Cuando Darín le dijo NO a Hollywood

Me gusta mucho este fragmento de entrevista. El personaje es auténtico y la anécdota es buenísima. Los argentinos saben comunicar; les debieron enseñar en el vientre materno. Unos genios. Os pongo el trailer de la película que Darín rechazó: El fuego de la venganza (Man on fire). Por cierto, es una de las que más me gusta de Tony Scott. Una machada de más de dos horas de lo más salvaje y entretenidísima.



"Ninja Assasin": Prefiero a las tortugas

Aunque tengo más seguidores en Eslovaquia que en Castilla la Mancha parte de mis raíces están en Ciudad Real, y no quería dejar de advertir a mis paisanos del notición cinematográfico del día. Hoy, en Canal Castilla La Mancha, a las 12 de la noche ponen...



La ví en un pase de prensa hace años y luego me entrevistaron para la tele hablando de ella. Lo hice fatal y la película era horrible. Aunque al menos me reí a ratos con ella. En la crítica escrita no fui muy extenso. No hacía falta.

Me da pena que James McTaigue (V de Vendetta) haya caído tan bajo. Teniendo un argumento tan básico: el planeta Tierra quiere matar a un hombre (en este caso un ninja) y éste intenta que no lo maten, tampoco me esperaba una obra maestra. Aunque si pretendía que me entretuviese tanto como otras películas tan eficaces como Shooter, La jungla de cristal, Las crónicas de Riddick, o Danny, the dog. Pero el guión es un despropósito tras otro, culminado en el momento en que un Ninja cuenta como una vez salvó la vida gracias a tener el corazón situado en un lugar del cuerpo distinto al del resto de la Humanidad.

Además, la acción se disfruta poco con litros y litros de sangre y un montaje entrecortada y borroso. Apenas se salva una escena relativamente bien coreografiada con varios ninjas esquivando coches mientras pelean en medio de una autopista.

"Manh(a)ttan (Serie de TV)": Faltas y excesos de combustión

Con esta serie tengo la sensación de que falla algo que tenía que funcionar para que la bomba estallase. La historia de cómo un grupo de científicos convivieron con sus familias en una pequeña ciudad fantasma de Estados Unidos con el objetivo de crear la primera bomba atómica tiene todos los componentes para ser una gran serie. Un argumento lleno de giros con personajes reales en un lugar recluido en medio de la II Guerra Mundial.



Sin embargo, en la descripción de personajes el trazo es tosco y epidérmico, con una redundancia en la vida sexual verdaderamente enfermiza. Adulterios, homosexualidad, aborto... Esto hace que el desarrollo dramático sea en algunos casos inverosímil (en el personaje principal de Abby por ejemplo), y en la mayoría de las veces incompleto. En este sentido, no es de extrañar que el creador de la serie, Sam Shaw, sea uno de los guionistas de Masters of Sex.

La trama científica que debería resultar fascinante tiene tantos altibajos que en muchos capítulos prácticamente desaparece. Por estos motivos la serie no acaba de funcionar, ya que apenas se atisba lo que podría haber sido y no es. Hay escenas interesantes, actores creíbles, un riesgo notable en la banda sonora, un buen uso de la fotografía y las localizaciones...

Pero cuando no hay un guión con diálogos redondos y unos personajes atractivos y matizados, todos esos elementos técnicos no son suficientes para que la bomba explote.




"Altamira": Vergüenza ajena

La historia real era buenísima pero la han destrozado. Una vez más un británico coge un argumento real de la historia de España para pringarlo con todos los tópicos de siempre. Altamira no engaña, es una patada más a la veracidad histórica, un arma de destrucción masiva tan maniquea y torpe que ya el trailer produce verdadera vergüenza ajena.

Que un director tan inútil como Hugh Hudson (Carros de fuego, Nuevos rebeldes, Soñé con África) hay logrado a sus 79 años levantar esta producción me parece increíble. El guión de los hasta ahora prestigiosos José Luis López-Linares (Asaltar los cielos) y Olivia Hetreed (La joven de la perla) retrata los personajes con tanta simpleza y tosquedad que acaban resultando ridículos. "Si las ramas atraviesan el camino hay que modificar el camino" dice el protagonista como si estuviera declamando a Shakespeare o a Lorca.

Desgraciadamente que Antonio Banderas haya echo otra película pésima no es noticia. Talento tiene, pero gusto para seleccionar buenos guiones... Uno ve su filmografia completa y madre mía. ¡Cuánto bodrio suelto y qué pocas películas redondas ha interpretado y dirigido! Una cosa es que nos caiga bien y otra cosa es contar lo que vemos. Un talento despreciado muy llamativo.

"Calle Cloverfield 10": a los pies de Abrams y Goddard

J.J. Abrams y Drew Goddard no dejan de renovar el cine de género a golpe de intuición y un talento que no parece abandonarles. La última película que han apadrinado como productores es un regalo para los que nos gustan las sorpresas.

Hay sustos, giros, golpes de humor, tres actorazos, diálogos fantásticos, la canción Tell him sonando en un momento marca de la casa de John Goodman, I Think We`re Alone Now de Tommy James & The Shondells un novato que dirige la películas sin complejos. Y fundamental, un trailer muy hábil que muestra lo justo para no destriparte el carrusel de volteretas argumentales que te espera en el cine.

Por ahora la película ya ha recaudado 70 millones de dolares en todo el mundo cuando costó 15. El argumento sirve de precuela a Monstruoso, película que en 2008 dio a conocer a Matt Reeves como director y a Drew Goddard como guionista.

Calificación: 7´5






50 millones de euros... Y mira que son malas

Todo el mundo que conozco y que ha visto Palmeras en la nieve y Ocho apellidos catalanes despotrica de ellas. Yo sólo he visto la segunda y es peor aún de lo que me imaginaba. Ya Ocho apellidos vascos tenía sus limitaciones, pero en este caso no hay escena ni personaje que no sea un absoluto fracaso en diálogos, interpretación...

Hasta Rosa María Sardá y Karra Elejalde haciendo de catalana y vasco están horribles. Incluso Clara Lago y Dani Rovira están sin la chispa y la química de la película precedente, cuando no están definitivamente sobreactuados. Emilio Martínez-Lázaro va a lo suyo, o sea la sal gruesa y el recreo en lo zafio.

Pero la realidad es que Ocho apellidos catalanes ha hecho 36 millonazos de euros en taquilla, es decir la tercera película que más ha ingresado, sólo por detrás de Lo imposible (42) y Ocho apellidos vascos (56).



Tampoco le fue nada mal a Palmeras en la nieve. La interminable película de Adriana Ugarte y Mario Casas (163 minutos) logró 17 millones de euros en taquilla. Viendo estos datos uno se queda con cara de tonto. El cine español está en un momento dorado pero la gente sigue despotricando de nuestras películas y series, siempre después de pagar por ver lo más comercial y menos valioso.

No me extraña que los 50 millones de euros que han recaudado estas películas desanimen a los grandes cineastas que han demostrado un talento sobresaliente en Stockholm, Ilusión, Todo lo que tú quieras, Héroes, Eva, Gente en sitios, Siete mesas de billar francés, Verbo, Grupo 7, La soledad, La isla mínima o Blancanieves. Aún así su cine quedará para siempre como patrimonio artístico del que sentirse tan orgullosos como del gol de Iniesta, las canastas de Pau o los triunfos de Nadal.

Y ahora no le echéis la culpa al impronunciable

Me alucinan los que han visto el trailer de la última versión de Ben-Hur y se han lanzado a destrozar la película. ¿Qué esperaban? ¿Que el impronunciable Timur Bekmambetov (Wanted, Guardianes de la noche, del día o Lincoln matavampiros) hiciese un remake distinto al que ha hecho de la película tan premiada y limitada que dirigió en 1959 William Wyler? 



Por mucho que se haya contratado como guionistas a John Ridley (ganador del Oscar por 12 años de esclavitud) y a Keith Clarke (Camino a la libertad), estaba claro que la película era carne cruda de 3D para los que se entusiasman con 300, Ira de titanes, Pompeya, etc... Allá ellos.

La película llegará a España el 2 de septiembre de este año.

Una película y una canción que no envejecen

Armas de mujer fue una de las grandes nominadas en los Oscar de 1988. Al final la gran triunfadora de la noche fue Rain Man, dejando una sola estatuilla a Carly Simon por su magnífica canción Let the river run que envuelve toda la película.



El tiempo ha mejorado esta película que tiene a una de las mejores versiones de Melanie Griffith y uno de los recuerdos más imborrables de Harrison Ford. Lo de Sigourney no es de extrañar y Joan Cusack está muy divertida. Sobran los excesos de lencería clásicos de Mike Nichols pero desde luego es una película a recuperar por su magnífico guión, su puesta en escena, banda sonora y calidad interpretativa. Y sí, se puede ser ochentero sin ser casposo.

Jessica Chastain y Emily Blunt por el reino de Charlize

Esta precuela de Blancanieves y la leyenda del cazador (una de las 3 brillantes versiones que se hicieron del mítico cuento en 2012) incorpora al reparto original a Jessica Chastain y Emily Blunt. Al desaparecer el personaje principal también lo hace Kristen Stewart. Y de nuevo se vuelve a contratar a un director primerizo, algo que ya funcionó en la película previa y especialmente en Maléfica.

La peor noticia es que en la anterior película el guión lo co-escribía Hossein Amini  (Jude, Las alas de la paloma, Drive) y aquí el escritor será Craig Mazin, especialista en comedias gamberras como la 2ª y 3ª parte de Resaca en las Vegas y Scary Movie 3 y 4.

Blancanieves y la leyenda del cazador costó 170 millones de dólares y ganó 400 en todo el mundo. Ésta vez se contará con un presupuesto similar. La película se estrena en España el próximo 8 de abril.

Semana Santa en Japón

El cine japonés premiado y alabado en todo el mundo invadirá nuestras salas en los próximos días. Dos películas animadas nominadas al Oscar: El regreso de Marnie y El cuento de la princesa Kaguya,  y "otra" obra maestra de Hirokazu Koreeda: Nuestra hermana pequeña.

Son películas muy distintas con un estilo muy personal pero tienen los elementos característicos de la lírica cinematográfica japonesa. La luz, el color vivo, los trenes, el viento, la familia, la atmósfera musical que va graduando con precisión la intensidad, el mar, el optimismo en la mirada, los sentimientos esbozados en gestos casi imperceptibles...

Y ya uno se pone cursi hablando de esa entrañable sencillez. Evidentemente no soy japonés, pero me sigo quedando boquiabierto ante ese despliegue de sincera y entrañable creatividad.






"Hitchcock" mereció más

Hace tiempo escribí este artículo sobre el mago del suspense y el sugerente biopic que protagonizó Anthony Hopkins sobre el rodaje de Psicosis. A mí la película me pareció muy hábil para definir al genio en un periodo tan específico. Una de las grandes producciones recientes sobre el mundo del cine que creo que es bueno recuperar


Sir Alfred sigue buscando el Oscar que le deben

Sujeta un cuchillo de cocina ensangrentado entre sus dedos plácidamente entrecruzados. Viste de etiqueta, con una corbata negra que sujeta su elegante y británica papada. Su gesto es incierto. Apenas se distingue alguna emoción en su rostro marcado por una cuidada calvicie. Su silueta se destaca sobre un fondo rojo. Tan sólo dos títulos sobreimpresionados: "Buenas noches" y, en letras rotas, “Hitchcock”.

No es fácil descubrir a Anthony Hopkins detrás del maquillaje, pero ahí está, ante uno de sus mayores retos: dar vida al Mago del Suspense. El estreno de la película 'Hitchcock' estaba previsto para 2013, pero finalmente se ha adelantado al mes que viene (23 de noviembre) para que pueda competir en la carrera de los Oscar. Acompañan al actor inglés, la también británica Helen Mirren, que interpretará a la inseparable esposa de Hitchcock, Alma Reville; y Scarlett Johansson y Jessica Biel, que interpretarán a las inolvidables protagonistas de 'Psicosis', Janet Leigh y Vera Miles.


No lo tendrá fácil Anthony Hopkins para lograr la que sería su quinta nominación y quizás su segundo Oscar (el primero lo ganó con su celebre y maligna interpretación de Hannibal Lecter en 'El silencio de los corderos'). En frente, probablemente tendrá a Daniel Day Lewis (que protagoniza el esperado 'Lincoln' de Spielberg), Joaquin Phoenix y Phillip Sheymour Hoffman, intérpretes de la última película de Paul Thomas Anderson, 'The Master' que, a pesar de no haberlo reconocido abiertamente, es un biopic del fundador de la Iglesia de la Cienciología.

Está claro que el protagonista de 'Lo que queda del día' tiene todo un personaje para deslumbrar a una Academia que tiene una deuda importante con Alfred Hitchcock. Aunque parezca increíble, este gigante del misterio nunca recibió un Óscar por ninguna de sus obras maestras. Fue nominado cinco veces pero sólo fue recompensado con el premio honorífico Irving G. Thalberg a toda su carrera.


Clásicos cada vez más modernos

Este acercamiento al director de Con las muertes en los talones no será el único que podremos ver próximamente. La cadena BBC acaba de anunciar el final del rodaje del telefilm The Girl -cuyo estreno en EEUU está previsto para el próximo 20 de octubre- en el que cuenta la traumática experiencia de Tippi Hedren durante la grabación de 'Los pájaros'. La protagonista de aquel filme recuerda con verdadero pánico el trato cruel e inhumano que recibió del director y el rodaje de algunas escenas que la pusieron al borde de la histeria.


Movido por su excentricidad o por una meticulosidad que rozaba lo enfermizo, Hitchcock no utilizó aves mecánicas porque decía que resultaban artificiales. Prefirió enjaular a Hedren durante toda una semana arrojándole pájaros salvajes vivos para escenas que no llegaban a los dos minutos. En el último día de grabación, la actriz estuvo a punto de perder un ojo por un picotazo y tuvo que volver a casa empastillada de anestésicos después de sufrir una crisis de ansiedad. Hedren recordaría aquello como “la peor semana de mi vida”. 

El director quiso vigilar todos los movimientos de esta actriz por la que se había obsesionado y encargó a dos miembros del equipo de producción que la espiaran fuera del plató. Hedren reveló al biógrafo de Hitchcock, Donald Spoto, hasta donde llegaban sus manías: “Empezó a decirme donde debía ir en mi tiempo libre, qué comer y los amigos a los que debía ver. Se ponía furioso si yo no le pedía permiso para visitar a algún amigo por la noche o un fin de semana”.


Con estas dos películas, con las que Hitchcock vuelve a sonar con fuerza en la tierra de la que se despidió, 32 años después de que le golpeara una insuficiencia renal en su mansión de Bel-Air, se consolida la tendencia a hacer biopics sobre grandes estrellas de Hollywood. Recientemente Michelle Williams y Kenneth Branagh deslumbraron como Marylin Monroe y Laurence Olivier en la película 'Mi semana con Marylin'. Además, ya existen imágenes de la semblanza sobre Grace Kelly que protagonizará Nicole Kidman, y en la que también aparecerá la actriz sevillana Paz Vega interpretando a María Callas.

El genio era él

Cuando Alfred Hitchcock empezó a hacer películas  en Hollywood el cine no estaba preparado para un director como él. Productores como David O. Selznick eran los auténticos propietarios de las películas y el director era un técnico cualificado siempre a las órdenes de los que ponían el dinero. Precisamente fue este productor el que trajo a Hitchcock a Hollywood para rodar la película Rebeca. El director británico no sabía lo que le esperaba.

En una entrevista muy extensa que le hizo el cineasta Peter Bogdanovich, el director de Psicosis mostraba su asombro ante la intromisión de los productores. “Antes de rodar cada escena, Selznick tenía que bajar a verlo. Era un verdadero incordio”. 


Quedaban varias décadas para que los cineastas franceses de la Nouvelle vague y la revista Cahiers du Cinema reivindicasen la figura del director como creador y motor artístico de las películas. Pero mientras tanto Welles, Capra, Ford o Hitchcock iban ganando peso e independencia en la industria. Welles fue el que más terreno ganó, pero probablemente fue sir Alfred el que peleó con más ego y voracidad.

Célebre es la larguísima y brillante entrevista que le hizo el director y crítico de cine Francoise Truffaut. En sus largas respuestas apenas hubo menciones de Hitchcock a sus brillantes colaboradores como el músico Bernard Herrmann, que compuso las bandas sonoras de películas como Psicosis o Con la muerte en los talones. Tampoco los grandísimos actores con los que trabajó se llevaron grandes elogios del director británico.

“Los actores son como ganado”

El propio Hitchcock desmentía que hubiese dicho esa frase, pero su explicación de esa cita deja aún más perplejo. “Yo nunca dije que son como ganado, sino que deberían ser tratados como ganado”. En una época dorada de Hollywood en el que el star system era la quintaesencia del cine, las palabras del director retumbaron con fuerza en la Meca del Cine. 



Y es que dentro de su enorme lista de rarezas, es muy famosa la indignación que le producían los actores que se empeñaban en interpretar emociones al estilo del Actors Studio o del teatro inglés más expresivo. Son conocidos sus enfrentamientos con actores como Montgomery Clift en el rodaje de 'Yo confieso' y con Paul Newman en 'Cortina Rasgada'. “Una y no más”, dijo sir Alfred al acabar el rodaje. Y dejo una frase emblemática para la historia en la que afirmaba que podía rodar con todo tipo de seres vivos “excepto con niños, perros y Charles Laughton”.

Hitchcock quería que sus actores fuesen un disfraz más bien inexpresivo y gélido con el que cualquier espectador pudiese sentirse cómodo. De ahí su predilección por los actores y actrices que sabían interpretar y sugerir con gestos mínimos: Cary Grant, James Stewart, Ingrid Bergman o su adorada Grace Kelly a la que persiguió hasta palacio para que no dejase de hacer cine después de su boda con Rainiero de Mónaco.


El montaje que envenena tus sueños

“Para mí el cine puro son piezas complementarias de película reunidas, como las notas musicales que componen una melodía. El montaje tiene dos usos fundamentales: crear ideas y generar violencia y emoción”. Lo decía un director que era capaz de hacer algunos de los mejores planos secuencia de la historia del cine: el beso de Cary Grant e Ingrid Bergman en Notorious o los diez planos con los que rodó La soga como respuesta a los críticas que le acusaban de fragmentar excesivamente las escenas.

Pero Hitchcock siempre será recordado por ser, quizás después de Eisenstein, el director que más hizo avanzar el montaje cinematográfico. El crimen de la ducha en Psicosis, las caídas de James Stewart en Vértigo o la persecución de una avioneta detrás de un correoso Cary Grant en Con la muerte en los talones, siempre serán ejemplos paradigmáticos de la creatividad en la edición cinematográfica.  

El sentido del humor de la muerte y la ironía del amor

Si John Ford se definía a sí mismo como un director que hacía westerns, Hitchcock podría ser el director que reinventó el género de suspense. Sus películas tienen el clasicismo universal de sentimientos fácilmente reconocibles: el miedo a la perdida y el pánico ante lo imprevisible. Es ahí donde radica la tensión de Vértigo, Rebeca, Encadenados o Con la muerte en los talones. No es una intriga mecánica, un suspense sin personajes que deja indiferente al espectador. Más bien es una historia de amor que utiliza metáforas mortales y sugerencias enfermizas.


Y es que Stewart no sólo tenía “vértigo” a las alturas, sino a la realidad, al que la mujer de su vida fuese un fantasma. Y Cary Grant no era sólo un encantador de serpientes gélido, era un hombre “encadenado” a la única fruta prohibida del jardín. Así como Henry Fonda y Joseph Cotten no sólo eran dudosos culpables para Vera Miles y Theresa Wright, sino para todos los que en algún momento han temido ser engañados por la persona en la que más confían.

Nunca tantos imitaron tan poco

Estas dobles lecturas hacen que el cine de Hitchcock siga siendo uno de los más clásicos y modernos. La sugerente universalidad de sus películas sigue llegando con fuerza a los temores más ocultos del espectador. Muchos han intentado imitarle. Algunos incluso de manera ridícula, como cuando Gus Van Sant copió plano por plano Crimen perfecto en un remake de lo más innecesario. Por no hablar de los larguísimos y agotadores planos secuencia de Brian de Palma, con los que pocas veces ha llegado a la sutileza de su maestro.

Otro han sabido asumir el talento del director británico adaptándolo a sus circunstancias. Es fácil ver rastros de Hitchcock en el mejor cine de directores recientes como ShyamalanSteven Spielberg, David Fincher o Martin Scorsese. Ese plano secuencia inicial de La invención de Hugo o la llegada del Tiranosaurio en Parque Jurásico probablemente hubiese gustado mucho al cineasta londinense.

También en nuestros país directores jóvenes como Juan Antonio Bayona, Alejandro Amenábar o Jaume Collet-Serra han utilizado el toque Hitchcock en películas como El orfanato, Tesis o Sin identidad. Sin embargo todos ellos siempre quedarán a la sombra del intratable genio de mente enfermiza.     

BSO del siglo XXI

Que las bandas sonoras del siglo XXI van claramente hacia la música electrónica lo demuestra la oscarizada composición de La red social. Precisamente de esta banda sonora toma prestado un tema la película Drive.



Drive es una de esas cintas que parece que uno sólo puede odiar o adorar. Yo me quedo a mitad de camino. Me gusta mucho la música atrevida y eficaz, el sensacional cuarteto interpretativo y algunas escenas bien resueltas. Todo lo demás me resulta demasiado vacío, exceso de estilo y confianza en que el espectador rellene los enormes huecos e incongruencias del guión (especialmente en el visualmente sobreactuado tramo final). Eso sí, la película tiene sello propio. Demasiado en mi opinión.

Os dejo con un buen resumen de la banda sonora de esta película que se presentó con buena acogida en la Sección Zabaltegui del pasado Festival de Cine de San Sebastián. Anteriormente Drive obtuvo el Premio al mejor director Nicolas Winding Reff. No os pongo el trailer de la película porque es de esos que te destripa todo el argumento de principio a fin.

"Los idus" y los duelos de marzo

¿Ryan o George? ¿Giamatti o Seymour Hoffman? ¿Evan Rachel Wood o Marisa Tomei? Gana al cine, eso está claro. Y han perdido mucho los Oscar dejando a toda esta tropa fuera de la candidaturas principales.

He tardado tiempo en verla y las expectativas eran enormes. Pero esta vez han sido más que satisfechas. Clooney es inteligente y muy hábil. Y sabe ponerse a un lado dejándole el protagonismo a Gosling, que está enorme. Da igual. Aquí ganan todos. No se puede estar mejor que el vecino, simplemente se puede aspirar estar a la altura de los demás.

El guión de Clooney está a la altura del mejor Sorkin. Y la banda sonora de Desplat (otro olvidado en la tediosa ceremonia presentada por Billy Crystal), es tan grande como esta historia. ¿La mejor política desde JFK? Probablemente. Desde luego la única capaz de disputar un asalto a El ala oeste de la Casa Blanca.



"¡Suspense!" de Jack Clayton

Henry James siempre será conocido por su aportación a la literatura gótica con Otra vuelta de tuerca; la novela de fantasmas más reconocida del siglo XIX. Para su adaptación al cine en 1961 se eligió a tres guionistas de primera categoría liderados por Truman Capote.

El director fue el inglés Jack Clayton, que apenas había dirigido una película en aquel momento pero que acabaría siendo uno de los pocos cineastas que se atrevió a competir con Hitchcock en suspense psicológico (A las nueve cada noche, El carnaval de las tinieblas). Suspense fue sin duda su mejor película.

Deborah Kerr protagoniza esta claustrofóbica historia con su elegancia habitual en una interpretación dificilísima en el que la línea entre la imaginación y la realidad es voluntariamente sutil. Y el niño Martin Stephens devora todas sus escenas en las que despliega una perversidad sobrecogedora.

Amenábar volvería a hacer una historia parecida en Los otros. Pero no hay color. Suspense, 50 años después es un clásico incuestionable. Los otros es la producción española que más dinero ha ganado fuera, pero el paso de los años y su similitud argumental con la muy superior película de Shyamalan, El sexto sentido, han hecho envejecer esa flor de un día.

Calificación: 8

40º de Light and Magic

La industria creada por George Lucas acaba de cumplir 40 años. Gracias a esta industria, el cine y sobre todo la Ciencia-Ficción han dado un giro completo en imagen y sonido. Un cambio tan estratosférico que, a veces, el que ha acabado perdiendo es el cine, con historias y personajes en constante estado de búsqueda y captura de la pantalla verde.

El único inconveniente de esta nueva era tecnológica es que los efectos especiales son un juguete muy adictivo y algunos directores han pecado de sobredosis en películas como La máscara, Transformers, Men in Black, Jumanji, El llanero solitario, Los vengadores 2, etc...

Pero siempre nos quedará el recuerdo de las películas que han hecho volar la imaginación del espectador con un talento impagable: Star Wars, E.T, Indiana Jones, Parque Jurásico, Terminator, Regreso al Futuro, Monority Report o Forrest Gump. Detrás de todos estos títulos están Spielberg, Cameron y Zemekis. Lógicamente.

Oscars 2016: Sorpresas. Renovación. Leo...

Pasaba una hora de ceremonia y Mad Max ya había ganado 6 estatuillas (sonido, maquillaje, montaje, efectos de sonido, diseño de producción, vestuario). Pero lo más importante es que la ceremonia estaba siendo ágil, muy política a propósito del boicot y el racismo en Hollywood, pero bastante divertido para ser presentada por Chris Rock (que en 2005 fue un esperpento).



Todo era más o menos previsible pero los secundarios no fueron para Kate Winslet (Jobs) y Stallone (Creed) sino para Alice Vikander (lo único salvable del naufragio en La chica danesa) y el actor británico Mark Rylance (perfecto en su secundario de El puente de los espías).

Curiosidades de la vida, Morricone ganó su primer Oscar a los 87 años por una película (ya ganó uno honorífico) en la que no sale bien casi nada. Y la música no se salva. Los odiosos ocho no pasará a la historia por esta banda sonora, pero sí por la de La misión, Intocables, Cinema Paradiso, El bueno, el feo y el malo. Y Thomas Newman sigue sin ganar un Oscar, A la 13ª no fue la vencida.

Pero lo esencial es que Leonardo Di Caprio por fin logró ganar el Oscar por El renacido a los que sumó los importantes premios de director para Alejandro González-Iñarritu y el gran Lubetzki, a la mejor fotografía (3ª Oscar consecutivo).


La actriz Brie Larson ganó el premio a la mejor actriz por La habitaciónUna peli sensacional y muy diferente. Con sólo 26 años esta actriz borda su papel junto a ese niño sensacional, Jacob Tremblay, uno de los protagonistas de la ceremonia.

Pero el sorpresón llego con Spotlight que ganó el Oscar al mejor guión original y también a última hora se llevó el gran premio a la mejor película adelantando a El renacido. Lo celebro porque es una gran película y la película de Iñarritu está muy bien visualmente pero se hace muy larga y autocontemplativa.


13 aciertos y 6 errores en la porra que hice el otro día. Para ser la noche más sorprendente de los últimos años no está mal. Ojalá otros años tengamos ceremonias tan entretenidas como esta. No ha faltado de nada. A ver si aprendemos.

Un poquito al menos.

"Brooklyn": Lírica irlandesa

Una de las mejores sorpresas del año es esta adaptación del sentimental Nick Hornby de una novela sobre una joven irlandesa que emigra a Estados Unidos. La historia es sencilla y más bien típica, pero está interpretada con tanta veracidad por Saoirse Ronan y tan bien envuelta por el color, la planificación y la música irlandesa, que acaba siendo un poema universal elegantísimo.



Aunque al actor que interpreta al novio italiano a veces le falta arte a la hora de matizar a su personaje, Brooklyn es una película muy bien medida en todo el resto de reparto. Hay drama, romance, algo de humor y un buen ritmo pausado que hace que se pueda disfrutar la belleza de cada plano.

Es de agradecer que el sacerdote católico que aparece no sea alcohólico, pedófilo, homosexual, Ni siquiera severo. Es un hombre mayor que habla con cariño y ayuda a los demás con el consejo y la caridad a los pobres, que reza con naturalidad, viste de cura... Hay de esos. Yo conozco a muchos.

La película opta a 3 Oscar principales (película, guión y actriz principal). Probablemente no se lleve ninguno, pero el cine sigue debiendo a Irlanda un par de rondas. Esta canción es un ejemplo de la delicadeza de esta lírica romántica.

Calificación: 8

El equipazo de Calparsoro

Daniel Carpasoro nunca me ha convencido por completo con alguna de sus películas. Es evidente que tiene fuerza visual en las escenas de acción pero siempre se pierde en el desarrollo de personajes, muchas veces maniqueos y simples, con cortes muy gruesos. Combustión, Guerrero y Asfalto, por ejemplo, eran muy fallidas. Más consistente era Invasor gracias a un guión con bastantes aciertos pero que se venía abajo en el último tercio con unos villanos caricaturescos.

En Cien años de perdón ha dejado el guión en manos de Jorge Guericaechevarría (escritor habitual de las películas de Alex de la Iglesia), y al parecer ha sido todo un acierto. El reparto es de primera clase: Luis Tosar, Raúl Arévalo, José Coronado y Marian Álvarez. 

El director de Salto al vacío e Invasor tiene que aprovechar que el cine español lleva una década doctorándose en películas de género: Celda 211, Grupo 7, El Niño, El desconocido, No habrá paz para los malvados o La isla mínima. En la producción de la película intervienen España, Argentina y Francia con Morena Films, Vaca Films, Telecinco Cinema, K&S Films y Telefónica Studios.

La película se estrena el próximo viernes 4 de marzo y el trailer es muy atractivo.


Inolvidable recuerdo

Los críticos a veces pataleamos cuando vemos películas malas, pero a veces nos reímos mucho. Tengo un gran recuerdo del día en que fui a ver Alien contra Predator 2. Lo pasamos en grande.

Alien y Predator dedican hora y media a devorar a los memos habitantes de un pequeño pueblo estadounidense que no ofrecen ninguna resistencia.

Esta secuela de Alien contra Predator que dirigen los hermanos Strause (hasta ahora dedicados a la creación de efectos especiales de 300 o Los 4 fantásticos) es torpe en todos los aspectos que se me ocurre comentar. Incluso en los aspectos visuales, en los que se supone que los directores cuentan con experiencia, la película es muy, muy mala con unos primeros planos torpes y viscosos que recuerdan al terror “malo” de los setenta.



Sin embargo, cualquier aspecto podría ser defendible comparado con el guión de Shane Salerno (guionista de un argumento que al menos paso desapercibido hace unos meses: Ghost Rider: el motorista fantasma) que tiene momentos verdaderamente sublimes. Sólo les contaré uno. Media hora de película. Aliens y Predator ya se han merendado a veintitantos habitantes de Memolandia. Es entonces cuando el héroe de la película, el más inteligente, se dirige al tembloroso sheriff y en tono de Sherlock Holmes, como quien acaba de descubrir la piedra filosofal, dice: Eddie, aquí está muriendo gente. La carcajada en el cine fue unánime. No fue la única…

Alien contra Predator 2 se salvó del Razzie a la peor película del año gracias a Scooby Doo 2. Este año no sé quien podrá salvar a esta secuela.

Una caída con todo el equipo

Nunca me ha entusiasmado el director británico Tom Hooper. Ni en la aburridísima serie John Adams, ni en la distante The Damned United, ni siquiera en la muy sobrevalorada El discurso del Rey. No le vino nada bien que por esta película le dieran 4 Oscar importantes (recordemos el año de Origen, Toy Story 3 y La red social).

Su destrozo de Los miserables es ahora aún más patente porque con La chica danesa ha multiplicado sus carencias y excesos que  mostrando en toda su filmografía: frialdad del relato, estilismo vacío y ritmo tedioso. Por no hablar de sus inexplicables cambios de registro. Hay varias escenas que parecen sacadas de una película de Ozon o Almodóvar. La del protagonista frente al espejo intentando "reasignar" su sexualidad es digna de películas tan pedantes y postizas como La piel que habito o Una nueva amiga

Lo que más lamento es que Eddie Redmayne, uno de los pocos que brillaba en Los miserables, aquí está literalmente insoportable. Hacía tiempo que no veía una interpretación tan afectada y llena de tics gestuales en busca del Oscar. Sólo con los parpadeos epilépticos, las sonrisas y los llantos que incomprensiblemente repite al lo largo de toda la película se podría escribir un auténtico manual dedicado a La sobreactuación. La siguiente escena es más que suficiente para explicar lo incómodo que está en su papel.



Era un personaje para ser nominado al Oscar y lo ha conseguido, aunque tiene muy pocas posibilidades de ganarlo. Pero lo que más me preocupa es que haya perdido el talento desbordante de juventud y espontaneidad que tenía hace un año antes de tomar dos muy malas decisiones: hacer una película con los Wachowski (que le ha valido una nominación a los Razzies) y otra con Tom Hooper.

Hasta la música de Alexandre Desplat se contagia de esa distancia y anonimato que hace que La chica danesa no haya convencido a casi nadie. Sólo se salva una inmensa Alicia Vikander, para mí el gran descubrimiento de 2015 (también estrenó Ex Machina este año). Cuando aparece ella te empiezas a creer algo de esta historia tan mal explicada y matizada.

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