Todo festival que se precie tiene un porcentaje de rarismo. Películas que provocan comentarios encendidos y absolutamente contradictorios. Algunos ven la reencarnación de
Welles, Ford o el mismísimo
Miguel Ángel en versión cinematográfica, mientras que otros consideran una tomadura de pelo, una vergüenza para el Festival y una señal clara de que la creatividad cinematográfica del director se debe más al consumo de sustancias estimulantes que al talento artístico. En esa dialéctica se ha movido la noche en Donostia.
"Enemy" o el duplicado de la nada
Denis Villeneuve (
Incendies) no dejará a nadie indiferente con esta película. Los primeros 15 minutos son para pedir auxilio psiquiátrico. Me gustaría poder explicar el argumento inicial pero esta web la ven menores de edad. Tremendo arranque que podría ser firmado por un
Cronenberg en periodo de celo. En realidad toda la película podía ser una criatura alienígena de
Cronenberg.
La historia es un tipo que tiene un duplicado (ya se ve que está de moda el argumento, véase la crítica arriba de
La mirada del amor). Uno es actor, el otro profesor de Universidad. Entre medias hay unos tipos que miran a mujeres atacadas por arañas. Y mucho sonido extravagante, mucha pose de esto que te estoy contando es genial, genial, genial que diría la versión
Muchachada Nui de
Lars Von Trier.
Me apunto a los de la trinchera de que es una tomadura de pelo con poco que contar y mucho de “fíjate como te lo cuento”. El guión lo firma
Javier Gullón ( que ya demostró sus limitaciones en
Invasor, Agnosia, Hierro…) a partir de una novela de
José Saramago.