal, elegante, ingenioso. Ese cine que te hace mejor persona, que te presenta la vida como esa fuerza arrolladora de bondad... Y eso es muy difícil.

La película se ve con interés de principio a fin porque el guión está plagado de giros creativos y matices en interpretaciones infantiles sobrecogedoras. Si ya es difícil rodar a un niño (lo digo por experiencia), grabar a 6 ó 7 a la vez manteniendo la naturalidad y espontaneidad es un logro casi imposible. Pero Kore-eda lo consigue y no nos damos ni cuenta de que están actuando. En definitiva el poder de Kiseki es la atractiva sencillez del ser humano dibujada con la maestría y el tono amable de otro retratista nipón genial como Hayao Miyazaki.


Kiseki (Milagro) - Tráiler español por keane43

"Extraterrestre" Vigalondo

Pues sí, Los cronocrímenes era un salto al vacío valiente, un golpe en la mesa de un director que no quería entrar en la manada de los tópicos cinematográficos. Pero como primer intento tenía taras, se veían huecos, Vigalondo como actor dejaba mucho que desear... Extraterrestre es la confirmación de un talento extraordinario que sabe dirigir, llevar con ritmo una película dificílisima de ciencia-ficción a la comedia romántica.

El guión es un portento de principio a fin, lleno de gags que funcionan como un reloj sin dejar de lado la evolución de la historia... Conforme avanza la película a uno le entra pánico que semejante galaxia se derrumbe por un mal paso, un exceso de confianza, un giro que eche por tierra el original arranque de la película. No sucede eso. En gran parte porque al brilante guión y puesta en escena se une un quinteto de actores capaz de que te creas un historia increíble, inverosímil y al fin y al cabo puramente cinematográfica.

Si acaso se echa de menos que, para rizar el rizo, la poderosa fuerza narrativa de la película no se engulla a los personajes y caiga en algún que otro tópico en la relación algo básica de chicos que, más que querer, desean a la chica. En este sentido es en el que se nota el peso del productor Borja Cobeaga (Pagafantas, No controles): un tipo ingenioso y hábil pero más bien epidérmico en la radiografía de personajes.

Con todo, no le quitemos mérito a Vigalondo que ha subido varios pisos en una sóla película. Probablemente tardemos poco tiempo en verle en el extranjero. Ya en el Hollywood Reporter hablan maravillas de su película.

Calificación: 7´5

"Le Skylab": verborreica y trasnochada Delpy

Una reunión familiar. Muchos tíos y primos que se reúnen, comen y sobre todo hablan de sexo. De la playa nudista, de sus costumbres conyugales, de los chistes verdes que cuentan los niños… No es Porkys, es cine francés verborreico y trasnochado, de personajes que no se miran ni se conocen, se autoescuchan. Julie Delpy parece haber descubierto la revolución sexual y mayo del 68… Y estamos en 2011. Y cayó el muro, murieron Lenin, Mao, Pol Pot… y no parece que nadie les eche de menos. El sexo se descarga a toneladas en Internet y la pedofilia es uno de los males más execrables del siglo XXI.

Y en medio de esto llega Delpy y hace una comedia de gracia gruesa en la que los niños de 7 y 8 años ya sólo piensan en sexo y empiezan a hacer sus pinitos jaleados por los adultos (vergonzosa la escena de los padres anarquistas emocionados con que su hija de 11 años haya tenido la primera regla y ya puede empezar a copular como una auténtica campeona). Quizás soy exagerado pero a mí mezclar el sexo con los niños no me hace ninguna gracia.


La carcajada fácil y el discurso evidente no deberían disfrazar la carencia creativa (la película no tiene originalidad, ni historia, sólo diálogos acelerados y huecos), y la falta de responsabilidad a la hora de mostrar a menores en actitudes obscenas tan llamativas. No es nada nuevo, que se lo digan a Joaquim Phoenix lo simpático que era la libertad sexual precoz que vivía con su hippie familia en la secta Niños de Dios. Eran los años ochenta y su recuerdo no parece que sea una comedia familiar y ligera como la que propone la actriz y directora francesa.

Puestos a analizar la revolución sexual hay gente que se ha molestado en hacerlo con obras maestras: Ang Lee (Tormenta de hielo), Ted Demme (Beautiful Girls), Hirokazu Kore-eda (Air Doll), Dennys Arcand (Las invasiones bárbaras, La edad de la ignorancia). Todos ellos han dejado películas inolvidables que se quedan en la memoria y se te pegan al alma del que carecen los personajes de Delphy (anónimos, exagerados e increíbles en su vida monotemática).

"Arrugas": la animación gallega sube de escalón

Llevamos años hablando de la animación española, y más en concreto de la gallega. Y hemos visto películas interesantes como Planet 51 o El bosque animado. Pero estábamos muy lejos no sólo de los gigantes de Hollywood (Pixar, Dreamworks) y Japón (Miyazaki y los estudios Ghilbi), sino también de los grandes del cine europeo como Sylvein Chomet (Bienvenidos a Belleville y El ilusionista). Pues bien, Arrugas es un importante salto de calidad.

Basado en un comic del reconocido dibujante Paco Roca, la película del debutante Ignacio Ferreras cuenta la vida de una residencia geriátrica. Apoyado en un guión modélico en el que hay nostalgia, soledad, sentido del humor y pulso narrativo. Una película de dibujos para mayores deliciosa y de esas que hace pensar, que deja a los personajes en silencio, que sabe aprovechar una animación limitada pero ingeniosa. La película es en 2D y los personajes y los fondos tiene limitaciones evidentes, pero cuando hay un buen guión y unos personajes bien definidos se aprovechan al máximo todos los elementos. De esta manera la película está llena de detalles simbólicos: las escaleras que suben al piso de los ancianos que no se valen por sí mismo, la despedida del hijo que abandona al padre, el tono de su voz que desvela que no es un "hasta luego, sino hasta siempre....". Y esa piscina de aspecto impecable que nadie utiliza, que da una imagen engañosa de juventud atractiva a una residencia en la que hay soledad y somnolencia, agua estancada y acristalada, sin vida...



Al acabar de ver la película me he acercado a Ignacio Ferreras, un director que podía mirarte por encima del hombro (a su corta edad ha trabajado en Dremworks, en la película nominada al Oscar El ilusionista, y ya tiene una opera prima de animación adulta que está encandilando en San Sebastián), y sin embargo te mira asombrado, casi agradecido de que le hagas una pregunta. En breve, os contaré más de él porque me parece un nombre que dará que hablar en el futuro. Por ahora es uno de los grandes candidatos para el Premio Kutxa de Jóvenes Directores de Zinemaldia 2011.

Calificación: 8

"Los pasos dobles": Isaki Lacuesta se aleja

Isaki Lacuesta dejó buen sabor de boca el año pasado casi de forma unánime con La noche se acaba, el documental sobre Ava Gardner. Este año presenta dos películas: Los pasos dobles en Sección Oficial una película de ficción con el estilo propio de seudorealidad y El cuaderno de barro, un documental presentado en la Sección Zabaltegui.

Venía de ver Bertsolaris que me sorprendió por su amenidad y lírica, y tengo que reconocer que Los pasos dobles más que acercarme a un personaje me aleja de él. Y eso que tenía pinta de ser interesante la vida real de François Augiéras, un africano esclavizado que pinta en un bunker una especie de Capilla sixtina a modo de catarsis. Una vez terminada sus obras llegan los macarras de turno (que también los hay en África), y grafitean su obra. El artista vuelve y repinta su obra para cerrarla y esperar que el hombre del siglo XXI vuelva a encontrarla.



Este comienzo a lo Spielberg (En busca del arca perdida) tiene fuerza y te deja intrigado. Evidentemente no te imaginas que Lacuesta mande a Indiana Jones a reabrir la cueva, pero si que la historia te acerce a un personaje insólito, aventurero y poeta. Sin embargo, la historia transcurre de manera ininteligible. No entiendo nada de los personajes, ni sus reacciones, ni sus frases. A lo mejor hay que estar en África, meterse en un búnker, pintar una catedral subterránea, que te apaleen antes y después.... Pero no es el caso. Ni el mío ni el de decenas de críticos que han huido del Kursaal a la media hora (hacía tiempo que no veía una desbandada semejante, silenciosa eso sí, pero representativa).

Y Lacuesta no consigue meterme dentro de la piel de este insólito artista. Por supuesto la fotografía está cuidada, la luz... pero el ritmo, el guión hacen que me aburra soberanamente mientras me entran ganas de leer y releer Ébano de Ryszard Kapuściński o En un lugar de África de Stefanie Zweig. Dos maneras muy distintas de sentir y entender África que me acercan no sólo a un personaje sino a un continente.

P.D: Leo a uno de los críticos más importantes de nuestro país un tweet (es la primera vez que me meto en esa manera compulsiva de contar tus feelings de última hora no os preocupéis), en el que dice que acaba de darse cuenta que los chistes de Los pasos dobles están sacados de La vida de Bryan. Ni más, ni menos. El espíritu de Kim Ki-Duk nos está afectando a todos. Por cierto que si podéis no os perdáis la rueda de prensa del surcoreano culpable de Amén, tan surrealista como su película que está colgada en la web del Festival. "He de reconocer que tengo problemas en la comunicación de mis películas con los periodistas". No es un problema con los periodistas sino con la galaxia terráquea, pero bueno, se agradece que tenga en cuenta la tortura a la que nos ha sometido con su película.

El vals de Sarah Polley suena más bien a lambada

Take This Waltz se titula la última película de la actriz y directora Sarah Polley (Lejos de ella). Antes que nada quiero decir que me parece un milagro hacer una peli aceptable con una pareja protagonista compuesta por la dulce y sensible Michelle Williams y ese redbulliano formato Hommer Simspson llamado Seth Rogen (Lío embarazoso, Superfumados, The Green Hornet... en fin una joya de filmografía).

La película tiene momentos de gran humanidad y sentido del humor. Suena a ya muy visto el adulterio con el vecino que se reviste de poesía pero al final se reduce al querer cambiar el Whopper con queso que tienes en casa por un Bacon Burger. Así se ve en el momento de "clímax" romántico de los dos amantes: quiere sonar a lírico pero el texto podría pertenecer a cualquier libro de Corín Tellado. Esto hace que la película no llegue a emocionar a pesar de tener pinceladas veraces y verdaderamente conseguidas. Pero sobre adulterios cinematográficos tenemos ejemplos maestros y este cursillo de qué difícil es el amor para toda la vida se queda muy cortito.

Los actores están bien, la planificación visual es buena, hay canciones bonitas pero siempre hay un instrumento fuera de lugar (en concreto en la canción inicial, si no me equivoco de Regina Spektor, esa voz maravillosa que ya habíamos escuchado en El Principe Caspian y 500 días juntos). Y ese instrumento fuera de lugar es que la película no llega a describir el dolor, la angustia, la profunda soledad de perder a la persona que una vez te dijo "para siempre" con la profundidad de Breve encuentro o Deseando amar. Todavía le queda un camino que recorrer a esta directora que desde luego tiene talento, personalidad y ganas de hacer películas arriesgadas.

"Albert Nobbs": aunque el lobby se vista de esmoquin

La gran ventaja que tiene Albert Nobbs es que el año pasado la película excusa para traer a Julia Roberts fue Come, Reza, Ama. Así que este año la película elegida para traer a Glenn Close (a la que hoy concederán el Premio Donostia) tenía fácil mejorar su precedente. Comparado con las postales de Julia Roberts en la India dignas de un bolso de Hello Kitty, Albert Nobbs es Lo que queda del día o Retorno a Brideshead.

En realidad esa es la forma de la película. Buenos actores, imponente diseño de producción, vestuario cuidadísimo, fotografía elegante... Pero esto no es Downton Abbey. Es una historia pequeñita de personajes simples y cortos de recorrido, de esos que para definirlos te basta una frase o incluso unas palabras. Todo muy elemental y anacrónico en servicio del lobby gay que es como Kathy Bates, está por todas partes.



Hay una escena que resume bien la película. Dos enamorados/as, ya saben, la cosa va de jugar con la identidad de género, están sentados en un banco. Uno le dice a la otra parte de la relación: "No me quieres, porque nunca me has besado". Ella/él le da un tímido beso en la mejilla. "Eso no es un beso" dice la receptora del ¿afecto?. Y entonces se lanza a besarle como lo haría una adolescente en pleno celo, más que besar muerde sin piedad a su aterrorizada pareja-víctima. "Así es como me gusta que me me besen. Así me besan los que me quieren". Pues nada, que pensába que estábamos en una película de James Ivory y resulta que estamos en Yo soy la Juani.

Más que esmoquin a personajes así les veo más con chanclas y riñonera, eructando en una bolera con el gran Lebowski mientras comentan lo buenorras que estaban las animadoras de la final de la Super Bowl. La aportación de Rodrigo García es prácticamente inexistente, dudo que Mike Newell o cualquier director impersonal la hubiese rodado de otra manera. Los actores hacen lo imposible por salvar la peli pero aunque la mona se vista de esmoquin...

"Bertsolari": la vida secreta de las palabras



Los bertsolaris o poetas de verso libre ya tienen un documental que exprese toda la lírica de su oficio. Más de hora y media llena de detalles visuales interesantes: el nexo de las palabras sobre el agua, el aire y la tierra, el miedo al pánico escénico de un micrófono ante un estudio vacío... En 20 segundos tienen que cantar sobre un tema en euskera, improvisando rimas e ideas. Puede ser en un bar, en casa con amigos o ante 14.000 personas en el Teatro de Barakaldo.

La película has sido aplaudida durante varios minutos... Se lo merecía. Una buena forma de expresar la grandeza de la lírica y de la lengua cantada, esa que el ser humano ha utilizado durante siglos.

Orgullosos de su txapela, los creadores de este documental muestran una belleza imponente sin agredir a nadie, cosa que se agradece. Además la película se mete en la vida de varios bertsolaris con ritmo y un sentido del humor fino y universal que hacen que 90 minutos de documental sean tan ligeros  y sugerentes como los versos cantados.

Calificación: 8

Urbizu y Coronado firman con sello propio

No habrá paz para los malvados demuestra que el cine español cada vez hace mejor lo que antes sólo conseguía el cine norteamericano. No estamos ante una película de acción entretenida, estamos ante un autor que deja su sello llegando más lejos incluso que Agustín Díaz Yanes en Nadie hablaré de nosotras cuando hayamos muerto.

José Coronado esta inmenso en un papel complejísimo, que podría rozar el ridículo, convertirse en un Vin Diesel o en un Bogart de tiro fácil trasladado a Chamberí. Pero su personaje tiene una forma de andar, de hablar, que hace que nos lo creamos como un policía al que el siglo XXI en Madrid le está matando. La mezcla de tramas está muy conseguida y la truculencia no mostrada, inteligente, esa violencia seca, dura e instántanea es tumbativa. Urbizu no tenía que demostrar nada a nadie, pero por si acaso ha firmado su mejor película, una de las favoritas para llevarse la Concha de Oro.

Kim Ki Duk y la respiración artificial

Llevo años defendiendo que el cine oriental no tiene porque ser aburrido, pedante y hermético. Puede ser hermoso, accesible y universal. Ahí está buena parte del cine de Miyazaki, Yimou, Wang, Kar-Wai o Kore-Eda.

Sin embargo películas como Amén del surcoreano Kim Ki-Duk presentada hoy en la Sección Oficial echan por tierra todos mis argumentos. Eterna, pedante, surrealista, incomprensible... Todo ello lo tiene una película muda de menos de 80 minutos en el que sólo oímos sonidos de la ciudad que cambian cada vez que hay un corte de plano. Durante ese tiempo seguimos a una chica que busca un hombre por medio mundo, mientras un tipo con máscara la viola, le quita cosas y luego se las devuelve. Y todo eso para acabar con un final que suena a tomadura de pelo. De hecho el trailer es el final de la película. Insólito ¿verdad? Alienígena diría yo. Aplausos y silbidos al terminar. Yo salgo con necesidad de respiración artificial. Más que la dichosa máscara de Kim Ki-Duk, necesito alguien que me cuente una historia de seres humanos que hacen cosas humanas provocando emociones humanas.

"Intruders": tardas tan poco en olvidarla

¡Mira que es difícil hacer una mala película con Clive Owen!: uno de esos que te mete en su piel sin hacer volteretas, ni muecas sorprendentes. Pero Intruders es una película con un buen trailer y... poco más. Cierta tensión conseguida en algunos momentos pero sin raíces en el que apoyar la historia, sin apenas personaje que alimentar la inmersión del espectador. En definitiva, el pecado que nunca puede cometer una película, menos una de terror: aburrirte, olvidarte de ella antes de que haya terminado.

Una pena porque Fresnadillo apuntaba alto, pero el tiro no ha sido certero. Esperemos que, como ha hecho Rodrigo Cortés en Buried, encuentre una buena historia y un buen guionista acorde con su fuerza visual.


El cine no necesita 3D... ¡necesita a Malick!

El árbol de la vida no sólo es la última Palma de Oro en Cannes. Es la película de un director que se pasa casi décadas preparando sus películas. Viendo cada plano de El árbol de la vida uno entiende la dificultad de un proyecto en el cada plano es un cuadro, un poema, un mostrar en pantalla grande la belleza del mundo. Una película así exige ir al cine, mirarla y remirarla.

Es el diálogo entre Dios, el hombre y la naturaleza... Y para eso hace falta tener la llave que han tenido muy poco para abrir puertas innaccesibles. Dreyer, Tarkovsky, Miyazaki, Welles, Ford... Poco más.



Con todo sigo pensando que Malick es un director al que le falta algo para llegar a la obra maestra. Evidentemente no es en la forma, pero el contenido... Es profundo, atrevido, esperanzador (algo que hace que me resulte muy difícil criticarle), pero sigo pensando que si el motor narrativo de sus películas no tuviera altibajos sería un artista que llegaría más lejos, a más gente.

Quizá sea el problema del montaje final (al parecer Malick tiene previsto estrenar un montaje de 6 horas de la película en su versión en dvd), pero sigo echando de menos en su película que las ideas no estén a la altura del desarrollo de los personajes. Y no lo digo por el enfado de Sean Penn por la mutilación de su personaje (por una vez que está soberbio y no sobreactuado debería ponerlo un monumento a Malick), sino por la sensación que me deja el último cuarto de la película de que una historia y unos personajes más desarrollados hubiesen echo de esta película una obra más universal. Una de esas que, como Casablanca, Cantando bajo la lluvia o Up por no irme tan lejos, reinventan el cine y emocionan por igual al adolescente nipón de los años 50 y al anciano belga del siglo XXI.

Con todo, bienvenido sea el riesgo de un director que demuestra que para un plano sea impresionante no hace falta el dichoso 3D... Hace falta que refleje la belleza. Y Malick lo consigue más que nunca en esta película, aunque quizá la contemplación se coma en varios momentos al ritmo y la narrativa.

Calificación: 9

"Contagion" o una oportunidad para Soderbergh

Como tantos otros hace años que el nombre de Soderbergh me produce somnolencia. Las 5 horas que me pasé persiguiendo por la selva a su aburridísimo Che no se perdonan fácilmente. Pues bien, resulta que ahora Soderbergh se ha lanzado a hacer una película apocalíptica sobre un virus mortal que amenaza a toda la Humanidad. Sí, ya sé que que les suena el argumento y que ya era lo que le faltaba a este director: hacer una sobre el Fin del Mundo.

Pero el trailer no está mal y en Venecia la han recibido con bastante aprecio. Además el casting es un auténtico lujo y ha sido nº1 en Estados Unidos desbancando a la sorpresa del verano. Aquí la podremos ver el 14 de octubre.

"The Killing": lo nuevo de AMC

Es la gran apuesta de AMC para este curso a la espera de la llegada de la 5º temporada de Mad Men que en principio veremos en el primer semestre de 2012. Un serie de detectives distintos que investigan la desaparición de una joven. Hay lugares comunes, pero está bien rodado, no se regodea en el gore y tiene buenos personajes y diálogos. A mí me ha entretenido y creo que es una serie inteligente (lejos de otras más brillantes como Luther, pero con personalidad visual y un nivel interpretativo muy alto).

AMC acaba de confirmar que habrá segunda temporada, después del éxito (no apabullante, pero sí considerable) de los primeros trece capítulos.

"Criadas y señoras": la sorpresa del verano

Ha sido una de las grandes sorpresas de la taquilla norteamericana este verano. No hay monstruos, ni aliens, ni robots, ni superhéroes. Pero ha logrado 100 millones de dólares en Estados Unidos. Ya se la compara con The Blind Side (la película protagonizada por una mujer más taquillera de la historia del cine).

La crítica norteamericana la ha mirado con buenos ojos y el trailer pinta bien. Además Viola Davis ya es una de las grandes (a todo esto... ¿dónde está Whoopy?).

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