Jane the Virgin es una serie que parodia las mil y una veces que el guion de un culebrón da vueltas sentimentales sobre los afectados personajes. Y lo hace con mucha gracia. A veces le sobra zafiedad, aunque para los temas que trata podría ser mucho más bruta.
La protagonista es una latina católica que se queda embarazada por un error en la clínica ginecológica. A partir de ahí una voz en off, muy latina, nos va descubriendo con ironía cada uno de los personajes y tramas que culebrean en torno a Jane.
La serie tiene un ritmazo, logra arrancar muchas carcajadas y también tiene momentos emotivos. Los actores saben modular unos personajes que sería fácil que se desmadrasen en interpretaciones histriónicas. Pero esto no es La que se avecina ni nada que se le parezca. Hay humor e inteligencia en los chistes pero no el chillerío y la previsibilidad que vemos en el agotador vecindario de José Luis Moreno.
En el fondo Jane the Virgin es una crítica ácida y muy divertida a las series que juegan con el espectador de manera sistemática sin tener en cuenta la coherencia de los personajes y la historia. Además esta comedia no frivoliza sobre aspectos que no son precisamente risibles como el aborto o la infidelidad. De esta manera el espectador ríe con unos personajes que en el fondo acaba queriendo a pesar de sus reacciones exageradas, bastante comprensibles ante tanta montaña rusa hiperafectiva.
Calificación 7/10
Etiquetas
CINE ESPAÑOL IMPRESCINDIBLE
(215)
CLÁSICOS NECESARIOS
(92)
COSAS DE LA TAQUILLA
(104)
CRITICAS
(752)
CURIOSIDADES
(166)
DIARIO DE UN FESTIVAL
(374)
DICE LO QUE PIENSA
(40)
DOCUMENTALES CINCO ESTRELLAS
(52)
EL QUE AVISA NO ES TRAIDOR
(471)
EN DEFENSA DE...
(24)
ESTRENOS QUE ESPERO
(188)
LIBROS Y CINE
(40)
MUY BUENA BANDA SONORA
(253)
NOMINADOS Y PREMIADOS
(186)
PELIS QUE TE ACONSEJO
(613)
PLANETA VIDEOCLIP
(9)
PUBLICIDAD DE 35 mm
(29)
REFUGIOS DE CINE EN INTERNET
(6)
SERIES DE CINE
(215)
"Web Theraphy": Hablemos de lo mismo
Es difícil hacer una mala serie con Lisa Kudrow, Jon Hamm, Meryl Streep o Billy Cristal. Pues Web Theraphy lo consigue. La idea es original; una terapia psicológica por webcam que tiene la peculiaridad que cada sesión no puede durar más de 3 minutos. Según la terapeuta Fiona este es el tiempo en el que los pacientes dicen lo verdaderamente interesante.
Aunque tiene quiebros muy divertidos (la mayoría provocados porque la terapeuta está más loca que todos los que acuden a esta consulta), todo acaba en lo mismo: el sexo desenfrenado y enfermizo. La obsesión de los guionistas por centrar toda la psicología en los aspectos sexuales más retorcidos de los personajes es digna de estudio. Hasta se hacen bromas sobre el incesto como si fuese algo inocente y simpática sobre lo que poder experimentar.
En las 6 temporadas que ya dura esta serie es difícil encontrar un capítulo, una trama que se salga de este limitadísimo registro. Los actores son cómicos de primera categoría enjaulados en unos personajes tan previsibles como huecos. Una verdadera lástima.
Calificación: 5/10
Aunque tiene quiebros muy divertidos (la mayoría provocados porque la terapeuta está más loca que todos los que acuden a esta consulta), todo acaba en lo mismo: el sexo desenfrenado y enfermizo. La obsesión de los guionistas por centrar toda la psicología en los aspectos sexuales más retorcidos de los personajes es digna de estudio. Hasta se hacen bromas sobre el incesto como si fuese algo inocente y simpática sobre lo que poder experimentar.
En las 6 temporadas que ya dura esta serie es difícil encontrar un capítulo, una trama que se salga de este limitadísimo registro. Los actores son cómicos de primera categoría enjaulados en unos personajes tan previsibles como huecos. Una verdadera lástima.
Calificación: 5/10
"Mommy": Descubriendo a Xavier Dolan
Me quede sin verla en el último Festival de San Sebastian y ayer por fin conseguir sacar los 139 minutos de metraje de esta gran obra canadiense. Xavier Dolan ganó el Premio del Jurado en Cannes 2014 con este retrato de un adolescente problemático con TDH, una forma de hiperactividad que le dificulta la concentración y el control del los cambios de ánimo. Con apenas 27 años este cineasta nacido en Quebec ya sabe lo que es ser adorado y odiado por la crítica internacional. En 2014 con Mommy todo fueron elogios que le situaron como una de las grandes promesas del cine mundial. Y hace unos meses la reacción en Cannes fue bien distinta con Sólo el fin del mundo, otro retrato de familia extrema. Aunque volvió a ganar el Premio del Jurado muchos la denostaron como una película pretenciosa y aburrida sin demasiado sentido.
En Mommy, el conflictivo protagonista sale de un centro de menores y vuelve a vivir con su madre, una viuda fumadora, alcohólica, en paro y también bastante "electrónica". A ellos dos se unirá una vecina, maestra de escuela, con dificultades en el habla provocadas por situaciones traumáticas en su matrimonio y en el trabajo.
La película te mete de lleno en una vida marcada por afectos descontrolados, dependencia y esclavitud. Cada uno de los 3 personajes no pueden vivir juntos pero tampoco separados. La película es muy arriesgada con cambios de formato audiovisual, primeros planos de detalles simbólicos, uso constante de la música como brújula para entender a los personajes. Todos estas características podrían hacer de Mommy una obra de culto sólo valorable en ámbito festivalero. Pero no es así.
Mommy es interesante, emotiva, brutal y tierna. Los 3 protagonistas están prodigiosos, perfectamente creíbles y moderados en su interpretaciones a pesar de sus caracteres tan volcánicos. Los diálogos son vivos e ingeniosos y el ritmo ayuda a pensar al espectador sobre un asunto tan controvertido como es el cuidado de personas con enfermedades mentales. La película no da soluciones pero sí muestra la complejidad del tema y aporta luces para comprender a los personajes. Y se agradece que en un mundo tan turbio no se le haya ido la mano al mostrar los aspectos más sórdidos de los personajes.
La música es variadísima y magníficamente insertada. Desde Ludovico Einaudi (Intocable) a la canadiense Celine Dion (que hace posible uno de los mejores momentos de la película) a Lana del Rey, One Republic. Counting Crows o Andrea Boccelli. De las mejores banda sonoras de los últimos tiempos.
Calificación: 8/10
En Mommy, el conflictivo protagonista sale de un centro de menores y vuelve a vivir con su madre, una viuda fumadora, alcohólica, en paro y también bastante "electrónica". A ellos dos se unirá una vecina, maestra de escuela, con dificultades en el habla provocadas por situaciones traumáticas en su matrimonio y en el trabajo.
La película te mete de lleno en una vida marcada por afectos descontrolados, dependencia y esclavitud. Cada uno de los 3 personajes no pueden vivir juntos pero tampoco separados. La película es muy arriesgada con cambios de formato audiovisual, primeros planos de detalles simbólicos, uso constante de la música como brújula para entender a los personajes. Todos estas características podrían hacer de Mommy una obra de culto sólo valorable en ámbito festivalero. Pero no es así.
Mommy es interesante, emotiva, brutal y tierna. Los 3 protagonistas están prodigiosos, perfectamente creíbles y moderados en su interpretaciones a pesar de sus caracteres tan volcánicos. Los diálogos son vivos e ingeniosos y el ritmo ayuda a pensar al espectador sobre un asunto tan controvertido como es el cuidado de personas con enfermedades mentales. La película no da soluciones pero sí muestra la complejidad del tema y aporta luces para comprender a los personajes. Y se agradece que en un mundo tan turbio no se le haya ido la mano al mostrar los aspectos más sórdidos de los personajes.
La música es variadísima y magníficamente insertada. Desde Ludovico Einaudi (Intocable) a la canadiense Celine Dion (que hace posible uno de los mejores momentos de la película) a Lana del Rey, One Republic. Counting Crows o Andrea Boccelli. De las mejores banda sonoras de los últimos tiempos.
Calificación: 8/10
Al habla Damián Szifrón
El director de Tiempo de valientes es uno de esos argentinos que domina la palabra como pocos. Sú última película, Relatos Salvajes arrasó en taquillas de todo el mundo pero le faltó el Oscar. En mi opinión le falto algo de medida en algún relato, pero en conjunto la película es impactante y llena de regates de mucho talento. Dejo hablar al director
“Relatos
salvajes” es una película desencajada, desaforada. Y creo que es el resultado
de la libertad imaginativa. No tuve ningún miedo ni pudor. Las imágenes
aparecían y me desataban carcajadas. No fue una decisión a priori, fue un
resultado de meterme en la piel de personajes que tienen que sufrir la
estupidez reinante en las grandes ciudades”.
Actualmente Szifron prepara su llegada al cine norteamericano con una versión cinematográfica de la serie de los 70 El hombre de los 6 billones de dólares que protagonizará Mark Whalberg y se estrenará en 2017.
Bastian Baltasar Bax
El protagonista de las 3 "B" era gordita y llevaba gafas. Una diferencia más entre la novela de Michael Ende y la versión cinematográfica alemana de Wolfgang Petersen. El escritor llego a decir de esta película carismática de los 80 que era "un gigantesco melodrama comercial a base de cursilería, peluche y plástico". Parte de razón tenía, porque el libro era simplemente insuperable.
El próximo 22 de de julio se reestrenará en cines esta película de 1984 que en su día fue la producción alemana de mayor presupuesto (40 millones de dólares) y uno de las grandes éxitos internacionales de ese país.
La canción final de la película del famoso cantante maldito, el británico Christopher Hamill, se convirtió en una de esas melodías inolvidables de la década.
El próximo 22 de de julio se reestrenará en cines esta película de 1984 que en su día fue la producción alemana de mayor presupuesto (40 millones de dólares) y uno de las grandes éxitos internacionales de ese país.
La canción final de la película del famoso cantante maldito, el británico Christopher Hamill, se convirtió en una de esas melodías inolvidables de la década.
Que los recuerdos son mentiras... Y canciones (OST de "Boyhood")
Richard Linklater (Texas, 1960) es un cineasta difícil de
clasificar. Quizás la palabra que mejor le define es “imprevisible”. Capaz de
dirigir comedias tan olvidables como Escuela
de Rock o Una pandilla de pelotas,
películas de animación insólitas como A
Skanner Darkly o Waking Life o
trilogías tan aclamadas como Antes de
amanecer, atardecer, anochecer.
Con Boyhood ha logrado convencer a casi todo
el mundo con una película que ha rodado en los últimos veinte años y que cuenta
el crecimiento de un niño norteamericano hasta el comienzo de la vida adulta.
En ese proceso de madurez la música es un recurso constante para mostrar la
evolución del personaje.
Pero los que esperaban
una banda sonora de grandes éxitos de los últimos 20 años se sentirán
defraudados. La música de Boyhood no
tiene nada que ver con la de Forrest Gump,
por poner un ejemplo. Aunque hay diferentes estilos musicales y canciones de
generaciones distintas, Linklater tiene
una clara tendencia hacia la música alternativa. Hay algunos temas muy
populares como Yellow de Coldplay (con el que comienza la
película), Somebody that I used to know
de Gotye (nº1 en todo el mundo en
2011) o Band of the run de Paul McCartney, tiene prioridad otro
tipo de música más coherente con el estilo del cineasta.
La única canción
compuesta para la película es Summer Noon
de Jeff Tweedy, un compositor,
músico y poeta norteamericano que se mueve entre el country y el rock
alternativo. También de este artista se incluye en la película una canción de
su grupo Wilco (Hate it here). En este estilo intimista y sencillo también se
enmarcan I´ll be around del grupo
indie rock norteamericano Yo la tengo,
Deep blue de Arcade Fire, One de Vampire Weekend o la decadente Beyond the Horizon de un crepuscular Bob Dylan.
Rompen con el tono
melódico habitual de la banda sonora canciones como 1901 del grupo francés de rock alternativo Phoenix o Crazy, un
acercamiento moderno al soul de la banda norteamericana Gnarls Barkley.
De los 16 temas que
incluye el CD hay uno que destaca especialmente: Hero de Family of the year,
una canción muy bien insertada en un momento esencial del tramo final de la
película, y también en el sugerente tráiler de promoción.
Un acierto de Linklater es incluir
la letra en los subtítulos de la película, ya que resume muy bien la vida del
protagonista. “Suéltame. No quiero ser tu héroe. No quiero ser un gran hombre.
Solo quiero pelear como todos. Todos merecen una oportunidad de caminar como
todos los demás. Y nos podemos susurrar cosas al oído: secretos de nuestros
sueños americanos. Mi chica necesita que la proteja, pero soy un niño como
todos los demás”.
Ni buena ni mala, sino todo lo contrario
Cada vez veo más similitudes en algunas tendencias del cine
y el fútbol que nos llegan últimamente. Entrenadores y directores etiquetados
como “modernos” y apellidados en un pasado lejano como “renovadores” parecen
empeñados en hacer un cine-fútbol que no sea ni bueno ni malo, sino todo lo
contrario. Es decir, algo que se podría definir como un nuevo método “académico”
y “equilibrado” para asegurar la victoria o, más bien, para hacer imposible la
derrota.
En este estilo se encuadra la esperada vuelta de David Fincher. Probablemente conocedor
de la mayoría de las críticas que hasta ahora ha recibido: excesivamente
truculento y videoclipero en Seven
(1995), vacíamente pirotécnico en The
Game (1997) y La habitación del
pánico (2002), y decididamente excéntrico y hermético en El club de la lucha (1999), Fincher ha realizado una obra que
carece de todos los supuestos defectos de esas películas… Y también de todas
sus virtudes.
Y es que Zodiac,
recreación de la investigación del famoso asesino en serie norteamericano que
firmaba sus crímenes con ese mismo nombre, es quizás la menos interesante de
las películas que hasta ahora ha firmado Fincher.
158 minutos de historia contada con mucho diálogo y mucha investigación rodado
en un formato casi documental en los que, sin llegar al bostezo, una va de aquí
para allá, prueba-error, prueba-error y al final todo se acaba y uno se queda como
entró. Porque nadie dice nada que esté mal dicho, pero nadie dice nada
interesante. Nada sabemos de ninguno de los personajes: ni de los asesinados,
ni de los policías y menos aún del asesino en serie que padece cefaleas y le
gusta hacer jeroglíficos con la policía.
Eso sí, todo es intachable, está bien rodado y desarrollado…
¿El resultado? En Estados Unidos coincidieron público y crítica con un
aséptico arqueo de cejas. Pues vale, un thriller más que supone un error menos.
Así ganó Grecia una Eurocopa y Mourinho dos Champions.
"Buscando a Dory": Ellos sí que siguen siendo los mejores
Con esta secuela de Buscando a Nemo, Pixar confirma lo que ya avisó en Inside Out: Han vuelto. Por ingenio, por talento dramático (¡qué manera de emocionar con esos peces de ojos gigantes!), por hacer reír, pensar, lograr que el adulto quiera llevar al niño al cine porque sabe que va a disfrutar tanto más que los pequeños.
Hasta el corto de animación vuelve a ser brillante, otro homenaje al cine mudo de la fabrica de sueños de Lasseter, sin lugar a dudas el principal responsable de la recuperación del estudio de animación después de las dudas que se generaron al ser comprados por Disney.
Calificación: 8/10
Hasta el corto de animación vuelve a ser brillante, otro homenaje al cine mudo de la fabrica de sueños de Lasseter, sin lugar a dudas el principal responsable de la recuperación del estudio de animación después de las dudas que se generaron al ser comprados por Disney.
Calificación: 8/10
Terrence Mallick, destellos de genialidad
En TCM le dedican un especial en el mes de julio a este director norteamericano inclasificable. Reconozco que en estos reportajes cortos y especialmente en sus trailers, Terrence Mallick me resulta un superdotado de la imagen, capaz de transmitir con un solo plano lo que muchos directores no son capaces de comunicar en toda una filmografía.
El problema es cuando veo las películas enteras y ya no hay tanta magia. Pero eso ya hablaremos en otra ocasión. Hoy toca mirar y admirar.
El problema es cuando veo las películas enteras y ya no hay tanta magia. Pero eso ya hablaremos en otra ocasión. Hoy toca mirar y admirar.
"1944": La guerra de los otros
Leyendo la crítica de Fila Siete de 1944 (portada del último numero) entran muchas ganas de ver ésta película de Estonia. El trailer hace aún más apetecible esta historia de un puñado de hombres que fueron a luchar en una guerra que no era la suya. La película se estrena el próximo 1 de julio en España.
"Ascension": Paraíso artificial
En medio de la galaxia una operación secreta norteamericana mantiene en órbita el proyecto "Ascension". En esta especie de planeta-nave espacial-microcosmo humanos hay las típicas reglas de la sociedad humana hipercontrolada: no salgas de aquí y no te pasará nada, recuerda que vigilamos todo lo que haces por tu propia seguridad. Todo está destinado a tener un reserva humana de individuos implecables que puedan volver a la Tierra en caso de necesidad.
La historia en no es demasiado original, pero aún así mantiene el interés. Hay muchos giros y sorpresas estratégicamente situados. No hay actores de primera fila, ni tampoco directores o guionistas muy destacables, pero la serie se mantiene en pie en estos aspectos. Visualmente la serie está muy cuidada en las localizaciones de la nave, el exterior de la galaxia, etc...
No se entiende el interés de la serie en destacar el papel de las prostitutas (o de las mujeres que funcionan como si lo fuesen) una y otra vez. El interés dramático de tanta escena de lencería es mínimo y sólo logra agotar al espectador con tanto intermedio erótico. Si no fuese por este error tan evidente, "Ascensión" podría ser una serie más que aceptable para un público muy amplio. Una ficción sin más pretensiones que entretener
La historia en no es demasiado original, pero aún así mantiene el interés. Hay muchos giros y sorpresas estratégicamente situados. No hay actores de primera fila, ni tampoco directores o guionistas muy destacables, pero la serie se mantiene en pie en estos aspectos. Visualmente la serie está muy cuidada en las localizaciones de la nave, el exterior de la galaxia, etc...
No se entiende el interés de la serie en destacar el papel de las prostitutas (o de las mujeres que funcionan como si lo fuesen) una y otra vez. El interés dramático de tanta escena de lencería es mínimo y sólo logra agotar al espectador con tanto intermedio erótico. Si no fuese por este error tan evidente, "Ascensión" podría ser una serie más que aceptable para un público muy amplio. Una ficción sin más pretensiones que entretener
Retrato de mi madre
Este álbum fotográfico de un hijo
agradecido a su madre es algo más que una biografía nostálgica. Audrey Hepburn (1929-1993) sigue siendo
hoy en día una de las actrices más fascinantes y modernas de la historia del
cine, y este libro muestra el estilo invisible que ha hecho de esta actriz una
belleza clásica sin fecha de caducidad.
Evidentemente tuvo la enorme suerte de
trabajar con grandes directores como Billy
Wilder, George Cukor, William Wyler, Stanley Donen o Fred Zinnemann, pero sus películas están marcadas por su
presencia. Sin apenas maquillaje, con una moda alternativa a su época diseñada
por su amigo Hubert de Givenchy, Audrey
Hepburn consiguió un sello personal inimitable.
En las numerosas fotografías de este
libro y en los textos de su hijo Sean vemos la naturalidad que expresaba esta
actriz en cada una de sus interpretaciones.
Sin embargo, esa espontaneidad no era precisamente feliz. “Mi madre tenía
un gran secreto: estaba triste. No es que la vida le tratase mal. Su vida fue
dura, pero buena. Mi madre estaba triste por lo que veía que les sucedía a los
niños de este mundo a los que dedicó parte de su vida trabajando en labores
humanitarias”.
En el libro hay unas palabras muy
clarificadoras del compositor favorito de la actriz; Henry Mancini (Charada,
Desayuno con diamantes, Sola en la oscuridad, Dos en la carretera). “Es excepcional para un compositor verse
inspirado por una persona, un rostro o una personalidad, pero Audrey Hepburn desde luego me inspira.
En la música que compuse para sus películas puedes sentir esa cualidad
nostálgica de Audrey; una especie de
leve tristeza. Moon River se escribió
para ella. Nadie más la ha comprendido de un modo tan total. Ha habido más de
un millar de versiones, pero la suya es, sin lugar a dudas, la mejor”.
Resulta muy interesante también el
concepto de la moda que tanto sigue influyendo en la actualidad. “Hay que
cuidar bien la ropa que uno lleva porque es la primera impresión que la gente tendrá de ti. Lo que
llevas puesto no debe gritad: ¡Miradme!, sino: “Esa soy yo… no mejor que tú”.
Esta descomplicación estilística hizo que desapareciesen muchos peinados y
vestidos rococó que confundían la moda con envoltorios de papel de regalo de
usar y tirar.
El libro se lee muy rápido pero ofrece un
retrato muy sugerente y completo, más profundo y complejo que el que han
ofrecido algunos biógrafos más superficiales como Donald Spoto.
Audrey Hepburn. Un espíritu elegante, Sean Hepburn Ferrer, Ed. Cúpula 235 páginas
Un tipo sin complejos 20 años después
Roland Emmerich es un tipo sin complejos. El destruye el mundo una y otra vez y le da igual que le digan que siempre hace lo mismo porque siempre hace lo mismo. Y más fuerte, más exagerado y explosivo. El orgullo yanki elevado a la máxima potencia.
"Sin duda alguna, es más grande que la anterior". Óle, así se acaba el trailer de la secuela de una película palomitera en la que reconozco que me los pasé en grande con Will Smith dando la bienvenida al patético pulpo alienígena.
Hay veces que Emmerich se pasa de fanfarrón y además lo hace sin ninguna gracia, como en 10.000, 2012 o en el último asalto a la Casa Blanca. Veremos que da de sí este Independence Day 20 años después y sin Will Smith.
"Sin duda alguna, es más grande que la anterior". Óle, así se acaba el trailer de la secuela de una película palomitera en la que reconozco que me los pasé en grande con Will Smith dando la bienvenida al patético pulpo alienígena.
Hay veces que Emmerich se pasa de fanfarrón y además lo hace sin ninguna gracia, como en 10.000, 2012 o en el último asalto a la Casa Blanca. Veremos que da de sí este Independence Day 20 años después y sin Will Smith.
Saber elegir en el cine y en la vida
Hay actores que tienen algo especial para la cámara. Hacen una película y parece que la pantalla les sienta tan bien. Eso le sucedió a Chris O´Donnell en dos de sus primeras apariciones famosas en el cine. La primera fue breve (apenas unos minutos), pero muy intensa en Tomates verdes fritos en la famosa escena del tren. Era el perfecto hermano mayor; guapo, joven y generoso. Estaba espléndido en su encantador personaje, apenas esbozado.
En su segunda película se enfrentó, ya como protagonista, a Al Pacino y a un joven Phillyp Sheymour-Hoffman en Esencia de mujer. Era lazarillo, Pepito Grillo, chófer, compañero leal... Al Pacino lograría su único Oscar con su interpretación de un militar ciego insoportable, pero su joven escudero causó sensación por su madurez interpretativa con apenas 22 años.
Pero ahí empezó a enfangarse su carrera haciendo de Robin en las peores películas de Batman (las de Joel Schumacher claro) y romanticismo sentimentaloide: Amor loco, En el amor y en la guerra.
Y desde entonces ha aparecido en series de televisión comerciales como Hawai 5.0 y NCIS: Los Ángeles y en papeles secundarios de películas olvidables como Limite vertical, Max Payne, Dinero en fuga, Como perros y gatos y Kinsey.
Hoy cumple 46 años y no tiene ninguna película pendiente por estrenar. Un talento perdido para la causa del séptimo arte.
A toda esta carrera maltrecha hay que añadir en positivo que la vida familiar de este actor es un auténtico milagro. En 2017 hará 20 años de matrimonio con la profesora Carolinge Fentress con la que ha tenido 5 hijos. Es católico practicante. Y esto hace de él no una rara avis, sino una especie en extinción que hay que proteger en un mundo donde el trabajo, la fama y los viajes devoran familias y amigos.
En este aspecto, Chris O´Donnell sí ha sabido elegir. Y que dure muchos años...
Os dejo una foto familiar. Bonita.
Ada Colau lo merece todo
Los secundarios en el cine y la tele cómica son fundamentales. Las réplicas son esenciales para que el gag funcione del todo. En este sketch reciente, José Mota está muy bien, como siempre, (también es que Ada Colau es un regalo de mujer) pero el secundario está pletórico haciendo de Bertín Osborne. Lo clava.
Aprovecho este breve post para levantar ánimos de los fans de Mota que están un poco abajo después del escaso éxito de la serie El hombre de tu vida. Esperábamos más, pero tampoco dramaticemos. Sigue siendo el Messi de los cómicos de España.
Aprovecho este breve post para levantar ánimos de los fans de Mota que están un poco abajo después del escaso éxito de la serie El hombre de tu vida. Esperábamos más, pero tampoco dramaticemos. Sigue siendo el Messi de los cómicos de España.
Examen a las 20 más taquilleras de la Historia del Cine
Más allá de si Lo que el viento se llevó (1939) la vieron muchos más espectadores que Avatar pero el precio era evidentemente distinto, éstas son actualmente las 20 películas más taquilleras en la taquilla mundial y en dólares. He puesto en la última columna la nota que yo le pondría a cada una y la valoración es positiva. Suspenden 5 y 4 sacan sobresalientes. La nota media es de un Bien.
Por géneros arrasa el fantástico (17) sobre el cine "realista" (3, contando con que Fast & Furious es acción imposible pero no salen hobbits ni hombres voladores). Tenemos 5 de superhéroes y 3 de animación (pensaban que iban a salir más). Por directores hay 3 cineastas con 2 películas cada uno : Joss Whedon, Michael Bay y por supuesto James Cameron.
Por años destaca 2015 con 5 títulos. La más veterana de la lista es Titanic (1997), y la última en llegar ha sido Star Wars, el despertar de la fuerza (2015).
En general, se puede decir que el gran público de todo el mundo tampoco se suele equivocar demasiado, y que se puede hacer una obra maestra como Toy Story logrando además un taquillazo. Aunque no es nada fácil.
1
|
Avatar (2009)
|
2.788.000.000
|
8
|
2
|
Titanic (1997)
|
2.186.800.000
|
6
|
3
|
Star Wars: El despertar de la
Fuerza (2015)
|
2.066.000.000
|
7
|
4
|
Jurassic World (2015)
|
1.669.000.000
|
7
|
5
|
Los vengadores (The
Avengers) (2012)
|
1.519.600.000
|
7,5
|
6
|
Fast & Furious 7 (A todo gas 7) (2015)
|
1.511.700.000
|
3
|
7
|
Vengadores: La era de
Ultrón (2015)
|
1.402.600.000
|
6
|
8
|
Harry
Potter y las Reliquias II (2011)
|
1.341.500.000
|
6
|
9
|
Frozen: El reino del
hielo (2013)
|
1.274.200.000
|
8,5
|
10
|
Iron Man 3 (2013)
|
1.215.400.000
|
7
|
11
|
Los Minions (2015)
|
1.157.300.000
|
4
|
12
|
Capitán América: Civil
War (2016)
|
1.132.900.000
|
7
|
13
|
Transformers
3 (2011)
|
1.123.000.000
|
3
|
14
|
El
retorno del rey (2003)
|
1.119.200.000
|
9
|
15
|
Skyfall (2012)
|
1.108.600.000
|
8
|
16
|
Transformers
4 (2014)
|
1.104.100.000
|
3
|
17
|
El caballero oscuro: La leyenda
renace (2012)
|
1.084.400.000
|
7
|
18
|
Piratas
del Caribe 2 (2006)
|
1.066.200.000
|
6
|
19
|
Toy Story 3 (2010)
|
1.063.100.000
|
9
|
20
|
Piratas
del Caribe 4 (2011)
|
1.039.600.000
|
3
|
Nota Media
|
6,25
|
"La guerra": Kevin y Elijah
Ni tuvo éxito en su día ni ha pasado a la Historia del Cine. No es una película perfecta pero hay muchas cosas que hacen que sea muy recuperable. Aunque tiene algunos excesos de sentimentalismo, también hay escenas bien medidas. La relación padre-hijo (un tema universal que siempre da mucho de sí), la música de Thomas Newman, el reparto al completo (especialmente Kevin Costner en sus buenos años, o Elijah Wood en sus comienzos), y algunos diálogos muy acertados hacen que sea una película veraniega, bonita de ver y emotiva.
Apenas hay guerra en el campo de batalla como anuncia el título, pero sí en la cabeza de los que vuelven de allí. En definitiva, una de esas películas sureñas que suelo aconsejar cuando la actualidad del cine o el dvd no tiene más que superhéroes y distopías varias.
Apenas hay guerra en el campo de batalla como anuncia el título, pero sí en la cabeza de los que vuelven de allí. En definitiva, una de esas películas sureñas que suelo aconsejar cuando la actualidad del cine o el dvd no tiene más que superhéroes y distopías varias.
La pantalla grande se quedaría pequeña
En Galicia, dónde vivo desde hace 7 años, llueve. Mucho, no os lo voy a negar. Pero por eso precisamente cuando hace sol todo es aún más increíble. Y si además te encuentras en una de esas playas de arena fina en las que NO HAY NADIE, el momento es realmente cinematográfico. No me extraña que el mar sea un recurso tan socorrido en el séptimo arte. Tanto color y belleza no te la encuentras en el metro de Nueva York o paseando por la Piazza de España en Roma.
"Broadchurch" (2ªT): Tan viva como siempre y con refuerzos
Cuando me enteré que Broadchurch iba a tener 2ª temporada me temí lo peor. La primera temporada había dejado todo bien atado, con un número de capítulos bien ajustado, y no parecía que su continuación tuviera algún sentido. Me equivocaba.
Por lo que he visto ya de la 2ª temporada puedo afirmar que el desarrollo de la historia está muy bien trabado, con 3 actores nuevos de mucho peso: Charlotte Rampling, James D´Arcy y Marianne Jean-Baptiste. Ya conocemos a los personajes principales pero esta vez se añade la investigacion de un caso nuevo.
Como sucedía en la primera temporada, el punto fuerte de la serie es el guión de una intensidad dramática envidiable, los actores, el uso de la música y especialmente la planificación. Pocas veces se puede encontrar una puesta en escena tan lírica, que compone una atmósfera de nostalgia por la familia que ya no puede disfrutar los paisajes y acantilados de Broadchurch.
Broadchurch junto con Happy Valley son el mejor ejemplo de series británicas rodadas como si fuese cine, que centran su atención en personas corrientes que tienen que lidiar con la tragedia imprevista.
Calificación: 7,5
Por lo que he visto ya de la 2ª temporada puedo afirmar que el desarrollo de la historia está muy bien trabado, con 3 actores nuevos de mucho peso: Charlotte Rampling, James D´Arcy y Marianne Jean-Baptiste. Ya conocemos a los personajes principales pero esta vez se añade la investigacion de un caso nuevo.
Como sucedía en la primera temporada, el punto fuerte de la serie es el guión de una intensidad dramática envidiable, los actores, el uso de la música y especialmente la planificación. Pocas veces se puede encontrar una puesta en escena tan lírica, que compone una atmósfera de nostalgia por la familia que ya no puede disfrutar los paisajes y acantilados de Broadchurch.
Broadchurch junto con Happy Valley son el mejor ejemplo de series británicas rodadas como si fuese cine, que centran su atención en personas corrientes que tienen que lidiar con la tragedia imprevista.
Calificación: 7,5
Parpadeos vitales
Sólo podía hacer un movimiento. El parpadeo del ojo izquierdo: ese era su único medio de comunicación. Jean-Dominique Bauby, redactor jefe de la revista francesa Elle, padre divorciado con 3 hijos y apenas 42 años, sufrió un ataque cardiovascular en 1995 que le dejó un cuerpo completamente paralizado y una mente perfectamente consciente. Jean-Dominique vivió dos años más en esta situación en la que escribió un libro autobiográfico titulado La escafandra y la mariposa que en poco tiempo se convirtió en un éxito de crítica y público.
Julian Schnabel (Nueva York, 1951) recibió muy buenas críticas con esta adaptación cinematográfica con la que fue premiado en el último festival de Cannes como mejor director del año. Parte de un buen material, el libro autobiográfico de Jean-Dominique Bauby, una verdadera joya literaria que en su brevedad logra aunar humanismo y amenidad a la vez que huye de los vicios autocompasivos de muchos libros testimoniales. De una manera irónica y sencilla Jean-Dominique cuenta los pequeños viajes es capaz de realizar con su prodigiosa imaginación (la mariposa) desde su alma enjaulada en un cuerpo inmóvil (la escafandra).
Schnabel es consciente de las posibilidades visuales de un relato (metáforas visuales, planos desenfocados por la visión imperfecta del paciente, constantes saltos temporales y temáticos) y realiza una planificación atrevida a la vez que inteligible. Para ello ha contado con el director de fotografía habitual de Spielberg en los últimos tiempos: el polaco Janusz Kaminski (ganador de 2 Óscar por La lista de Schindler y Salvar al soldado Ryan). Desde este punto de vista la película involucra plenamente al espectador con planos cercanos y emotivos, que captan matices muy interesantes en unos personajes obligados a interpretar que no se derrumban ante la mirada del paciente inválido. Los actores, la mayoría conocidos intérpretes franceses excepto el eterno sueco Max Von Sydow, están a la altura.
Aparte, Schnabel ha contado con un buen guión de Ronald Harwood (ganador de un Oscar en 2002 por El pianista y escritor de otras adaptaciones interesantes como La versión Browning o el último Oliver Twist de Polanski). El guión es muy fiel al libro, manteniendo un buen ritmo en la narración y dejando detalles poéticamente sencillos que conmueven con medida. La diferencia fundamental es que Harwood se detiene más en los aspectos frívolos de la vida de Bauby: su carácter descreído y mujeriego, apenas esbozados en la novela. Esto hace que se intensifiquen algunos aspectos humorísticos del relato, y también que en algunos momentos la película pierda algunos metros de la profunda humanidad que rebosa el libro.
Aún así, la película desarrolla aspectos muy interesantes del vitalismo de Bauby, que huye de la autocompasión y se aferra a cosas pequeñas: su condición de padre limitado, pero padre al fin y al cabo, las cartas que recibe de sus amigos, la sensación de volver a la niñez en su invalidez… Estos detalles, a modo de breves parpadeos vitales, dan a la película la fuerza y el peso antropológico de las obras maestras.
Julian Schnabel (Nueva York, 1951) recibió muy buenas críticas con esta adaptación cinematográfica con la que fue premiado en el último festival de Cannes como mejor director del año. Parte de un buen material, el libro autobiográfico de Jean-Dominique Bauby, una verdadera joya literaria que en su brevedad logra aunar humanismo y amenidad a la vez que huye de los vicios autocompasivos de muchos libros testimoniales. De una manera irónica y sencilla Jean-Dominique cuenta los pequeños viajes es capaz de realizar con su prodigiosa imaginación (la mariposa) desde su alma enjaulada en un cuerpo inmóvil (la escafandra).
Schnabel es consciente de las posibilidades visuales de un relato (metáforas visuales, planos desenfocados por la visión imperfecta del paciente, constantes saltos temporales y temáticos) y realiza una planificación atrevida a la vez que inteligible. Para ello ha contado con el director de fotografía habitual de Spielberg en los últimos tiempos: el polaco Janusz Kaminski (ganador de 2 Óscar por La lista de Schindler y Salvar al soldado Ryan). Desde este punto de vista la película involucra plenamente al espectador con planos cercanos y emotivos, que captan matices muy interesantes en unos personajes obligados a interpretar que no se derrumban ante la mirada del paciente inválido. Los actores, la mayoría conocidos intérpretes franceses excepto el eterno sueco Max Von Sydow, están a la altura.
Aparte, Schnabel ha contado con un buen guión de Ronald Harwood (ganador de un Oscar en 2002 por El pianista y escritor de otras adaptaciones interesantes como La versión Browning o el último Oliver Twist de Polanski). El guión es muy fiel al libro, manteniendo un buen ritmo en la narración y dejando detalles poéticamente sencillos que conmueven con medida. La diferencia fundamental es que Harwood se detiene más en los aspectos frívolos de la vida de Bauby: su carácter descreído y mujeriego, apenas esbozados en la novela. Esto hace que se intensifiquen algunos aspectos humorísticos del relato, y también que en algunos momentos la película pierda algunos metros de la profunda humanidad que rebosa el libro.
Aún así, la película desarrolla aspectos muy interesantes del vitalismo de Bauby, que huye de la autocompasión y se aferra a cosas pequeñas: su condición de padre limitado, pero padre al fin y al cabo, las cartas que recibe de sus amigos, la sensación de volver a la niñez en su invalidez… Estos detalles, a modo de breves parpadeos vitales, dan a la película la fuerza y el peso antropológico de las obras maestras.
Calificación: 8,5/10
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


