"Arkangel" o diablo

La 4ª temporada de Black Mirror ha tenido menos repercusión de la esperada. No sé por qué. Charlie Brooker sigue siendo uno de los creadores más imaginativos del siglo XXI y también un guionista minimizado por sus obsesiones y cinismo. Además, hasta en sus mejores capítulos se echa de menos una elaboración más cuidada del desarrollo de la historia y los personajes. 

Pero esta 4ª temporada ha tenido momentos muy brillantes. En el segundo capítulo ("Arkangel") entra de lleno en el miedo al esfuerzo y la dificultad de los padres actuales. A veces esta preocupación lógica se convierte en algo obsesivo e inhumano y esto es lo que cuenta el capítulo con una maestría muy peculiar. Es de esos episodios que activan la inteligencia y te hacen cuestionarse aspectos fundamentales de la educación actual. Evidentemente es Charlie Brooker y está claro que su antropología tiende a destruir más que a ofrecer soluciones, a veces con demasiada crudeza. Con todo, es un acercamiento sobresaliente y original apoyado en el trabajo de dos actrices maravillosas.

Calificación: 8     

Ridley Scott debería rodar menos y mejor

Una historia real que daba para una gran película. Una película trivial que empequeñece una historia verídica. Todo el mundo hablará de ella porque ha sido rodada dos veces tras los escándalos del sustituido Kevin Spacey. Ridley Scott, en tiempo récord, ha logrado rehacer todas sus escenas con Christopher Plummer, que hace un gran trabajo por el que ha alcanzado una candidatura al Óscar como mejor actor secundario.

Hace unas semanas leí la estupenda entrevista en Imágenes al director británico de Blade Runner. En ella se jactaba de su gran capacidad de hacer cine y televisión a toda velocidad y sin grandes presupuestos. Una afirmación muy subjetiva porque en su carrera ha habido de todo, también grandes cantidades de dinero. En Todo el dinero del mundo hay que reconocer que ha sabido lidiar a su 81 años con una situación complicadísima, pero ha vuelto a hacer una de sus películas frías y sin personalidad. Es el talón de Aquiles de Ridley Scott: hace demasiado y muy pocas están al nivel de la excelencia. De sus 40 películas apenas 7 logran superar el notable: Alien, el octavo pasajero, Los duelistas, Blade Runner, La sombra del testigo, Black Hawk derribado, Gladiator y Marte.

Todo el dinero del mundo es una película extraña de un secuestro surrealista con una escena gore insoportable, ritmo aburrido y una falta de emoción y empatía de los personajes que acaba por dejarte muy fuera de lo que debería ser una tragedia. El guion tiene mucha culpa de todas estas carencias. Lo firma David Scarpa, que ya demostró sus carencias en Ultimátum a la Tierra (2008). La historia que cuenta es extraordinaria y llena de vetas a explorar, pero el guion es tan básico y tiene tan poca literatura que hace que los 132 minutos sean interminables.

Las reacciones de los personajes muchas veces resultan incomprensibles y los diálogos suenan huecos e irreales. Una peli sin alma ni ritmo que nada tiene que ver con la intensidad que promete el trailer de promoción.

Calificación: 5´5

"Lady Bird": El salto de Greta Gerwig

La carrera de Greta Gerwig no se puede entender sin la de su actual pareja Noah Baumbach. Ella ha colaborado en el guión y la interpretación de películas como Francesc Ha, Greenberg o Mistress América. Con un estilo que busca la espontaneidad y la creatividad, han generado una manera de hacer cine cercana al estilo indie con temáticas centradas a las crisis de la primera vida adulta en Estados Unidos.



Lady Bird es la opera prima en solitario de Greta Gerwig por la que ha ganado 2 Globos de Oro y ha alcanzado 5 nominaciones a los Óscar: Mejor película, directora, actriz principal, secundaria y guión. En esta historia magníficamente interpretada por Saoirse Ronan (favorita para ganar la estatuilla), recoge parte de su experiencia adolescente en el colegio católico que estudió en Sacramento, California. Hay humor y dramas sobre la madurez de la protagonista, con una especial atención a la relación con su madre. El guión compensa y mide bien cada una de las pequeñas historias ofreciendo diferentes visiones de una realidad que a priori tenía el peligro de ser un alegato contra todo lo que no me gustó de mi adolescencia.

La historia tiene mucha veracidad al definir al ser humano como una criatura en constante evolución, capaz de ser cruel y tierna, madura e infantil, coherente y contradictoria. Quizás con algunas escenas más trabajadas podría llegar a ser más sugerente y luminosa, pero está claro que es una de las películas del año.

Calificación: 8 

La peor película de Clint Eastwood

No salgo de mi asombro. Los escasos 94 minutos que dura "15:17 Tren a París" son una tortura gota a gota. Personajes planos, descritos con diálogos postizos, escenas de relleno, más de una hora de viaje por Europa lleno de tópicos para giris: la discoteca ("esto no lo hay en Estados Unidos"), la compra del helado y la pizza en Italia, el diálogo con el guía alemán ("los americanos pensáis que sois vosotros los que matáis siempre a los malos").

Y de repente llega la escena de acción terrorista. Apenas 10 minutos rodados con una torpeza visual que me hace dudar que la película haya sido dirigida por Clint Eastwood.

El contenido ideológico es tan elemental y está trazado con tanto subrayado que resulta bochornoso.  Aburrida hasta límites insospechados, es de los peores momentos recientes que he vivido en una sala de cine.

Calificación: 2/10




"¡Este rodaje es la guerra!"


Juan Tejero es uno de los escritores de cine más conocidos de nuestros país. Nacido en Madrid en 1966, en 1992 fundó la revista Cinerama, que dirigió durante nueve años, y en 1998 la editorial T&B Editores. Ha trabajado en prensa, televisión y radio. Hace unos años escribió esta enciclopedia de los rodajes norteamericanos más conflictivos y anecdóticos. En total tres volúmenes imponentes en el que se dedican más de 1500 páginas a explorar todo lo que sucede antes de que el proyector se ponga en marcha.

La edición es muy atractiva con un material fotográfico muy completo (en total, casi 5000 fotografías), que aligera los textos y hace fácil la lectura. En este sentido, tiene especial interés la sección “La película en imágenes”, que resume la historia que cuenta la película con fotogramas originales del film. 

Otro atractivo indudable de esta obra es que Tejero escoge películas tan conocidas como Star Wars, El Padrino o Lo que el viento se llevó. 

Evidentemente las reseñas de los rodajes no tienen la misma calidad; algunas de hecho resultan muy poco interesantes por su brevedad y concisión. Por el contrario, otras como las de El mago de Oz o Lawrence de Arabia pueden llegar a resultar demasiado exhaustivas. Por otro lado, algunos echaran de menos un tono a veces más cinematográfico, no tan centrado en anécdotas de berrinches y amores cruzados de las estrellas de Hollywood caracterizadas por su exceso de ego.

Aún con estos pequeños inconvenientes, hay que reconocer que estamos ante una obra muy bien documentada, que aporta un conocimiento cercano de lo que cuesta sacar adelante cada segundo de celuloide. Más si cabe cuando el director de la película se llama John Houston y le interesa más cazar elefantes que rodar La reina de África. O cuando a uno le da por contratar al actor que combina la condición de ser el mejor y a la vez el más intratable: Marlon Brando. O simplemente tenemos a Bogart diciendo que el problema no es que él lleve una copa de más, sino que el mundo lleva una copa de menos.

Pero nada comparado con lo que Francisc Ford Coppola fue capaz de hacer en el rodaje de Apocalypse Now (casi se le muere Martin Sheen en plena catarsis de interpretación). Leyendo estas y otras historias del libro de Juan Tejero uno entiende que estos chicos que se dedican al cine, aparte de apasionados por su trabajo, tienen un importante componente de locura irracional. Eso sí, gracias a su paciencia, tenemos obras imperecederas. Como decía Billy Wilder al referirse a los caprichos en el plató de la insoportable Marilyn Monroe: "Sobre la impuntualidad de Marilyn debo decir que tengo una vieja tía en Viena que estaría en el plató cada mañana a las seis y sería capaz de recitar los diálogos incluso al revés. Pero, ¿quién querría verla?”.

Muere Jóhann Jóhannsson, el músico de Denis

Ha fallecido demasiado pronto con tan sólo 48 años. Nacido en Islandia en 1969 este compositor ha tenido la suerte de ser el músico de uno de los mejores directores actuales: el canadiense Denis Villeneuve (Prisoners, Sicario, Arrival). La banda sonora de ésta última película es colosal, fundamental para construir un título que va a ser unos de los grandes títulos de la Ciencia-Ficción en los próximos años.

Su música ocupaba el primer plano en muchas escenas, especialmente en Arrival. Villeneuve lo sabía. Pero no importaba. Era tanto lo que añadía a cada plano... Lástima que se quedase sin un Óscar después de 2 nominaciones.

Se va en su mejor momento siendo uno de los 4 o 5 compositores esenciales del cine actual. Le echaremos de menos. Descanse en paz.








Lo más selecto de Paul Thomas Anderson

Hay mucho admirador incondicional de Paul Thomas Anderson. No soy uno de ellos. Me gustó Magnolia y me agotó Pozos de ambición, un agotamiento cercano a la indignación en la primera media hora. Es evidente que es un autor, un creador al que le gusta hacer cosas distintas con la planificación y la edición de sonido, y que tiende a personajes peculiares cercanos a lo miserable.

En El hilo invisible fija su particular monóculo sobre un modisto maniático, bipolar, insoportable y genial. Daniel Day Lewis está encantado de meterse en la piel de este enfermizo personaje por el que opta a su 4º Óscar. Lo más asombroso es la desconocida Vicky Crieps, una actriz nacida en Luxemburgo que se crece como antagonista complementaria hasta robarle el protagonismo al oscarizado actor británico.

Película bellísima, selecta y delicada. Compleja y fascinante en mi opinión a la hora de retratar el amor, la empatía, el talento y la dependencia afectiva. Un mundo aparte en el que a mí me ha resultado muy sencillo disfrutar del viaje de manera instintiva, pero comprendo que haya espectadores que acaben mareados. Lo que menos me convence es el uso constante de la música que acaba por distorsionar en exceso las miradas, los gestos y maravillosos planos detalles.

Una gran muestra de cine y desde luego uno de las películas esenciales para entender la moda como arte.

Calificación: 8´5 

Spielberg perfil bajo

Sonaba como una de las películas del año y se queda en la mitad de la tabla de la filmografía de Spielberg. Hay muy poca emoción en una historia que debería fascinar y apenas entretiene en algunos momentos. El guion de Josh Singer (Spotlight) y Liz Hannah (En algún lugar de la memoria) es muy convencional, pobre en el detalle significativo y en el retrato de personajes.

El reparto es de 5 estrellas pero tienen muy poco interesante que ofrecer, muy lejos de la fascinación que generaban las obras maestras de género histórico que ha aportado Spielberg como El imperio del sol, La lista de Schindler o El puente de los espías. Además en la versión española a Meryl Streep la matan con un doblaje extraño e impersonal.

The Post es un telefilm en el que sólo se salva algún detalle spielbergiano (ese plano de Bob Obderink viendo como su mesa de trabajo tiembla con el arranque de las maquinas rotativas como si estuviese en medio de un terremoto).

La música del que fuese genial compositor John Williams es de las más insulsas de toda su carrera. Que no le vaya ni nominado a los Oscar es signficativo. Los archivos del Pentágono sólo ha logrado 2 candidaturas, muy exageradas, a la mejor película y la mejor actriz para Meryl Streep.

Calificación: 6 

1001 películas

Me encantan las listas y este libro es una gran lista. Muy documentada y maravillosamente editada. Fundamental para no olvidar tesoros del cine clásico. Cada película tiene un comentario breve de prestigiosos críticos de cine de todo el mundo, una ficha técnica que incluye las nominaciones y premios importantes, alguna anécdota del rodaje o del estreno y una cita relacionada.

Aunque en los comentarios críticos hay una carencia importante de síntesis en la descripción del argumento, la mayoría de reseñas tienen un toque personal y un apunte enriquecedor (algo que no es fácil a la hora de comentar clásicos tan analizados como El ladrón de bicicletas, Casablanca, El padrino o La guerra de las galaxias).

Cada uno de las películas se contextualiza dentro de la historia del cine, descubriendo influencias y cercanía estilística entre cineastas. Este tipo de comparaciones enriquece el contenido y sirve para mostrar la universalidad del cine. Además cada año lo reeditan e incluyen (y eliminan) algunos títulos actualizándolo.

Si algo se le puede recriminar al libro es la selección que hace de las películas “necesarias”. Es un debate eterno entre cuáles deberían estar y cuáles no. Por eso se advierte en el prólogo de Ian Haydn Smith (escritor de otro clásico de las listas cinematográficas como TCM International Film Guide) que “Todo depende de los gustos personales. Lo cierto es que cada uno de los títulos provocará algún tipo de reacción, buena o mala, pero nunca indiferente”.

Efectivamente es fácil reaccionar al ver que se incluyen 8 películas de Jean-Luc Godard (las mismas que de John Ford), 7 de Federico Fellini, 5 películas de Paul Verhoeven, Oliver Stone y Ang Lee (igualados con Fritz Lang o Charles Chaplin), 4 de Nicholas Roeg (coincidiendo con Dreyer o Max Ophuls), 3 de Jim Jarmusch y Pedro Almodóvar (al nivel de F.W. Murnau, Clint Eastwood, Yosujirō Ozu o Vittorio De Sica) y dos del mismísimo Michael Moore. Mientras, otros directores como Cecil B. De Mille, Henry Hathaway, Shyamalan, Miyazaki, Wayne Wang, Mel Gibson o Denys Arcand sólo tienen una representación.

También hay algunos nombres importantes olvidados como Luis García Berlanga o Hirokazu Koreeda en prejuicio de directores como Joss Whedon, Roland Emmerich o Guillermo del Toro.

Dentro de la selección de grandes cineastas desconcierta el excesivo número de películas escogidas de Hitchcock (16), Bergman (10) o Steven Spielberg (9). De éste último resulta curioso que entre las seleccionadas estén El color púrpura y Lincoln, dejando fuera El imperio del sol, Indiana Jones y la última cruzada, Inteligencia Artificial, Minority Report o Munich.

Probablemente la gran virtud del libro es que anima a ver buen cine recordando títulos interesantes algo olvidados como La amargura del General Yen de Frank Capra, Desengaño de William Wyler, Make Way for Tomoroow de Leo Mc Carey, The Battle of San Pietro de John Houston, Noche y niebla de Alan Resnais, Campos de sueños de Phil Alden Robinson o La boda de Muriel de P.J.Hogan.

Steven Jay Schneider (coord..) Editorial Grijalbo

La mejor de los Goya

Y aún así estuvo muy mejorable... Paquita Salas en los Goya daba, no sólo para un capítulo de la serie, sino para toda una temporada. Pero para eso le tienen que escribir el guion los Javis. Aún así fue lo salvable de otra ceremonia agotadora, repetitiva, con unos presentadores que fuera de los Goya son tronchantes y el sábado fueron prescindibles.

Nada nuevo. Grandes películas y una gala plomiza a la que le sobra tiempo, trinchera y silencios incómodos ante chistes sin gracia. La edad de oro del cine español sigue mereciendo algo mejor.

"La Ola": ¿Podría volver?

El hundimiento (2004), Sophie Scholl (2005), La vida de los otros (2006)… El cine alemán vive un gran momento con películas reconocidas internacionalmente. Aparte, como no podía ser menos, este cine se caracteriza por buscar la reflexión del espectador. Si en El hundimiento se planteaba la famosa pregunta de por qué los propios alemanes no derribaron el nazismo, en La Ola se formula otra no menos espinosa: ¿Podría volver a suceder?

Alemania en la actualidad. Al profesor Rainer Wenger (Jürgen Vogel) le cambian de asignatura: de su deseada asignatura sobre la anarquía, pasa a dar una sobre la autarquía. Viendo el desconocimiento cultural generalizado en su clase sobre este tipo de dictadura, decide poner en práctica esta ideología con sus alumnos. Así su clase empezará a tener elementos que la unen en torno a un equipo de waterpolo de varios alumnos de su clase: un uniforme, un nombre (La Ola), un logo, un saludo, etc… Lo que en principio surge como un original divertimento pedagógico comenzará a mostrar comportamientos sospechosos.



La película está basada en sucesos reales que ocurrieron en 1967 en la institución Cubberley High School en Palo Alto (California). Aún así, desde el primer minuto el espectador tiene la difícil papeleta de tenerse que creer el proceso de fidelización absoluta de alumnos de 18 años a un profesor evidentemente carismático. Esta credibilidad se pone en entredicho conforme avanza el metraje y los comportamientos de los alumnos se radicalizan. Parece que el director y guionista de la película es muy consciente de este peligro y por eso muestra posiciones distintas: los que la apoyan hasta niveles extremos (brillante el retrato del personaje enloquecido que se ofrece a ser guardaespaldas del profesor), los que dudan de ella (algunos alumnos que abandonan inicialmente la clase) y aquellos que se manifiestan en contra de “La Ola”.

El director de la película es muy hábil en mostrar una generación de jóvenes en la que se hace creíble la manipulación y el deseo de pertenecer a algo y de creer en alguien. De esta manera define a los jóvenes actuales como seres anónimos, enganchados a Internet, sin ilusión ni interés por nada que no sea el fin de semana, que desprecian toda cultura que no sea visual y que incluso el sexo de una sociedad hipersexualizada acaba por aburrirles.

El reflejo de esta realidad es posible gracias a unas interpretaciones sobresalientes en las que es muy difícil acordarse de una frase mal dicha o un gesto mal interpretado. En este sentido el trabajo de dirección de actores, la mayoría anónimos, es brillante ya que hubiese sido muy fácil caer en excesos interpretativos.

Por otro lado la película tiene una gran fuerza visual a partir de planos cercanos y cámara en mano que dan mayor credibilidad a lo que el guión cuenta sin necesidad de subrayados: la vaciedad de las ideologías radicales, la cercanía entre ellas mismas y su relación con la violencia, la enorme influencia que puede llegar a tener la educación, la debilidad intelectual de buena parte de los jóvenes que comparten incultura y tiempo libre…

La película obtuvo una buena taquilla en su estreno en Alemania en el mes de marzo y recibió elogios por parte de la crítica en el pasado Festival de Sundance.

Calificación: 8

"En el nombre del padre": Cosecha del 93

1993 fue un año redondo para el cine. Aún recuerdo las 5 nominadas en una ceremonia de los Oscar que ví codificada y con el audio impagable de la Cadena Ser. Lo que queda del día. La lista de Schindler, El fugitivo, En el nombre del padre... Sólo sobraba El piano, que tenía una de las mejores bandas sonoras de la historia del cine y mucha vaciedad barrocamente disimulada.



En el nombre del padre es una de las mejores película de Jim Sheridan, que era un cineasta magníficos en los 90 y principio del siglo XXI. Mi pie izquierdo, El prado, The boxer, En América... Un director irlandés que además escribía sus películas. Un autor en toda regla. Emma Thompson, Pete Postlethwaite y Daniel Day Lewis estaban sublimes en esta historia real que dejaba muy mal al Reino Unido y a su clase política y jurídica.

135 minutos de poderío dramático, veracidad histórica y una canción final de Sinead O´Connor que te quedabas escuchando hasta el final de los títulos de crédito. El shock cinematográfico que sentí al acabar de ver esta película (el clímax del juicio es un portento) aún lo tengo grabado. Y han pasado 25 años.

En el nombre del padre no ganó ninguna de sus 7 nominaciones al Oscar. Era la noche de Spielberg. Se lo había ganado. Pero la película de Sheridan sigue en el Olimpo del cine jurídico.

Calificación: 9



"Godless" se quedó en promesa

El primer capítulo de Godless tenía eco de los western de John Ford y Howard Hawks. Incluso de Sin perdón, una de las obras maestras de Clint Eastwood. Sin embargo hay series que se vician con el paso de los capítulos y ésta es una de ellas.

Y eso que el reparto está elegido a la perfección. A todos ellos los hemos visto en Downton Abbey, Halt and Catch Fire, Convicto...


Calificación: 6



¿La comedia mejor dialogada de la Historia del Cine?

Uno, dos, tres es una de las comedias más divertidas e inteligentes de Billy Wilder. Con la Alemania dividida en dos de los años 60, esta historia ridiculiza el muro de Berlín, el nazismo, la superficialidad norteamericana, el comunismo... Con acidez y un ritmo vertiginoso de diálogos sencillamente geniales que pelean por superarse entre ellos.

Poner al frente a James Cagney como gran jefe de promoción de Coca-Cola era una opción insólita. No era el actor que nadie hubiese imaginado pero su interpretación es colosal. Sus chasquidos de dedos, la hiperactividad de sus movimientos, los gritos con los que organiza toda una "campaña" para salvar el puesto ante su superior hacen de este personaje uno de los más logrados en la comedia americana de los años 60.

La música de André Previn es ya un clásico.

Calificación: 9




"Retratos de una obsesión"

Mark Romanek (Nunca me abandones) realizó en 2002 este thriller que tiene mucho del Hitchcock de La ventana indiscreta y Psicosis. Robin Williams compone un personaje encantador que da verdadero pánico: un revelador de fotos obsesionado por las vidas que hay detrás de cada imagen.
Aunque la película se rompe en una escena demasiado escabrosa en el último cuarto, la historia está llena de sabiduría narrativa.

Como buen cine desarrolla la historia con imágenes, una magnífica voz en off y diálogos de múltiples significados. Una perla bastante olvidada del cine del siglo XXI.

Y el cartel está a la altura de la película. No así el trailer, que es de esos que te cuenta todos los giros interesantes de la película.

Calificación: 8





El tesoro y el ancla de Aaron Sorkin

Aaron Sorkin es el mejor guionista de Hollywood. Pero tiene un problema: lo sabe. En su primera película también como director muestra su genialidad en decenas de escenas brillantes con Jessica Chastain de protagonista emblemática. Pero también muestra sus excesos con el metraje y los diálogos interminables. Dura 140 minutos y al menos hay 30 de recreo verborreico, de escenas idénticas de poker entre hombres ricos y corruptos rodeados de bellezas empeñadas en mostrar sus escotados vestuarios de mujeres-objeto.

La película es muy irregular en casi todos sus aspectos. Empieza con trepidación e inteligencia y acaba de manera acelerada y torpe. Tiene personajes muy bien desarrollados; el abogado (fantástico Idris Elba), el padre de Molly (que redención artística más completa la de Kevin Costner), y otros que no llegan a buen puerto: los mafiosos rusos de cartón piedra, el joven personaje interpretado por Michael Cera. Una opera prima solvente, incluso notable, que podía crecer mucho más si Sorkin se hubiese dispersado menos.   

Calificación: 7´5

"El gran showman" es Hugh Jackman

Hugh Jackman merece un Oscar. Cuando hace años protagonizó Los miserables no supieron aprovechar que "Lobezno" baila mucho mejor que canta. Así demostró en los Oscar de 2009 y en varias campañas de publicidad.





El gran showman era una de las atracciones finales de 2017: una película familiar para llenar las salas en Navidad. Además está nominada para varios premios importantes en 2018 (Globos de Oro, Critics Choice Awards). Este biopic recoge algunos años de la exitosa vida de Phineas Taylor Barnum (1810-1891), un empresario circense estadounidense, fundador del "Ringling Bros. and Barnum & Bailey Circus" conocido como "el mayor espectáculo en la tierra".

Este proyecto ha tardado 6 años en salir a la luz con un presupuesto generoso de 84 millones de dólares y el patrocinio de Hugh Jackman. Sorprende la fluidez narrativa y visual del primerizo Michael Gricey que claramente ha optado por el estilo que hizo tan famoso a la película Moulin Rouge, aunque con un menor barroquismo en el uso del color y el tratamiento fotográfico. 



El guion lo firma el experto Bill Condon (Dreamgirls, Chicago, La Bella y la Bestia) que desarrolla mucho mejor la segunda parte de la película que la primera. Algo que en general afecta también a la música y las coreografías: conforme avanza la película cada vez son más sorprendentes y memorables.

Junto a Hugh Jackman, están espléndidas Michelle Williams, Keala Seatle, Rebecca Ferguson y Zendaya. Zac Efron protagoniza un baile sensacional en el que vuela por los aires, y está más contenido que en otras ocasiones aunque le sigue faltando ese punto necesario de naturalidad delante de la cámara.



Con la reescritura de algunas escenas y la mayor elaboración de algunas insulsas canciones iniciales la película sería sobresaliente. Aún así es una película que reúne todos los componentes de un gran espectáculo que además tiene personajes de carne y hueso. Para mí uno de los mejores títulos del año y uno de los musicales más imponentes del siglo XXI.

Espero que This is me sea la canción ganadora del Oscar de este año. Fantástica. Aunque hay 3 o 4 también muy logradas en la película compuestas por Justin Paul y Benj Pasek, ganadores del Oscar el año pasado por La La Land y responsables de las pegadizas canciones de Trolls.

Calificación: 8





"Spiderman" sí que mola

La película que ha realizado Jon Watts (ese desconocido que sorprendió con Coche policial) mola mucho. Y utilizo esa expresión porque es lo que transmite la película: un adolescente que disfruta como adolescente jugando a ser superhéroe. Con esta idea original el guión podía ser un auténtico desastre si se hubiese pasado de guay y el actor principal no fuese alguien tan carismático y espontáneo como Tom Holland. El que fuese protagonista de Lo imposible es un actor formidable, que se mueve y habla con estilo propio sin mirarse al espejo por el retrovisor (algo que le falta a la "guapa" que le han puesto de novia). Él resulta encantador y ella bastante insulsa y algo postiza.

La película la ví hace meses y la he vuelto a ver hace unos días. Me gustó entonces y me ha parecido aún mejor ahora. Divertida, con ritmo y algunos buenos secundarios: el amigo gordo, el "jefe de la silla" es un personaje que podía estar en la 1ª temporada de Stranger Things, la depresiva compañera de clase bordada por Zendaya.... Michael Keaton es un canalla más prescindible pero con oficio. Más atinadas son la simpáticas apariciones de Iron Man y el Capitan América.

La película ha rehecho una saga muerta y ha logrado una taquilla fantástica (casi 900 millones con un presupuesto de 175) con un metraje de 135 minutos que se te pasa volando. Además tiene buena música y mejores escenas de acción.

Calificación: 7´5

Series 2017: Mejores y mejorables

LAS 10 MEJORES SERIES DE 2017

1ª) This is us (9). El paso de 1ª a 2ª temporada demostró que estamos ante una de las series mejor escritas y desarrolladas de los últimos años. La capacidad de abrir nuevas vías de crecimiento en cada uno de los personajes es asombrosa. La música es tan sensacional como los saltos en el tiempo, el reparto... Es sincera, tiene humor y emoción inteligente. Para los que dicen que no tienen tiempo de ver tanta serie sólo les diría que salvasen esta dramedia. No se arrepentirán.



2º) Feud: Bette and Joan (8´5). Susan Sarandon contra Jessica Lange. Bette Davis contra Joan Crafword. Un retrato imperecedero de la belleza del cine dorado y su cruel decadencia a finales de los 60. Su creador, Ryan Murphy, lejos de su parafernalia habitual, es un genio de la televisión.

3ª) Halt and Catch Fire (8´5). Esa serie de la que nadie te habla y es maravillosa. Hechuras de clásico con un cuarteto de personajes formidable. Todo lo que hace que Mr. Robot sea una serie en decadencia provoca el crecimiento de esta ficción sobre la evolución de la informática que ha terminado en su mejor momento (4ª temporada). En breve hablaré largo y tendido sobre est

4ª) The Crown (8´5). Peter Morgan sigue empeñado en hacernos creer que la vida de la reina Isabel es fascinante. No lo era, pero qué bien lo disimula. Elegancia y criterio inglés en grado de excelancia. Sólo falta que aparezca en algún momento Maggie Smith...

5ª) Portlandia (8). Los más divertidos e ingeniosos de la pequeña pantalla siguen siendo estos extraños cómicos que multiplican en personajes desbordantes. Van por la 7ª temporada y no bajan el ritmo caricaturizando a la idiotez moderna. Portlandia sigue siendo la única serie que se parece a Portlandia y eso tiene mucho mérito. Un capítulo de esta comedia es el único tratamiento eficaz ante tanta serie pseudoartística, plomiza y larguísima que no te queda más remedio que digerir.



6ª) Motel Bates (8). Norman ya está a punto de llegar a donde Hitchcock le hizo inmortal y la serie no mengua. Parecía imposible resetear esta serie después del final de la 4ª temporada pero una vez más Freddie Highmore vuelve a interpretar a un personaje adictivo envuelto en tramas secundarias sorprendentes.

7ª) The Big Bang Theory (8). Undécima temporada y que el ritmo no pare. Justo cuando la olvidable secuela de su protagonista (El joven Sheldon) parece no interesar a nadie, el grupo de asociales más inteligente de la televisión sigue inventando nuevos mundos. Un lástima que nos acostumbremos a una serie así haciéndola desaparecer de casi todas las críticas de lo mejor del año.

8ª) Rick and Morty (8). La animación más loca e imaginativa de Dan Harmon (Community, Computerman, Harmontown) no entra en rutina y siga aportando capítulos tan delirantes como el 3.7: Ricklantis Mixup. Nunca olvidaremos "las galletas de Rick el sencillo". Una imagen que parece sacada de una de las mejores películas de los hermanos Coen.

9ª) Better Call Saul (8). Vince Gilligan no nos abandona. Sabiendo que sin Breaking Bad nos quedábamos huérfanos de la serie padre nos deja la mejor precuela generado hasta ahora en televisión. La 3ª temporada ha demostrado que la criatura goza de una perfecta salud. En 2018 tendremos 4ª sesión.

10ª) The OA (7´5). Imaginación al poder. Así se resume esta serie aparte que tiene elementos comunes con otras que hablan del paso de la vida a la muerte, pero manteniendo una personalidad muy atractiva. Fantasía metafórica que en ningún momento pierde un cierto grado de naturalidad en la descripción de personajes.



LAS 10 SERIES MÁS MEJORABLES DE 2017

1ª) La zona: Para mí la serie nacional más interesante y arriesgada del año. Aún así no llega donde quiere y no será porque no lo intenta. Actorazos y ambiente asfixiante le sobra. De estas series que te encantaría defender a capa y espada pero su resolución final es deficiente.

2ª) Mindhunter: David Fincher ha hecho  dos obras maestras y bastante cine de postureo metalinguístico. Por ahora su paso por televisión no me convence. Ni en House of Cards (serie tramposa y maniquea) ni en Mindhunter, probablemente lo más sobrevalorado de 2017. El tiempo me dará la razón. O me la quitará. Veremos.

3ª) The Good Doctor. Aunque a lo largo de la serie han ido acabando con los malditos flashback a la serie le sobra simpleza y secundarios de relleno. Serie entretenida por el protagonista (Freddie Highmore, Globo de Oro YA) y los casos clínicos que el creador de House sabe presentar como si el espectador supiese algo de medicina.



4ª) Godless: Empezó a lo grande y acabó en tierra de nadie con capítulos inacabables. Un western destinado a cambiar los tiempos que se ralentizó y dejó a sus personajes sin nada interesante qué contar. Era una historia diferente con un reparto de primera pero ha dejado de estar en la lista de las imborrables de 2017 por muchos motivos.

5ª) Babylon Berlín. Carísima, pulcrísima y muermísima. Me quedo con la música de Bryan Ferry. Pero eso no da para dos temporadas agotadoras. La buena noticia es que Tom Tykwer sale del pozo de Sense8 en el que nunca se debió hundir con Miguel Ángel Silvestre y compañía. Por cierto, ¿alguien se acuerda de la serie de los Wachowski? ¿Y de sus películas después de Matrix? Ya me parecía.

6ª) Big Little Lies. Que esta serie sea la más nominada en los Globos de Oro no dice mucho en favor de la serie sino en prejuicio de los Globos de Oro. Son unos premios con muy poca cabeza, como las locas protagonistas de este culebrón disfrazado por el talento de 4 actrices y 2 actores colosales.

7ª) Stranger Things. De la magia a la rutina. De ser una serie que cada personaje era un regalo a ser una ficción anónima en que todos los humanos pierden. Hasta la banda sonora se impregna de esa banalidad ¿Y el monstruo? ¿A quién narices le importa el monstruo?



8ª) Taboo Llegó en medio de uno de esos vacíos inauditos de series y hubo enloquecimiento general por el trabajo de Steven Knight y Tom Hardy. Pura tramoya. La serie no tenía mucho que contar o na sabía como hacerlo y mantenía a los seguidores a base de una estética novecentista muy trillada. Emoción pasajera de episodio piloto. Un muermo incontestable.

9ª) The Leftovers. La 3ª temporada quiso superarse a sí misma y llegó a un grado de abstracción excesivo en el que ni siquiera funcionaba el famoso final en el que todo parece lógico y armónico. Ni la música, ni el guión ni los personajes dejaron algún tesoro similar a los de anteriores ediciones. 

10º) Twin Peaks. Hace lo que le da la gana. De eso no hay duda. Pero en este nuevo Twin Peaks no queda claro ni el número de temporada. Una escena tras otra aumenta el desconcierto y disminuye la paciencia del espectador mientras algunos críticos eruditos se entusiasman con eso de que no se entienda nada. Así mantienen a David Lynch en la cumbre de los visionarios.

La serie que no ve casi nadie

No es ponerse apocalíptico es pura experiencia. He compartido horas de conversación sobre Juego de tronos, La que se avecina, Mad Men o Community. Pero casi nunca aparece esta serie informática que cada nueva temporada se pone más guapa. Tiene personajes de esos que nunca acabas de conocer y una historia que tiene casi todo lo que nos vuelve locos a los terraqueos: el poder de la creatividad, de superar lo insuperable, matar a la rutina y doblegar al poderoso.

Cuando empezó Mr. Robot parecía que iba a ser la serie definitiva. 3 años después no hay duda: Halt and Catch Fire tiene mucho más que contar, y tiene mucho más talento para hacerlo. Sin pirotecnia ni música alternativa. Con un guión medido y trazado con detalles minúsculos y esenciales.

Hablaré más de esta serie pero mientras tanto no os la perdáis. Es de las importantes. De las que salen 4 o 5 al año.

Calificación: 8´5 

Comments System

Disqus Shortname