Oblivion es del director de Tron: Legacy. Pero es mucho mejor que Tron: Legacy. Kosinsky mantiene la imaginería visual de su anterior película, algo más sencilla y eficaz esta vez, pero sube su marca individual contando con el apoyo de actores (Tom Cruise, Kurylenko, Melissa Leo) y guionistas de primera (entre los tres escritores del libreto está Michael Arndt: Pequeña Miss Sunshine, Toy Story 3). Le falta claridad narrativa y algo más de matiz a los personajes, pero la película es muy dinámica y medianamente reflexiva.
La película brilla en muchos momentos y es trepidante de principio a fin. Echas de menos un par de vueltas al guión, ya que faltan matices, diálogos más elaborados y menos convencionales, tramas secundarias mejor definidas, menos tralla y más alma. Pero es una película notable, con un comienzo apoteósico y unos planos aéreos que merece la pena ver en una pantalla lo más grande posible.