El regreso de Bigelow... Y Jessica

La primera mujer en lograr el Oscar a la mejor dirección por En tierra hostil, vuelve al lugar en el que se siente cómoda. Terrorismo, Oriente Medio, Estados Unidos visto desde una distancia crítica. Y qué mejor que la captura más famosa del siglo XXI.

Tras la sombra de Osama Bin Laden estuvo medio mundo durante casi 10 años, y el momento del final de la historia quizás no tuvo la intensidad necesaria. La directora de Días extraños vuelve a ponerse en primera fila para los Oscar. Junto a ella, una actriz que nunca deja indiferente con su trabajo: Jessica Chastain.

"Los miserables", el Oscar y los musicales

Sólo 9 musicales han logrado hasta ahora el Óscar a la mejor película. Lo más curioso es que 7 de ellos pertenecen a una etapa muy específica: entre 1944 (Siguiendo mi camino) y 1968 (Oliver). Desde entonces sólo un Oscar (Chicago) en 2002. Es evidente que en los años del cine clásico había muchos y mejores musicales, pero aún así resulta curioso que en los últimos años 50 años tan pocas películas de este genero hayan sido valoradas por la Academia. Aparte de Chicago, sólo Moulin Rouge (2001) y El violinista en el tejado (1971), han llegado a ser nominadas.

Este año hay un musical muy bien posicionado de cara a los premios de la Academia: la versión del inglés Tom Hopper (ganador de un Oscar por El discurso del Rey en 2010), del prestigioso musical de Boublil y Schönberg. Lo tiene todo. Grandes actores, una poderosa banda sonora, un musical que lleva décadas llenando teatros de todo el mundo, un director con personalidad... Por ahora no parece que Lincoln (de Spielberg), The Master (de Paul Thomas Anderson) o Argo (de Ben Affleck) vayan a poder con ella.


"Un cuento de hadas" de Charles Sturridge

Hay muchos alicientes para recuperar esta película de Charles Sturridge de 1997. La primera es que aunque es una historia fantástica está basada en hechos reales. En 1917 unas niñas de Yorkshire hicieron unas fotografías de unas hadas que dieron la vuelta al mundo. Incluso personajes contemporáneos como Arthur Conan Doyle (en la película un estupendo Peter O´Toole) o el mago Houdini (Harvey Keitel), se interesaron por este fenómeno.


Ahora que Campanilla (en su versión más infantil y simple en mi opinión), vuelve a los cines, es buen momento para recordar esta maravilla del director de Donde los ángeles no se aventuran o la serie de Retorno a Brideshead (la mejor adaptación hasta hoy del clásico de Evelyn Waugh). Una película deliciosa para todo tipo de públicos, que además cuenta con una de las composiciones musicales menos conocidas del maestro polaco Zbiniew Preisner (Tres colores, Cuando un hombre ama a una mujer, El jardín secreto).

"Liberal Arts": el regreso de Josh Radnor

El actor protagonista de Cómo conocí a vuestra madre es también un director y guionista excelente. Con sólo un millón de dólares rodó su opera prima, Happythankyoumoreplease, que fue presentada hace dos años en el Festival de Cine de San Sebastián. Esta comedia generacional es una verdadera joya de la comedia americana independiente. Una de esas películas que no quieres que acabe porque todo lo que ves y oyes es brillante, divertido y ocurrente.

Todavía no he visto su segunda película (Liberal Arts, en España, Amor y letras... sin comentarios), que se estrenará en España el próximo 14 de diciembre. Pero todos los comentarios que me han llegado son positivos, en la línea de su película anterior. El trailer es muy atractivo. Esperemos que este discípulo de Woody Allen, mucho menos cínico y destructivo que su maestro, vuelva a conmover y divertir como en su primera película.

Canciones finales para regresar

Si la película te ha gustado te quedas paralizado, como rebobinando todo lo que has vivido para que no se pierda nada en la vuelta al mundo real. Un buen final no es tarea fácil, pero si tienes el apoyo de una buena canción que resuma el tono de la película es más sencillo. Te vas del cine lentamente con una melodía en la cabeza que se quedara un tiempo contigo.

Recientemente he visto una película (Blancanieves y la leyenda del cazador) y una miniserie (Hatfields y McCoy, por la que Kevin Costner "Western" acaba de recibir el Emmy) que, después de haberme entretenido y emocionado en algunos momentos, han concluido con una acertada canción.

En el caso de la canción de Florence and the machine incluyo la canción y un vídeo explicativo sobre su composición. Una buena oportunidad de escuchar a uno de los mejores músicos de cine de las últimas décadas: James Newton Howard.





80 años del toque Lubitsch

Realmente Ernest Lubitsch empezó a hacer películas en Alemania hace casi 100 años (su primera película data de 1914), pero muchos consideran Un ladrón en la alcoba (1932) como la película que consolidó un estilo.

Peter Bogdanovich no dudaba en colocar The Merry Widow (La viuda alegre, 1934) como una de las 10 mejores películas de la historia. No digamos ya hasta dónde llegaban los elogios de su mejor discípulo Billy Wilder. Desde luego este director alemán dejó una huella inmortal en la sofisticación cinematográfica que muchas veces se echa en falta en las comedias norteamericanas actuales.

Este breve reportaje da las claves del famoso toque Lubitsch y anima a volver a ver obras maestras como Ninotchka, El pecado de Cluny Brown, Una mujer para dos, Ser o no ser, La octava mujer de Barba Azul, Ángel, El bazar de las sorpresas, El diablo dijo no o Lo que piensan las mujeres. Un ejemplo del cine clásico que con el paso de los años no deja de ser más moderno y sutil.

"Los descendientes": gran película, estupenda novela

Hace unos días he comprendido el entusiasmo de Alexander Payne por la novela en la que se basa su última película: Los descendientes. La primera novela de la hawaiana afincada en Estados Unidos Kaui Hart Hemmings es una mezcla muy acertada de comedia, crítica y ternura por el ser humano. En palabras del crítico literario del New York Times: "Hemmings encauza con virtuosismo la voz de un desconcertado héroe de mediana edad".


Todo lo que Payne sugiere en la película se desarrolla con mucho talento en la novela, con diálogos afilados, descripciones certeras y un ritmo narrativo muy preciso, capaz de conmoverte, hacerte reír y pensar en el paso de una línea a otra. Hemmings se apoya en unos personajes definidos minuciosamente sin caer en arquetipos. Tal y como sucede en la película todos tienen su lado patético, egoísta y mortal, pero también su reverso luminoso, entrañable y humano. 

A lo largo de poco más de 300 páginas el retrato sociológico es completo. Partiendo de la pregunta ¿qué dejarás a tus hijos cuando te marches?, Hemmings no adoctrina al lector a pesar de mostrar las lagunas negras de una familia moderna, rica, aparentemente perfecta y realmente infeliz. Pero su novela se instala en tu cerebro haciéndote preguntas molestas una vez que sus personajes han conseguido, uno por uno, meterse de lleno en tu vida.

La novela se digiere especialmente bien en chanclas y bermudas, bajo el sol y en una tumbona con el sonido leve de las olas hawaianas. Pero como no es fácil tal grado de inmersión, una solución más asequible es instalarnos en cualquier rincón de nuestra Ikeahouse y poner de fondo la música hawaiana de la película. Es una experiencia catártica necesaria.

A falta de Shyamalan: "Touch"

Llevamos tiempo sin saber nada del director de El sexto sentido, El protegido y La joven del agua. Muchos esperan el momento de su regreso para volver a tener alguien al que menospreciar. Yo no. Espero la necesaria redención después de la infumable Airbender. Hasta 2013 no podremos ver a Will Smith e hijo en After Earth, la próxima peli del director indio que tiene un argumento peligrosamente parecido a la prescindible serie de ciencia-ficción Terra Nova. Será la primera vez que Shyamalan no escribirá el guión de una película suya.

Mientras tanto, hay un serie que recuerda a lo mejor del director de Señales: Touch. Un juego ingenioso que mezcla historias cortas al estilo de Crash de Paul Haggis (otro genio moderno desaparecido). Kiefer Sutherland (24), cambia de registro con acierto y pasa de las persecuciones a descifrar los crucigramas vitales que interpreta su hijo (David Mazouz), uno de los niño prodigio más interesantes de los últimos años.

Emotiva, bien contada, con una música incidental muy sugerente, Touch ya ha empezado su segunda temporada. Una de las buenas noticias de un otoño televisivo bastante redondo.




Directed by John Ford

Leer y releer a Bogdanovich es peligroso. Este buen actor, notable director y aún mejor crítico hace que te des cuenta de todo el buen cine que aún te queda por ver. Ahora mismo estoy leyendo el primer volumen de El director es la estrella. En él habla del libro y documental que hizo sobre John Ford, el genio indiscutible que odiaba las entrevistas.

En el comienzo del documental Bogdanovich cuenta el origen de la famosa frase de Orson Welles sobre John Ford. Haré como el cineasta serbo-croata, adelanto un aperitivo que deja con muchas ganas de ver más y mejor.

Sí, Mel sigue haciendo películas

Y es una pena que haya gente que se esté perdiendo a un actor, director, guionista y productor de un talento tan desbordante. Desgraciadamente se habla demasiado de Mel Gibson por cuestiones extracinematográficas. Algo parecido le pasa a Tom Cruise, que está en uno de sus grandes momentos le pese a quién le pese. Pero lo del director de 4 de 4 (4 películas dirigidas; 4 películas enormes), es persecución en toda regla.

En Hollywood pocos le perdonan el dinero que hizo con con La Pasión; la película más taquillera del cine independiente con más de 600 millones de dólares ingresados, un filme para mayores de 18 años, pagado de su bolsillo y rodado en arameo y latín.

En Estados Unidos ha tenido que estrenar su película en televisión por cable después del fracaso económico, que no artístico, de El castor.



Aquí la podemos ver en cine gracias a Filmax. Dejo el cartel entre otros motivos porque el trailer me parece un delito. No porque cuente parte del argumento (que lo hace), sino porque no está a la altura de una película más que notable. Me alegro de que haya gente que coincida con mi opinión de la peli. Y espero que le "vaya bonito" a Mel en este viaje mejicano.


"Mamá": 3 minutos que convencieron a Guillermo del Toro

El cortometraje Mamá de Andrés Muschietti dirigido en 2008 apenas duraba 3 minutos. Suficiente para convencer a Guillermo del Toro de que detrás de esa mínima historia había un buen largometraje. Después de su salida fulminante del proyecto de El Hobbit, el mejicano está plenamente dedicado a la producción. Con esta nueva película de terror vuelve a ejercer de padrino. Veremos si realmente la historia da para tanto. La película se estrenará en España el 8 de febrero de 2013, coincidiendo con el esperado biopic Hitchcock, protagonizado por Anthony Hopkins.



"El Hobbit", el gaélico escocés y el élfico argentino

Llegará el 14 de diciembre. A Peter Jackson le gusta compartir la Navidad y vuelve a traernos a Tolkien en esas fechas. Al final El Hobbit, después de dar vueltas y vueltas, será un trilogía dirigida por el director neozelandés tras el abandono de Guillermo del Toro. Los trailer no son nada del otro mundo y el primero mejor que el segundo. Pero muy lejos del que hicieron para El Retorno del rey. Aún así espero mucho de la peli de Peter Jackson. Le salen muy bien estas películas (y casi sólo estas películas).








Lo que es una pena  es empeñarse en doblar las canciones que no se pueden traducir. Es como si hubiesen doblado a Viggo Mortensen en la escena de la coronación de El Retorno del Rey. En Brave lo han hecho muy bien dejando el gaélico en el tema cantado por Emma Thompson y Peigi Barker.





Una última curiosidad. Una de esas cosas que produce Youtube. Muy divertida la traducción que hacen del discurso de Aragorn.


El cine clásico cada vez más moderno

Cuando uno se dedica a esto del cine tiene el peligro de vivir de lo inmediato. Decenas de películas todas las semanas, no digamos ya si uno intenta estar al tanto de las series de la tele que logran la perfección cinematográfica. Y en medio de todo lo que está claro es que hacer una película en mudo, en blanco y negro, sobre una estrella de Hollywood, la invención del cine, es cada vez más habitual. Un reclamo para volver a ver el cine perdurable, ése que nunca deja de ser moderno.

A modo de collage pongo algunas de las películas más interesantes que el cine nos está ofreciendo para que no olvidemos dónde está el principio de todo. Hitchcock, Vivien Leigh, Laurence Olivier, Tippi Hedren, Janet Leigh, Walt Disney, Marylin, Melies (lo mejor es el trailer, la peli me dejó muy frío)... Casi nada



Esa chica pelirroja

No es el mejor Pixar. No llega a la primera línea, pero Brave es una gran película. Sólo por la animación del movimiento y definición del pelo rojo de la protagonista merecería ya la pena. Pero luego también hay humor, una relación madre-hija deliciosa y una banda sonora formidable de Patrick Doyle. Lo único malo es que el trailer que hicieron era muy flojo, muy Dreamworks en el peor sentido (bromas fáciles, personajes planos y exagerados). Y no, se parece al mejor Dreamworks (Cómo entrenar a tu dragón).



Generalmente no suelo aguantar los doblajes de canciones pero hay que reconocer que la versión española que ha hecho Russian Red en esta banda sonora está muy lograda. Larga vida a Doyle y a Pixar.

Calificación: 7







La noche de Ewan

Con 41 años Ewan McGregor se convirtió ayer en el actor más joven en recibir el Premio Donostia. El escocés es uno de los grandes de su generación, un artista polivalente capaz de meterse en personajes tan distintos como los protagonistas de Moulin Rouge, A tumba abierta, Big Fish o Star Wars.

El actor presentaba además Lo imposible, la esperada película de Juan Antonio Bayona, la segunda en recrear un tsunamí después de Más allá de la vida de Clint Eastwood.

Bayona hace una película muy spielbergiana en espectacularidad y algunos planos "homenaje" al Rey Midas. Sólo hay que ver el plano de Naomi Watts frente al cristal que tiembla de miedo ante la llegada de la catástrofe. Además el empeño por reflejar la importancia de la maternidad y la paternidad recuerda mucho al director de Cincinati. La película demuestra además que Bayona es capaz de hacer una gran superproducción al estilo norteamericano.

Quizás la película no tenga toda la emoción que debería y quizás el final sea demasiado seco. Pero Lo imposible es un filme importante de un cineasta que crece muy rápido.

Donostia se suma a la bronca nacional con luto, silencio y mosqueo kurdestaní

Quedaba mal eso de que en Madrid hubiese manifestaciones y palos y en San Sebastian siguiésemos con flashes y sonrisas. Así que solidaridad total. Películas de luto, recogida de alfombra roja y toque de queda. Desértico Donosti con sólo una película en competición oficial presentado con gran mosqueo del director Bahman Ghobadi (ganador de dos Conchas de Oro por Las tortugas también vuelan y Media luna). Según el director del Kurdistán iraní, la copia de Fasle Kargaden que se ha proyectado esta mañana no tenía bien sincronizado el sonido (algo que no he percibido, sinceramente), por lo que se ha negado a dar rueda prensa hasta que "podamos" ver la versión buena que sí se va a proyectar esta tarde llegada directamente de Estambul.

No me veo repitiendo aunque la película cuenta una historia interesante de un poeta recién salido de la cárcel en busca de su bella mujer (la italiana Monica Bellucci, que hoy se quedó sin alfombra), y del hombre que le mantuvo durante años apartado de ella. Es una película turca, es decir, turca, pero Ghobadi tiene un talento bastante universal para contar historias. Y siempre te deja detalles visuales muy originales y sugerentes, algo que muestra bien el trailer de la peli.


The attack del director libanés Ziad Doueiri que fue ayudante de cámara de Quentin Tarantino, es un buen ejemplo del cine que intenta acercarse al terrorismo islámico con enfoques novedosos. En este filme se explora el desconcierto de Amin Jaafari, un cirujano israelí de origen palestino, completamente integrado en la sociedad de Tel Aviv. Tiene un matrimonio feliz, una carrera brillante y numerosos amigos judíos. Cuando un ataque suicida en un restaurante deja diecinueve muertos y la policía israelí le confirma que su mujer, que también ha muerto en la explosión, era la causante del atentado.

Una historia muy dura, muy bien contada al principio y al final, tumbativa en los tremendos interrogatorios pero que peca de excesivos momentos "Crash" (música a lo Mark Isham, cámara cercana, momentos de reflexión para el espectador, muy al estilo de la oscarizada película de Paul Haggis). El director consigue meterte en una piel de lo más incómoda, acercándote a un planteamiento muy matizado y sugerente sobre un problema complejo: las personas que teniendo una educación y una cultura occidental, se sienten libremente atraídos o obligatoriamente incrustados en el islamismo radical. En este sentido la película recuerda en su planteamiento argumental y personajes a los de la serie norteamericana Homeland (recientemente triunfadora en los Emmy).



Y acabo rápido con All apologies, de la china Emily Tang que cierra el (sospechosamente reducido), tramo Babel de este Festival. Dramón trágico que sin embargo te deja frío para lo fuerte que te cuenta. La historia es demasiado culebrón con niños que mueren en accidente, violaciones en busca de recuperar el niño perdido... Según la directora, la vida misma. Es una manera de verlo. Yo no la incluiré en mi lista de las 10 películas chinas que aconsejo a los que piensan que el cine chino es para cortarse las venas.


Mañana vuelve España, Occidente, Hollywood y la alfombra roja a San Sebastián con el estreno de Lo imposible de Juan Antonio Bayona. Hasta entonces toque de queda. A recuperar sueño o a ver el Betis-Atlético de Madrid, duelo por la segunda plaza con Falcao como estrella invitada que promete desplegar su particular alfombra roja en las dos áreas (es que se juega primero en un campo y luego otro, lo digo por ti Sara, que sé que te has quedado desconcertada con la metáfora).  

Traca de petardos en Donosti

Todo Festival tiene que innovar, sorprender y, por descontado, aburrir de vez en cuando para que la profesión de crítico de cine no sea tan gratificante. Este año hay que reconocer que las películas estaban sorprendiendo. Contaban historias, argumentos que avanzaban, cine que se entendía y entretenía. Con excepción de la Experiencia Rebollo (por favor no se pierdan la entrevista al director en el Diario Vasco y una crítica de la peli a modo de antídoto), todo estaba siendo demasiado asequible.

Pero siempre hay un día negro. Uno de esos en los que uno piensa si lo mejor no hubiese sido hacer caso a mamá y papá y hacer una oposición, un máster y esas cosas que te capacitan para ganar pasta durante toda tu vida de sueldo, horario y muermo fijo. Iré rápido a ritmo de traca, por la cosa de no aburrirles más de lo que ya me he aburrido yo. Y la colección de petardos es generosa.

Después de Lucía. Acercarse a la sección Horizontes Latinos siempre es peligroso. Hasta ayer no tuve valor. Eran las 2 de la tarde, otra peli a las 16:30, en fin, que uno no está uno para bromas y la salida es fácil, pasillo, puerta a la derecha. Y la verdad es que aguanté hasta el final. Pero tengo que decirlo: ¿Hay algún mejicano al que no torturen, violen, secuestren, droguen o corten la cabeza en algún momento de su vida? Mira que me molesta que los norteamericanos pinten ese país como la Babilonia del delito (El fuego de la venganza, Salvajes), pero es que se lo ganan a pulso. ¿Qué es Después de Lucía? Una niña adolescente que se le muere la madre, los compañeros abusan de ella, la humillan, miccionan encima suya, la golpean... ¿Y ella que hace? Callar. Debe pensar, claro, como soy mejicana, ¿qué menos? La peli tiene planos larguísimos excesivos, está bien interpretada, pero lo siento, ya he visto demasiados homenajes a Iñarritu.

 

Apres Mai: Vino Assayas (Carlos, Clean, Las horas del verano), el director, a presentarla en la Zabaltegui. Dijo que era una película para los jóvenes de ahora... No veo yo colas de palomiteros descerebrados comprando una entrada para ver una peli francesa de más de dos horas sobre Mayo del 68. Y eso que los actores no profesionales cumplen, pero la peli es muy pesada. Quizás porque quiera expresar que los jóvenes del 68 se aburrían mucho con la cosa de no ir a clase. Parece que ese es el principal motivo por el que escribían pasquines, hacían pintadas en los colegios y huían de la poli. El comunismo se está poniendo muy aburrido en el cine y yo para recordar a los estudiantes fumando con melenas y minifalda me quedo con una canción de Ismael Serrano o Sabina cuando se pone nostálgico. Y acabo antes.

Die Libenden o The Dead and the living: Peli austriaca de una directora de Viena nacida en 1970. Sección oficial. Intentona de ser distinta con músicas distintas y una narración a saltos que sin explicarte nada te pone delante de una chica que protagoniza sexo inmediato (dos en 10 minutos de peli, para que luego digan de Bigas, hermanita de la caridad), se pregunta si su abuelo es de las SS, entrevista a chicos para un programa estilo Operación Triunfo. Y yo preguntándome ¿Y esta quién es? ¿Qué hace? ¿Por qué esta aquí? ¿Por qué no la matan?

Venuto al mondo de Sergio Castellito (No te muevas), con Penélope, que por ahí andará huyendo de la prensa. Lo siento, no pienso perseguirla. No es mi tipo, a mí la que me pone a sus pies es Chus Lampreave con sus 81 años (qué gozada de entrevista, solos, ella, yo y el sol donostierra que no pica en la terracita del María Cristina, ya les contaré). Pero volvamos. Es la película más pitada y la que más carcajadas ha provocado de manera involuntaria. El culebrón es tremendo con Sarajevo por medio, Penélope yéndose con uno, dos, tres y al final ese niño ¿de quién es Penélope? Ojo Pe, que todo queda en IMDB, y desde Volver seguimos esperando-TE.
 


       

Afrancesado y maduro Trueba

Hay demasiadas cosas que me han gustado de El artista y la modelo de Fernando Trueba, presentada en la sección oficial. Es una película que habla del proceso creador de un artista con profundidad, poesía y tacto, sin llegar a ser pedante ni repelente. En mi opinión quizás le sobra algún exceso de retórica y cierta redundancia en la primera media hora, pero hay que tener en cuenta que el material era muy resbaladizo.

El artista y la modelo es desde luego una película grande, muy bien interpretada y cuidada hasta el detalle (se nota que el director ha tardado años en madurarla con la intención de dedicarsela a su hermano Máximo, escultor fallecido en 1996). La pareja Cardinale-Lampreave es una verdadera delicia, un ejemplo de personajes secundarios que enriquecen el argumento central. La película tiene mucho silencio, habitualmente inteligente y necesario, aunque está tan bien dialogada la película (la visita del nazi, las conversaciones del artista y su musa), que echas de menos en algunos tramos un mayor desarrollo narrativo que poético.

Lo que no acabo de entender es el blanco y negro. Siempre le da un tono clásico pero pierdes los matices del color que son necesarios en una película tan contemplativa. Me hubiese resultado extraño que Victor Erice lo hubiese utilizado el El sol del membrillo (película bastante conectada con la de Trueba).

Puestos a pedir más, creo que a la película no le hacía falta la sombra cínica y desesperanzada tan característica del director madrileño. Pocos artistas pueden permitirse ser luminosos en una película tan honda sin caer en la cursilería con exceso de didáctica. Y Trueba podía haberlo hecho, pero no ha querido tomando una decisión muy concreta que marca toda la película. La belleza como el ser humano para el director es y será una pasión inútil.  

"El muerto y ser feliz": el rebollismo para los rebollistas

Que un artista intente agotar su especie tiene sus ventajas y sus inconvenientes. ¿Es de agradecer que un director de cine en 2012 intente hacer distinto? Depende, que dirían en la terra galega. Si esa rareza consigue ser más o menos universal se convierte en genialidad. Si no.... pues ahí los tienen. Ese grupo de directores como Wes Anderson, Jim Jarmusch y, en España, Javier Rebollo.


El director de La mujer sin piano (película aquejada de estilitis aguda según Alberto Fijo), acaba de presentar El muerto y ser feliz un ejercicio altamente metacinematográfico. Una voz en off monótona más que contar la película, persigue al espectador inocente durante todo el metraje que observa como todo se lo cuentan dos y tres veces. La voz en off (1) nos adelanta lo que vemos (2) y en muchos casos escuchamos en boca de los personajes (3). La historia es lo de menos. Tiene su gracia en algunos momentos pero a la media hora una ya está harto de tanta metanoia estilística, de personajes tan huecos y diálogos tan sacrificados en el altar de la pura (y sobre todo dura) creatividad.

Como cortometraje podía estar bien, como largo desde luego no funciona. Seguimos esperando que Rebollo nos cuente "algo". Por ahora sólo ha enseñado una forma, original desde luego, de no contarnos nada. Y los no rebollistas nos sigue gustando más que, como Ozon o Berger, nos cuenten algo original de manera original.  
  

Los juegos de Ozon

François Ozon presentó hoy en Sección Oficial una de las pelis más interesantes que hemos visto en este Festival: Dans la maison (En la casa). Jugueteando con la realidad y la ficción consigue una película irónica y muy ácida partiendo de una obra teatral del madrileño Juan Mayorga. El argumento se centra en un profesor de literatura harto del analfabetismo existencial de sus alumnos que de repente encuentra un niño prodigio en su propia clase. El alumno es consciente de la admiración de su tutor y desarrolla, como si fuese un folletín, una novela que diariamente entrega a su profesor.

 

Ozon sorprende con un ritmo ágil y divertido después de la aburrida e insulsa Potiche. Con unos actores soberbios entre los que destaca como siempre Kristin Scott Thomas (a la que cada vez se la ve más integrada en el cine europeo), y su marido en la película Fabrice Luccini, el director francés muestra sin piedad hasta donde puede el arte confundir la realidad. El novelista adolescente que navega en una ficción-realidad enfermiza alentado por su tutor, es una metáfora cruel de la educación y el arte que se desentienden del bien y la bondad en busca de una belleza prohibida.

Una película que te deja pensativo después de haberte hecho reír tiene mucho mérito. Ozon te mete en una casa de la que es difícil salir y a la que uno desea regresar. El juego de dobles lecturas que propone la peli es tan sugerente porque el director francés logra despistar al espectador con giros sorprendentes y golpes de ingenio constantes. No es el primer director que juega con la realidad y la ficción ni será el último. Pero Dans la maison ya cuenta con registro y voz propia. Y el cine francés ya tiene otro título más a añadir a la considerable lista de películas sobre la educación y el arte verdaderamente necesarias.      

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